¡Más De-mencía por favor!

Siempre que tenemos una cata y nos acompaña el padre de las “criaturas” el disfrute es doble porque se produce una sinergia entre él y los miembros del grupo y nos trasmite la pasión que siente a la hora de elaborar sus vinos partiendo del terruño, del cuidado de las cepas o de las técnicas que utiliza. En definitiva del por qué y cómo le ha llevado a conseguir un producto en el que hay una extensión de su filosofía de trabajo, que en muchos casos es una forma de vida. Así nos sucedió con Chus Madrazo, Germán Blanco, Samuel Cano o César de La Tintorería -haciendo de embajador de Raúl Pérez-, y así nos ha sucedido con Nacho León.

En esta ocasión habíamos invitado a Nacho León, miembro de Demencia de Autor, para que compartiera con nosotros esa “filosofía de vida” a través de sus explicaciones y de sus vinos, sus “Demencias”, sus “de-Mencías”, porque el nombre del vino viene de un juego de palabras basado en el tipo de uva con el que se elabora y por ser un hobby con el que se divierte con plena libertad de trabajo.

Las viñas, muy viejas, se encuentran sobre terrenos bercianos muy especiales sobre todo por su composición, muy  arenosos, y por su inclinación. A lo lago del año realizan poda en verde con el fin de no dejar mucha carga en la viña, observando la salinidad,  el estado de la planta o la vegetación que se desarrolla a su alrededor, intentando interferir lo menos posible en el desarrollo natural de la vid.

     

La vendimia se realiza a mano, realizando una cuidada selección de la materia prima. La elaboración se lleva a cabo en pequeños depósitos de 1.500 l. permitiendo un control más directo sobre el proceso, así como un contacto más directo con el vino.

La crianza de los vinos se realiza en barricas de roble francés trabajando con lías naturales seleccionadas resultantes de la propia fermentación. Posteriormente, se sigue seleccionando estas lías, y limpiando el vino de forma natural mediante los trasiegos que se llegan a realizar  coincidiendo con las distintas fases de la luna y teniendo en cuenta las necesidades técnicas del vino.

Pero dejemos de hablar de los padres y pasemos a conocer a los hijos.

1.- Godello 2011. Vino “natural” elaborado de forma artesanal con la cuasi-extinta godello “berciano”.

Se elabora sin desfangado y con decantación natural. Sin estabilizar y si frío, con fermentación espontánea durante 10 días y con adicción de pequeñas dósis de sulfuroso.

Cata: De color amarillo, con menisco dorado y lágrima viva. Se muestra glicérico y untuso. En nariz claro predomino de aromas frutales (uva, manaza y notas de pera) junto a apuntes de hinojo y minerales. En boca muestra buena acidez, manteniendo notas de manzana y con un retrogusto ligeramente amargo. Elegante, untuoso y con un final largo.

2.- Demencia 2007. 100% Mencía. 15% vol. Vendimia en 8 parcelas y terminada el 4-10-2007.

Elaboración: Maceración prefermentativa durante 48 horas. Fermentación alcohólica durante 12 días, realizando bazuqueos manuales que favorecen la extracción de aromas y polifenoles. Descube por gravedad sin prensado. Crianza durante 16 meses en barrica de roble francés. Los 4 primeros el vino se mantuvo con una selección de lías finas realizando frecuentes battonages.

Cata: Preciosa picota con capa alta, casi opaco. Lágrima fina y densa. En nariz necesita agitación para ir abriéndose. Notas de fruta negra, vainillas y ligeros ahumados. Lácteos y minerales. En boca se muestra con buena acidez, con buenos taninos, secante y con cierta astringencia. Un vino al que le queda vida por delante y necesita pulirse en botella.

3.- Demencia 2008. 15% vol. Viñedos seleccionados de 25 parcelas. 100% Mencía. Vendimia terminada el 4-10-2008.

Elaboración: Vinificación en depósitos de 1.500 l., maceración prefermentativa durante 48 horas y alcohólica durante 12 días con bazuqueos manuales. Crianza de 13 meses en barricas de roble francés. Durante los 6 primeros meses se mantiene con lías y realizándose frecuentes battonages. No se pasa por microfiltración ni recibe tratamientos estabilizantes.

Cata: Mantiene la tonalidad del 2007. Picota de capa alta y menisco cardenalicio con lágrima fina y tintada. En nariz fruta negra, mermelada de ciruela, tostados y chocolate, con apuntes lácteos. En boca buena acidez y ligera tanicidad, secante. Se muestra largo, sedoso, con un ligero amargor final, pero elegante y adictivo. Goloso, fresco y equilibrado. Un vino que sin duda mejorará con los años.

4.- Demencia 2009. 15% vol.

Vendimia natural. Despalillado y con bazuqueos, más intensos durante los primeros días, y durante toda la fermentación. Crianza de 14 meses en barrica francesa de 1er, 2º y 3er año con un tostado medio-ligero.

   

Cata: Picota de capa alta y borde cardenalicio. Lágrima fina, densa y tintada. Aromas lácteos, caramelo de nata, de toffe, fruta negra, mermelada de ciruela, notas terrosas y minerales. En boca presenta buena acidez, goloso, excesiva tanicidad y con un ligero calor en boca. Final ligeramente amargoso y largo. Un potro que ha de pulirse en botella, pero con muy buenas hechuras.

5.- Demencia. La Batalla de la Coliflor 2010. Se elabora sin que se haya realizado poda en verde y con una microfermentación en 5 barricas de 2008 de 225 l. Crianza de 9 meses en barrica de roble francés de tercer año. Vino testimonial de apenas 200 botellas de magnum que posiblemente no vuelva a repetirse.

El nombre le viene de una serie de viñetas realizadas por uno de los miembros de Demencia de Autor cuando tenía 10 años y se han utilizado para realizar las etiquetas.

Cata: muestra una visual de capa alta y menisco carmesí. Glicérico y con lágrima más viva, pero fina y con cierta densidad. En nariz muestra aromas de fruta roja, caramelo de nata y apuntes vinosos. En boca fresco y más ligero que sus hermanos “dementes”, mostrando menos astringencia. Intenso y de buen recorrido.

Esta cata me dejó un sabor agridulce. Por una parte el placer de compartir y conocer a Nacho León, excelente profesional y mejor persona, y por otra el saber que fue nuestra penúltima cata -nunca diré la última- que se celebró en el Restaurante El Candil de Salamanca, casa de acogida del lobby charro desde sus inicios.

4 opiniones en “¡Más De-mencía por favor!”

  1. Cierto que las catas con la presencia de los autores tienen un plus muy importante en su atractivo.

    Y ojalá sea como dices, que no sea la última en el Candil.

    Un abrazo.

  2. La verdad Paco, es que cuando nos visita el elaborador es una delicia ya que tienes toda la información de primera mano, puedes hacerles pregunta y disipar dudas… y si encima disfrutas con buena compañía no se puede pedir más.
    Abrazotes,

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