Proyecto Envínate: Vinos de autor, de terruño,… de paisaje.

Envínate

Proyecto Envínate.

Vendimiando 07-09-2012 10-59-00

Se oye, se comenta, se leen artículos sobre vinos elaborados por un gurpo que se denomina proyecto Envínate, pero ¿quiénes forman parte del proyecto Envínate?. ¿Cómo se podrían definir los vinos realizados por cuatro enochalados -permítanme el calificativo- que se dedican a elaborar en zonas como Ribeira Sacra, Extremadura, Orotava y Albacete?. ¿Cuál es su filosofía de bodega?

Después de realizar una cata con 7 de sus vinos, la verdad es que la curiosidad nos corroe. Pero comencemos por el principio.

El equipo.

El equipo de Envínate está formado por cuatro amigos y enólogos que se conocieron en la Universidad Miguel Hernández de Alicante: Laura Ramos, José Martínez, Roberto Santana y Alfonso Torrente, y que decidieron comenzar una filosofía de bodega con un claro objetivo: la primacía del terruño.

A partír de ahí deciden ir en busca y “captura” de viñas minoritarias que no hayan sufrido el castigo “humano” realizando una viticultura alejada del uso de herbicidas, utilizando abono orgánico y siguiendo los ciclos lunares. ¿Podemos definirlos como elaboradores biodinámicos?, tal vez, pero ¿realmente importa?. Para  mí, en absoluto. Lo relevante es su decisión de recuperar viñas olvidadas y elaborar vinos que Maite Corsín definió perfectamente como “vinos de paisaje“. Vinos acordes con su entorno, con la naturaleza que le rodea y que están mantenidos y cuidados conforme a la tradición establecida a lo largo de los tiempos.

Margalagua

Vinos elaborados con cepas olvidadas y con otras que para muchos de nosotros resultan totalmente desconocidas: Listan blanco, marmajuelo, gual, forastera, trincadeira preta, vijariego negro, moscatel negra o listán gacho.

Viñas que sin su entorno no son nada. Pierden su personalidad, su alma y cuyos nombres reafirman su procedencia: Táganan (“rodeado de montañas“), Valdemedel (hace referencia al arroyo que transita por la parcela), Viña de Aldea, Lousas (“pizarra” en gallego), Margalagua (“madre del agua“) o Albahra (“mar pequeño” o “laguna“, relacionandolo con Alpera debido a la red de manantiales naturales y fuentes que tiene).

Pequeños tesoros que no llegan a 600 botellas en algunos casos y cuyos comentarios de cata quiero compartir con todos vosotros.

Los vinos.

(Para ver la ficha técnica de los vinos abra el enlace picando con el ratón sobre su nombre)

1.- Táganan blanco 2013.

Envínate. Taganan Blanco 2013

Cata:

Amarillo dorado de lágrima fina y densa. Untuoso en agitación. Nariz compleja con notas de fruta amarilla (membrillo), cítricos, apuntes tostados, toques de manzanilla (¡florpower!), pan, toques amielados y minerales, pedernal. En boca muestra una buena acidez con un ligero picor en boca. Toques salinos, ligero en boca, pero marcando personalidad. Intenso, de buen recorrido, largo y con un toque final con cierta amargosidad que incita a seguir disfrutando.

2.- Tinta Amarela, Parcela Valdemedel 2012.

Envínate. Tinta Amarela parcela de Valdemedel

Cata:

Bonito color picota con menisco carmesí y con lágrima fina, densa y ligeramente tintada. Nariz con predominio de la fruta roja y el aporte mineral. Fragrante, limpio, con toques florales, canela y cacao. En boca tiene buena acidez, frescura, elegante, goloso y largo, con predominio de la fruta. Retronasal larga, elegante, con estructura. Un vino excelente, equilibrado,  en el que la fruta habla por sí misma, es la protagonista dejando muda a la barrica, aunque sea francesa.

3.- Lousas Viño de Aldea 2012.

Envínate. Lousas Viña de Aldea

Cata:

De color picota y capa alta con menisco carmesí. Lágrima densa, fina y ligeramente tintada. Inicalmente se muestra huraño en aromas, pero dejándolo respirar nos deleita con notas de fruta roja (guindas, cerezas), sutiles aromas de raspón, aporte mineral, cacao. Boca sedosa, con buena acidez que le dota de frescura y una retronasal elegante y con unos toques balsámicos muy agradables. Buen vino y muy disfrutable.

4.- Lousas Parcela Seoane 2012.

Envínate. Lousas Parcela Seoane

 Cata:

Color picota de capa alta, menisco carmesí. Limpio y brillante. Atractivo. Nariz marcada por los aromas de fruta roja, balsámicos, notas florales, higuera, tabajo, mineral, cardamomo y naranja sanguina. Complejo y rico en matices. Boca fresca con un ataque goloso, sedoso, con muy buena acidez y recorrido. Retronasal marcada por las notas minerales, balsámicas y de sotobosque. Muestra una excelente evolución a lo largo de toda la cata. Buen vino, con personalidad y marcando diferencias de terruño a pesar de compartir casta con Lousas viña de Aldea.

5.- Táganan Parcela Margalagua 2012.

Envínate. Taganan Parcela Margalagua

Cata:

Picota de capa media, lágrima fina y densa. Menisco carmesí. Brillante. Nariz que necesita aireación inical y que tras ella empieza a desgranar aromas de roca volcánica, florales (rosas), sutiles torrefactos, toffe, notas especiadas y de sándalo. Boca marcada por una buena acidez, fresco, sedoso aunque se echa en falta algo más de recorrido. Sabroso y con personalidad.

6.- Albahara 2013.

Envínate. Albahra 2013

Cata:

Color picota con ribete rubí de capa media baja. Brillante. En nariz inicios con notas de reducción que necesitan aireación. Tras ella se muestra mineral (talco), fruta roja madura y floral. En boca muestra volumen, buena acidez, estructura, cuerpo y potencia. Es largo y envolvente. Excelente vino en el que la fruta manda y que incita a seguir disfrutando de él.

7.- Táganan Tinto 2013.

Envínate. Taganan Tinto 2013

Cata:

De color cereza picota y cuerpo medio con menisco carmesí. Notas iniciales de sulfídrico y azufre. ¡¡¡Aireación!!!. Tras ella abre a notas de fruta roja y  especiadas, mentoladas, eucaliptos y tostados, pero no muestra notas de franqueza. Hay problemas en el vino. En boca se muestra complicado, difícil y en algunos momentos presenta síntomas defectuosos que no hacen posible el disfrute del vino. Espero recatarlo en breve y poder completar la cata con otra botella que se encuentre en mejores condiciones.

Envínate. Vinos

 Conclusiones:

No cabe duda de que nos encontramos ante vinos muy personales en los que el terruño y las castas predominan sobre la acción del hombre. Guiados por las normas que dicta la naturaleza y marcando los “tempos” que indique “Selene”, los vinos del Proyecto, o mejor dicho, del Equipo Envínate van dirigidos a enochalados de mente abierta, sin prejuicios y con el sólo fin del disfrute de elaboraciones muy bien hechas, aunque tal vez el rozar el nivel mínimo de sulfuroso en algunas elaboraciones conlleve ciertos riesgos.

Seoane

La frase “lo más personal es el terroir, la uva es el medio de comunicación” tal vez resuma la filosofía de estos jóvenes, pero expertos viticultores y con unos objetivos muy claros en su punto de mira.

Con tiradas que van de las 650 botellas del Lousas Parcela Seoane 2012 o del Táganan Parcela Margalagua 2012 a las 7.000 del Albahra 2013 queda claro que su intención no es vivir de estas elaboraciones, sino disfrutar en un proyecto claramente personal de recuperación del terruño.

¡Afortunados los que habéis conseguido una botella, porque de vosotros será el disfrute!

Cata ciega de 6 vinos de la Ribera del Duero, “no al uso”.

6 vinos de la Ribera del Duero, 6

Hacía tiempo que no catábamos en el Enolobby Charro vinos de la Ribera del Duero y la verdad es que ya tocaba acercarse más a nuestra tierra después de haber dado tumbos por medio mundo disfrutando de sus néctares.

En este caso había organizado una cata a ciega con una serie de Riberas del Duero que tal vez se alejan de lo que viene a ser lo común en esta zona, incluyendo alguna “malicia” para ver cómo procedían los miembros del grupo, amén de verles las reacciones suscitadas en sus caras.

En una palabra intentaba huir de vinos con sobremaduración, sobreextracción, sobre… (pongan los que quieran) y acercarme a vinos cuyas señas de identidad estuvieran marcadas por la finura, la fruta, la frescura y la posibilidad de disfrute en un tiempo no muy lejano sin agotarse a la vuelta de la esquina.

Unos más que otros cumplieron con todas o casi todas las características buscadas, pero mantengamos el suspense hasta el final y por favor no hagan como los malos lectores de novela negra ¡y NO lean el final sin pasar antes por el principio!.

Los vinos ocultos:

  • Vino número 1:

Bonito color picota de capa alta, intenso, oscuro. Con lágrima ligeramente tintada, fina y lenta.

Nariz en la que afloran las notas de frutos rojos y negros, sutiles mentolados, tostados, ligeros verdores que le dotan de frescor, hojarasca y notas de caballería.

En boca muestra buena acidez. Pelín astringente y un tanino maduro. Largo. En retro vuelven las notas frutales, el toque de brett y un toque de bombón de chocolate negro que lo hacen adictivo.

  • Vino número 2:

Picota de capa media alta, brillante. Lágrima fina y densa. Bonito y atractivo en vista.

Nariz con despliegues de fruta roja y negra, cacao, láctos y notas ligeramente terciarias.

En boca tiene buena acidez. Algo secante y con el roble más marcado, pero mostrándose fresco. Se nota que le falta botella.

  • Vino número 3:

Bonita capa de color picota con intensidad media-alta. Lágrima fina y densa.

Notas de fruta roja, vainillas, sutiles toques minerales, chocolate, aportes mentolados y un recuerdo a mostaza de Dijon.

Buen acidez en boca. Se muestra goloso, fresco, directo, elgante. Retronasal en la que las notas de fruta predominan y marcan el desarrollo del vino. Largo. Para disfrutar y con visos también de desarrollarse bien en el tiempo.

  • Vino número 4:

Picota de capa alta, precios en vista, llamativo. Lágrima fina y densa y ligeramente tintada. Serio.

En nariz predomino de frutas y notas tostadas de la crianza, vainillas, café y apuntes de caramelo de toffe. Elegante. No te cansas de pasar las papilas olfativas y seguir disfrutando.

En boca aún manteniendo buena acidez se hace un poco pesado tal vez porque aún está por “ajustar” el alcohol. Por lo demás es un vino redondo y elegante, aunque la fruta queda en un segundo planto ante la madera. Lo dicho, falta ensamblar, pero con muy buenos “mimbres”.

  • Vino número 5:

Mantiene la nota de los vinos anteriores con una capa alta, color picota y lágrima fina y densa. Bonito.

En nariz se aprecian notas de fruta roja compotada, cacao, chocolate, toques mentolados y balsámicos.

En boca se nota que es un vino al que le falta “hacerse” con cierto desequilibrio entre acidez y alcohol que lo dejan ligeramente descompensado. Falta botella y el hecho es que a medida que avanza la cata el vino mejora.

  • Vino número 6:

Bueno éste se aparta de los criterios seguidos hasta ahora apareciendo un color picota de capa media y menisco carmesí que avisa ciertamente de su juventud.

En nariz se muestra fresco con notas de fruta roja, toques de panadería y apuntes florales -descoloque general- y sutiles aromas de tofe.

La boca mantiene una buena acidez, un tanino aún secante, pero que se muestra fresco. Final ligeramenta amargoso, pero adictivo. Retronasal marcada por las notas de fruta fresca y las notas florales. El “juguete” de la cata.

Los vinos al descubierto:

1.- Gran Fausto 2009. Bodegas Alfredo Maestro.

Gran Fausto 2009. Ribera del Duero

100% tempranillo. Este vino sólo se elabora en cosechas especialemente significativas respecto de la calidad de la uva y de las condiciones de la añada. Se vinificó con el 50% del raspón y posteriormente se realizo la crianza en barricas de roble francés azuelado y no tostado durante 36 meses. PVP 30 €.

2.- Viña Pedrosa La Navilla  2010. Bodegas Viña Pedrosa

Viña Pedrosa La Navilla 2010. Ribera del Duero

Este vino procede de las uvas de un único viñedo, Finca La Navilla, situado a una altitud de 844 m.s.m.

Elaborado con 100% Tinta del país permanece en barrica de roble francés durante 20 meses. PVP 25 €.

3.- Viña Fuentenarro Vendimia Seleccionada 2011. Bodegas Fuentenarro.

Fuentenarro VS 2011. Ribera del Duero

La uva procede del viñedo de El Pino propiedad de la bodega, situado en La Horra (Burgos).

Elaborado con uva Tinta del país y con una crianza sobre sus propias lías en barricas de roble francés y americano, coupage previo al embotellado. PVP 11 €.

4.- Viña Sastre Pago de Santa Cruz 2011. Bodegas Viña Sastre.

Viña Sastre Pago de Sta. Cruz 2011. Ribera del Duero

Elaborado a partir de viñas de unos 64 años de edad, pasa por una crianza en barricas de roble americano durante 18 meses. PVP 35 €.

5.- Preludio de Sei Solo 2011. Bodega Sei Solo

Preludio de Sei Solo 2011. Ribera del Duero

“Sei Solo” son las dos primeras palabras de una de las obras maestras del gran músico alemán Johann Sebastian Bach, compositor favorito de Javier Zacagnini y al cual busca rendir homenaje con sus vinos: el conjunto de seis obras conocido como “Sonatas y Partitas para violín solo, BWV 1001-1006”, originalmente “Sei solo a vviolino sensa Basso accompagnato”.

Elaborado exclusivamente con uvas de tinto fino procedentes de La Horra de 9 parcelitas con viñas de entre los 60 y los 90 años que dan apenas 1.400 kg./ha. Superselección de las uvas, fermentaciones en 4 pequeños fudres y crianza en roble francés. PVP 26 €.

6.- Pícaro del Águila 2012. Bodega Domino del Águila.

Pícaro del Águila 2012. Ribera del Duero

Jorge Monzón ha trabajado en bodegas míticas como la Romanée Conti o Vega Sicilia y ha dirigido viticultura y enología en Arazuaga durante 9 años.

En 2010 junto a su mujer, Isabel Rodero, empieza a elaborar sus primeros vinos de 30 ha. de viñas muy viejas cultivadas en ecológico y 5 ha. de viñas más jóvenes.

El vino está elaborado con las uvas Tempranillo, Blanca del País, Garnacha y Bobal.

Las uvas no se despalillaron y maceraron posteriormente en frío. El mosto fermentó a temperatura controlada y realizó la maloláctica en cubillo de roble, criándose enlos mismos cubillo durante 19 meses. PVP 25 €.

Los vinos de la Ribera del Duero

Conclusiones:

Terruño, tipicidad o personalidad son características que busco en los vinos huyendo de sobreextracciones, sobremaduraciones, crianza en detrimento de fruta, homogeneidad de añadas en contra de diversidad, pesadez versus frescura.

Afortunadamente hay viticultores, elaboradores o bodegueros que apuestan por “reinventar” la zona y acercarnos elaboraciones que nos hacen pensar que aún hay vida más alla de la “Ribera del Duero” al uso.

Hoy os he querido acercar algunas de ellas ya que, para nuestro disfrute, cada día hay nuevos vinos y viticultores que se acercan a ese tipo de características alejándonos del aburrimiento que muchas veces nos provocan aquellas elaboraciones que buscan un consumidor “esclavo” de parámetros repetitivos añada tras añada y que lo que realmente conlleva es a una minusvaloración de los vinos de la Ribera del Duero. Lo valorado es lo distinto, lo personal, lo inimitable.

En la cata no buscábamos un ganador sino apreciar distintas elaboraciones de vinos de la Ribera del Duero alejados de los parámetros establecidos en la mayoría de los vinos acogidos a la Denominación de Origen a día de hoy.

Como conclusión comentar que Fuentenarro VS mantiene una RCP imbatible, codeándose sin compeljos. El más alejado de cánones al uso fue sin duda Gran Fausto. Directo, Viña Pedrosa La Navilla, disfrutable desde el principio. La elagancia vino marcada por un gran Viña Sastre Pago de Santa Cruz. Preludio de Sei Solo es el que más botella necesita. ¿Infanticidio?, lo asumo; con todo mantienen excelentes virtudes para ser un gran vino dándole algo más de tiempo. Por útlimo, El Pícaro del Águilala malicia de la cata– fue el que descolocó a más de uno, pero que acabó siendo el jugete de la cata. Muy disfrutable y distinto.

Si algo me produce más satisfacción es ver cómo los vinos de cada añada son distintos a los aneriores porque no puede ser de otra forma principalmente porque su terruño y su viña han sufrido las modificaciones producidas por un clima cambiante. No se puede elaborar vino como quien fabrica coches porque hay principios que no pueden ser modificados por el ser humano, y ese es el privilegio por el que el vino es una bebida de dioses.

De vueltas con la Ribeira Sacra: Vinos de Dominio de Bibei

Botellas 14-03-2013 22-16-22

Hace unos días le comentaba a un periodista, que me hacía una entrevista para un períodico digital, mi predilección por dos zonas contrapuestas en todos los sentidos (por castas, por clima, por terruños y por situación geográfica), como eran la zona NW y la SE de la península ibérica. Zonas en las que se están produciendo tal vez los cambios y las aportaciones más atractivas del panorama vinícola español, en mi modesta opinión, claro está, y hablando como zonas en su conjunto y dejando aparte nombres emergentes de forma individual en el resto de las zonas vinícolas.

Gutier enologo 14-03-2013 21-00-39

Asi pues el poder participar en una cata-presentación de vinos de una de las bodegas más atractivas de la zona de la Ribeira Sacra, como Dominio de Bibei a través de su enólogo Gutier, era todo un lujo, y como trovador, cronista o escribano -seleccionen ustedes lo que más les guste- paso a describir las sensaciones que me produjeron los vinos presentados, que veo que, como en el anuncio de la fabada, los veo con prisa y “ansia viva” por conocer mis comentarios sobre los vinos de esta bodega con 32 ha. de producción y parcelas de alta densidad de vides y corta producción.

Los vinos.

1.- Lapola 2010.

70% godello, 20% albariño y 10% Dona Blanca. 12,5%. 6 meses en barrica sobre lías.

Lapola 2010 14-03-2013 21-05-53

Cata:

Presenta un color amarillo con menisco alimonado. Limpio y brillante. Untuoso en agitación. La nariz muestra notas cítricas y ahumadas iniciales. Apuntes de crianza en madera, mantequilla, fruta amarilla (membrillo). En agitación despliega matices de flores blancas y minerales. Atractivo.

Lapola copa 14-03-2013 21-11-18

En boca muestra buena acidez, untuosos, envolvente y largo. Retro marcada por notas minerales y apuntes de tostados. Madera muy bien integrada y un final ligeramente amargoso, sin molestar.

2.- Lalama 2009

85% mencía, 15% brancellao, mouratón y garnacha tintorera el resto. Fermentación en depósitos troncocónicos.

Cata:

Color picota de capa media y menisco carmesí. Notas de fruta roja (fresa) y negra. Apuntes ahumados, notas mienerales (grafito), balsámicos y ligeros apuntes de sangre. Compleja y elegante nariz.

Lalama 2009 copa 14-03-2013 21-33-22

En boca tiene buena acidez, se muestra fresco, con volúmen y una retronsasal en la que aparecen notas minerales, balsámicas (regaliz) y notas lácteas (yogur de fresa).

3.- Lacima 2009

Elaborado con un 85% mencía y un 15% brancellao. 13% vol.

Lacima 2009 14-03-2013 21-43-36

Cata:

De color picota de capa media-baja. Menisco caremsí con reflejos azulado y lágrima fina.

En nariz se muestra cerrado de inicio, algo huraño. Con más tiempo de oxigenación muestra notas minerales, fruta madura roja, balsámicos, apuntes de hojarasca y torrefactos.

Lacima 2009 copa 14-03-2013 21-46-17

En boca tiene buena acidez. Es goloso, fresco, elegante y un pelín secante, sin molestar, más bien sedoso. Muy buen recorrido y retro complejo y elegante.

4.- Refugallo 2009

90% mencía, 10% garnacha, brancellao y mouratón. Envejecido sobre lías durante 20 meses, 65% en barricas de roble francés de 300 litros y 35% en foudres de 45 Hl. y, posteriormente, durante 18 meses en botella. Uvas procedentes del viñedo más jóven de la bodega.

Refugallo 2009 14-03-2013 21-26-12

Cata:

Muestra un bonito color picota de capa media-baja y menisco carmesí. En nariz notas de fruta roja, apuntes ahumados y ligeros minerales (pizarra), con notas herbáceas.

Refugallo 2009 copa 14-03-2013 21-26-52

En boca muestra un correcta acidez, fresco y ligero, algo corto y  “frugal” de sensaciones.

5.- BM Brancellao 2007

60% brancellao, 40% mencía. Fermentación alcohólica en barricas 500l. Envejecido sobre lías durante 20 meses en barricas de roble francés de 300l. y, posteriormente, en botella durante 30 meses más. Sólo se han elaborado 1000 botellas.  12,5%

Cata:

Color cereza con menisco ligeramente atejado y de capa media-baja. Lágrima viva.

BM Brancellao 2008 copa 14-03-2013 22-05-05

En nariz muestra notas iniciales de reducción y medicinales que desaprecen en aireación. Se muestra cerrado. Necesita tiempo para que despliegue las notas de fruta negra, balsámicos, minerales y ligeros mentolados. Apuntes de cáscara de naraja y florales (¿violetas?).

En boca muestra muy buena acidez, mostrandose complejo, largo. Notas en retronasal marcadas por los ahumados y minerales con un final de recuerdos balsámicos (regaliz).

Vino que nos ha parecido muy en la línea de los vinos de tendencia “borgoñona” con una boca que predomina sobre las sensaciones olfativas.

Esto es lo que dio de sí la excelente cata (y post-cata) en la que la zona vuelve a demostrar un gran potencial y un claro elemento diferenciador apostando por castas autócontas y por el terruño, algo que en un mundo globalizador -y la viticultura no escapa a ello- siempre es de agradecer.

¡Salud y buen vino!

Saludamos a la primavera con Parajes 2011 y Lacrimus rosae 2012

Hoy comentaré dos vinos que acaba de sacar al mercado el “enólogo volanteJavier Rodríguez de Valsanzo, ambos considerados, para los comunes de los mortales sumidos en la ingorancia vinícola, como menores por una sencilla razón: no ser vinos tintos.

Sí, no hace falta que nadie se lleve las manos a la cabeza, porque sólo hace falta oir y ver lo que se comenta en la zona de vinos de centros comerciales al uso -y en algunas tiendas especializadas- sobre la elección del vino cuando se recomienda un blanco o un rosado. Si al primero aún se le concede el privilegio de la duda, al segundo se le confina al submundo de lo desconocido.

Parajes 2011FB 29-03-2013 14-10-23

Hay que tener el valor de sacar al mercado un vino elaborado con verdejo y viognier, con 6 meses de crianza en barrica de roble nueva francesa, con 14% vol. y no amparado bajo el paraguas protector de la DO Rueda, sino en la “genérica” V.T. de Castilla y León.

Pues con todo y con eso Javier Rodríguez sale a la palza con Parajes 2011. Un vino de color amarillo con menisco dorado y lágrima fina y lenta. Limpio; con una nariz inicial de fruta amarilla de hueso, notas ahumadas y tostadas, flores blancas, apuntes minerales (caliza), ligeros toques de mantequilla y sutiles toques anisados y de hinojo.

Parajes FB 2011 copa 30-03-2013 13-19-14

En boca muestra una buena acidez con una retronasal marcada por notas de crianza conjuntada con un buen aporte frutal. Elegante final ligeramente amargo, pero agradable. Esos 14% vol. que asustan en inicio se encuentran muy bien compensados con la acidez que hace que el vino sea fresco y evitando la sensación de calor en boca.

Con todo, aún le falta por conjuntar su aporte de ciranza, pero está muy disfrutable, sin que el aporte de la madera castigue en exceso el aporte primario. Interesante para recatar en 6 meses y comprobar su evolución.

Pero si Javier se atreve con un blanco en este mundo de tintos, le echa más arrestos al sacar un rosado distinto en cuanto a elaboración -fermentado en barrica-, en cuanto a grado -13% vol.- y en cuanto a uva –graciano-, acogido a la DO. Rioja y con un precioso nombre en latín Lacrimus rosae 2012 -lagrima de rosa- con el que ya de inicio va a definir su intenso color y su aporte floral. Pero todo a su tiempo.

Lacrimus rosae FB 2012

El vino se muestra precioso en vista con un intenso color frambuesa con menisco azulado e irisaciones rosáceas. Limio y brillante, con una lágrima fina y densa.

En nariz las notas de fruta roja se imponen de inicio aunque van apareciendo notas esocondidas de naranja sanguina que van dando paso a aromas de pétalos de rosa y a apuntes herbáceos que no molestan y le aporta un toque de frescor.

Lacrimus FB 2012 copa 08-04-2013 14-35-23

Boca con buena acidez, untuoso y elegante con un paso de boca en el que resaltan las notas frutales y florales. Goloso, con el aporte de la crianza en madera bien integrado y casi imperceptible, pero que le dota de estructura y con un ligero amargor final que lo hace adictivo.

¡Demos la bienvenida a la primavera! ¡Salud!.

Visita de Germán R. Blanco con sus Milús. ¡Siempre un placer!

Tuve el placer de estar en la última visita de Germán R. Blanco en Salamanca y poder disfrutar de los vinos que elabora en la Ribera del Duero con su Milú a la cabeza, algo que siempre es un placer.

Germán R. Blanco

Elaborador de 75.000 botellas al año de viñedos con una edad que oscila entre los 35 y los 150 años, vendimiando parcelas por separado y elaborando cada una de ellas también por separado. Realiza la maceración en frío y bazuqueos, con una adición mínima de sulfuroso y no hace ni filtrados, ni clarificados ni estabilizaciones sobre sus vinos.

Los Milús

Pero vamos con los “Milús”

1.- Milú Roble, 2011

100 % tempranillo. Elaborado en barrica de roble francés y americano de 3, 4 y 5 años.

Quinta Milú roble 2011

Cata:

Muestra en vista un color picota de capa alta con menisco carmesí y lágrima ligeramente tintada, fina y lenta que más que lágrima es un “quejío”. Precioso.

En nariz, notas de fruta roja y negra. Apuntes de ahumados, blasámicos y cacaos conjutados con minerales y ligeras notas de su paso por roble. Muy agradable.

En boca muestra buena acidez con un ataque secante, pero goloso, tánico y potente, dando muestras de que tiene que redondearse en botella, pero con muy buena proyección.

2.- Quinta Milú La Cometa 2010.

100% tempranillo. El 45% del vino se pisa y no se despalilla. Fermenta durante 16 meses en barricas de roble francés de 225 y 500 l. abiertas y usadas.

Quinta Milú 2010

Cata:

Color picota de capa alta y menisco carmesí. Lágrima fina, tintada y lenta.

En nariz fruta negra, ahumados, notas lácteas (nata y fresa), cerezas y toffe, con una clara evolución aromática en copa a lo largo de la cata.

En boca mantiene una buena acidez. Se muestra tánico, pero no agresivo con cierta sensación secante (piel de castaña). En retronasal notas de chocolate y balsámicos, y ligeramente cálido.

3.- Quinta Milú La Cometa 2011

Milús en copa

Cata:

Mantiene las mismas características cromáticas que La Cometa del 2010: picota, capa alta, lágrima tintada y densa. Limpio.

En nariz necesita aireación para que desaparezcan unas notas de azufradas que dan paso a notas frutales maduras (roja y negra), yogur de fresa. Muy frutal.

En boca se muestra goloso, con buena estructura y acidez, fresco y agradable. Un vino de guarda, pero muy disfrutable en el que no se aprecian notas cálidas ni pesadez.

4.- Quinta Milú El Malo 2009

100% tempranillo. Crianza de 18 meses en barricas de roble francés nuevo de 500 y 225 l.

El Malo 2009

Es un vino de viña de 1 ha. con una edad de 36 años y plantada en espaldera, concretamente de un viñedo de nombre Camino del Calvario plantado sobre una tierra dura y fría de arcilla que dificulta y ralentiza su maduración todos los años. Sólo se han elaborado 900 botellas.

Cata:

Color picota de capa alta. Lágrima fina. Limpio y brillante.

En nariz apuntes iniciales de azufre que desaparece en agitación. Notas de fruta negra y lácteos. Chocolate, ahumados, especias, vainillas. Tiene una nariz elegante, redonda.

En boca se muestra aún astringente y secante, con un taninto potente y buena acidez. Le falta redondear. Le falta tiempo en botella, pero sin duda tiene muy buena proyección.

5. – Viñas Viejas Quinta Milú Pilar 2009

Uvas provenientes de una parcela con 70 años de edad.

De este vino sólo se han elaborado magnums de una barrica de un año de 225 l, tostado medio y tras una crianza de 23 meses.

VV para Pilar 2009

Cata:

Muestra picota de gama alta. Lágrima fina y densa.

En nariz, cerrado de inicio, pero delicadado. Al airearlo  aparecen notas de fruta negra, balsámicas y vainillas.

En boca se muestra fresco, con buena acidez, goloso, sedoso y con buen recorrido.

6.- Quinta Milú El Malo 2010.

Como primicia nos acercó Germán un vino aún por embotellar y claramente por hacer. En vista mantiene la uniformidad de sus hermanos con una gama cromática centrada en los colores picotas de capa alta. En nariz se muestra cerrado en el que predominan aún notas lácteas y apuntes de cacao. Falta ensamblarse y redondear, aunque como muestra de lo que llegará tiene buenos mimbres que habrá que comprobar cuando salta al mercado.

Conclusiones:

Se disfrutó, a parte de con la agradable compañía de Germán, con una batería de vinos  en los que se diferencian dos líneas: una dedicada al consumo, vamos a llamar “fácil” a través de su Quinta Milú y otra más “seria” como son La Cometa y El Malo, vinos con proyección y con visos de evolucionar bien en el tiempo.

Corchos

En cuanto a las características todos mantienen una uniformidad en las notas cromáticas y esa dosis de frescura que los hacen agradables aunque algunos de ellos tengan apuntes de dureza que tienen que pulir, amén de destacar por el buen ensamblaje con la medera que hace que predominen las notas frutales sobre la crianza.

Como simpre, un placer contar con el padre de las “criaturas” y disfrutar con su compañía y explicaciones que espero repita por estas tierras.

¡Salud!

5 Rosas sobre lías 2012.

5 Rosas 2012 26-01-2013 12-35-39

La verdad es que no es muy común que en enero salga al mercado un rosado ya que suelen ser vinos más destinados al consumo veraniego, pero en Losada Vinos de Finca se han soltado la melena y nos han dado un soplo de aire fresco, de alegría y de color con este 5 Rosas sobre lías 2012 elaborado exclusivamente con mencía, fermentado en depósito de acero inoxidable, con sus 13% de vol., y con una excasa producción: 2.000 botellas para afortunados, entre los que me encuentro.

El vino es precioso en vista, con un color fresa y ribete ligeramente azulado. Limpio y brillante, atractivo.

En nariz se muestra limpio y sin defectos, desplegando aromas de fruta roja fresca, regaliz rojo, apuntes de caramelo de nata y notas florales (claveles)

Fresco en boca, con muy buena acidez, envolvente y untuoso. De paso ligero, pero vivo, agradable, goloso y adictivo.

Retronasal marcada por las notas frutales y con un ligero amargor final que lo hace elegante.

La verdad es que me ha gustado y he disfrutado con él. Lástima que en este país no se valoren más este tipo de vinos, los rosados, de entre los que les recomiendo Mas Comtal rosat de lagrima (merlot), Viña Salamanca (rufete y tempranillo), Docetañidos (un Cigales con 80% Tempranillo, 10% Albillo, 5% Verdejo y 5% Sauvignon Blanc), Pago del Vicario (manchego elaborado con petit verdot), o los Chivite 125 y Viña Tondonia Gran Reserva.

Por cierto, si se animan, aporten sus rosados favoritos que aunque estamos ahora sufriendo los rigores del invierno hay que ir empezando a elaborar la lista para este verano.

Siempre nos quedará Pericles.

La verdad es que si miramos por el revisor en nuestra hitoria vinícola, somos unos bebés en relación con nuestros vecinos  franceses y no sólo en el ámbito de la cantidad, sino sobre todo, de la calidad. Hemos recorrido un camino, quizás, demasiado rápido, con demasiados cambios en poco tiempo, con demasiadas influencias externas que han evitado el econtrar un estilo propio, no en el conjunto de la viticultura española -algo imposible si partimos de la existencia de claras diferencias en clima, suelo, castas…-, sino dentro de cada una de las zonas vinícolas en las que se divide nuestro país, observando incluso como dentro de una propia bodega pueden existir tendencias distintas y contradictorias.

Hemos pasado por un tiempo oscuro similar al románico en el arte, en el que los buenos haceres quedaban reducidos a pequeños “conventos” en zonas como La Rioja y sobre todo, el Marco de Jerez, lugares en los que la sabiduría de los clásicos había quedado recluida y reducida a sus propios muros. Con el devenir de los tiempos las tendenicas evolucionan y pasamos del oscurantismo a ligeros atisbos de luz que no hacen sino dar palos de ciego. Y así vamos del arco de medio punto al flamígero sin solución de continuidad, de la sobrecarga de la madera a la sobre-extracción de la fruta, y en las últimas tendencias, a una sobresaturación olfativa y a una excesiva acidez que en el disfrute del vino, terminan ahí, dejando a la boca totalmente huérfana de sensaciones.

Siempre nos quedará Picles con el fin de no perder de vista una arqutectura clara, sencilla y armónica, al igual que siempre nos quedrá el disfrutar de vinos que llevan la máxima griega “μηδὲν ἄγαν”, el nada en demasía, el buscar el equilibrio. Algo tan simple y a la vez tan complejo y que sólo encuentro en los grandes vinos de El Marco, en los  “clásicos” de La Rioja y en Borgoñas que han cuidado y defendido su forma de ser a pesar de las presiones externas.

Está claro que las modas se repiten y que tras arriesgadas apuestas siempre se vuelve a la influencia de Balenciaga o Valentino, pero con lo que no comulgo es con intentar combinar azul y verde por mucho que se empeñe Agatha Ruiz de la Prada, porque sólo verlo “muerde”, aunque he de confesar que no le queda nada mal al maestro Chicote.

Marques de Riscal 2001 150 aniversario 03-01-2013 13-42-30.30

Marqués de Riscal GR 2001 150 aniversario. Bodegas Marqués de Riscal.

Elaborado con las uvas propias de la zona riojana: tempranillo, graciano y mazuelo, de viñedos de más de 30 años y con una crianza  de 30 meses en barrica de roble y 3 años en botella antes de salir al mercado. 14% vol. D.O.C. Rioja.

Presenta en vista un bonito color picota de capa media y con menisco rubí. Lágrima fina. Limpio. En nariz y a copa parada apunta notas de chocolate, cueros y frutas negras, café, ligeros animales. En agitación apuntes de fruta roja, notas terrosas, elegantes tostados, notas balsámicas y apuntes de naranja sanguina. Canela, sutiles mentolados y notas especiadas. En boca muestra una buena acidez y excelente ataque. Taninos pulidos y a la vez golosos. Largo, sedoso, untuoso, con cuerpo y excelente estructura. Retronasal marcada por las notas olfativas. Realmente adictivo.

Protocolo para organizadores de eventos vinícolas y asistentes.

La verdad es que cada día asisto menos a presentaciones masivas de vinos, primero porque no da tiempo a mucho y segundo porque realmente no disfrutas de los vinos que pruebas por distintas y diversas razones. Afortunadamente y gracias a los padres de la patria ya no es posible fumar en eventos de este tipo y los indicadores olfativos relativos a aromas de tabaco rubio o habanos, amén de olores infectos de faria, han desaparecido, pero aún hay puntos que mejorar y por eso me he decidido a marcar unas pautas en el protocolo de todo evento que se tercie relacionado con el vino y que también incluye a los asistentes.

Aspectos a tener en cuenta y que no deben descuidarse:

  1. Organizar el evento en un lugar que pueda ser climatizado y no soportar temperaturas en la que el vino sí pude ser denominado “caldo”.
  2. Disponer de cavas climatizadas para intentar solventar el punto 1.
  3. Imprescindible la existencia de escupideras (sí, ya se que para muchos es algo asqueroso, pero las consecuencias de escupir para adentro más de 10 vinos pueden derivar en situaciones lamentables). Tampoco hay que dejar de mano un rápido vaciado y evitar desbordamientos desagradables.
  4. Que la cristalería sea la adecuada y que exista un servicio rápido de reposición de copas. No está mal el sistema de que te den una copa al inicio, pero que exista la posibilidad de poderla cambiar por otra una vez que llevas demasiados vinos probados y ya no distingues si la capa es alta o es que se ha llegado a la opacidad “residual”.
  5. Sería de agradecer el recomendar al asistente y bodeguero, enólogo, … el uso de jabones neutros antes de la cita (no es la primera vez que en un albariño encuentro aromas de jabón de La Toja y en un rioja notas de Heno de Pravia). El caso del aseo personal es obviamente “personal”, pero ha habido veces en que he notado más acentuado el “sudor de yegüa” que en la pelicula “Golfus de Roma” -por cierto la última película del gran Buster Keaton-.
  6. Ampliación el punto 5: Igualmente recomendar a los asistentes no presentarse al evento con perfumes que enmascaren las notas oflativas del vino, porque me ha pasado el caso de estar con probando un moscatel y recibir notas de geranio, sándalo, clavo o lavanda, y ante mi sorpresa olfatear mi entorno hasta llegar a la persona responsable de la bodega -en este caso el enólogo- y confesar que venía cargadito de Carlolina Herrera for Men.
  7. Por último, y esto dirigido a los organizadores, recordarles la ley de la física de impenetrabilidad de la materia en la que dos elementos no pueden ocupar el mismo sitio o lo que es lo mismo y traducido: no metamos a mil personas en un espacio para 500.

Por cierto, si se os ocurren más aspectos a tener en cuenta podéis aportarlos para completar el manual de protocolo en eventos vinícolas y hacer nuestra asistencia más disfrutable, amén de facilitárselo a todo tipo de organizaciones que se dedican al tema.

¡Salud y buen vino!