De copa en boca: Navazos-Niepoort 2015

Barquín-Ojeda

Navazos-Niepoort 2015-001

El equipo Navazos

Seguimos poniendo nombre y caras a los “padres” de las criaturas que tanto nos hacen disfrutar. En este caso Barquín y Ojeda son los “alma pater” junto con Dirk Niepoort en la realización de un vino que nos provoca un auténtico flasback devolviéndonos doscientos años atrás a una Andalucía en la que el vino se elaboraba para consumo local bajo criterios de crianza biológica y, por lo tanto, muy alejados de los vinos fortificados o encabezados tal y como conocemos hoy a los vinos del Marco.

Como bien explican en su web,

Si a esto unimos el dato de que la clasificación de los viñedos de la zona conforme a un criterio de mérito estaba sobradamente asentada a inicios del mismo siglo XVIII, se infiere que las señas de calidad del vino de la época venían a ser: a) uva palomino fino, b) procedente de los mejores pagos, c) fermentado en bota, d) con levaduras autóctonas, e) criadas bajo el velo de flor  que comenzaba a formarse inmediatamente, una vez que las levaduras de fermentación acababan su tarea y dejaban el campo abonado para la intervención de las levaduras de flor, f) sin adición de alcohol. Este vino, antes de generalizarse la denominación “vino de manzanilla”, originaria de Cádiz, era conocido localmente como “vino blanco”.

El vino

Las uvas se prensaron suavemente, seguido de la fermentación con levadura autóctona, en botas de roble americano (40 años). La temperatura fue controlada naturalmente, debido a la pequeña dimensión de las cubas (600 l). El vino fue envejecido durante 8 meses de crianza bajo velo de flor a graduación natural. Los barriles se llenaron hasta 5/6 de su capacidad, para que las levaduras pudieran desarrollarse.

Elaborado con 100% palomino fino. 12% vol. Embotellado en 2017 para Equipo Navazos.

La cata:

Amarillo con ribete ligeramente dorado. Limpio y brillante. Bonito.

Aromas con notas de manzanilla en flor acompañadas de toques de albariza y sutiles aportes de frutos secos y recuerdos cítricos junto con sensaciones salinas.

Navazos-Niepoort 2015

Boca con una excelente acidez. Se muestra fresco, elegante, ligeramente untuoso y con muy buen recorrido.

Retronasal marcada por las notas minerales de las albarizas que le ven nacer acompañada por el aporte floral de la manzanilla, los frutos secos y el toque cítrico.

Excelente. Beber y disfrutar. De los mejores, si no el mejor año, del Navazos-Niepoort hasta hoy.

Foto de portada de Equipo Navazos.

De copa en boca: La Bota de Florpower nº 57 MMXII

Seleccionado por el Equipo Navazos la Bota de Florpower 57 MMXII es un vino blanco sin fortificar  elaborado con uva palomino fino de viñedos situados en terrenos de albariza del Pago Miraflores permaneciendo 30 meses bajo velo de flor, 8 meses en bota y un año y diez meses en depósito de acero inoxidable, hasta su salida al mercado en julio de 2015. 12,5% vol.

Florpower 2012

Algunos recomiendan beberlo pronto, no seré yo, aunque para los escépticos siempre pueden tener dos botellas y beberselas en distintos períodos. En mi caso el observar, y disfrutar, con la evolución de estos vinos elaborados sin fortificar, es cada día más sorprendente en el buen sentido de la palabra, provocando un incremento de la complejidad. Afortunadamente no todo está escrito y en muchos casos sólo basta con mirar atrás para encontrar elaboraciones que fueron denostadas y olvidadas debido en gran parte al desconocimiento y, por qué no decirlo, también al propio mercado.

P.V.P. 18€

En copa

Cata:

Precioso color amarillo “oro viejo”. Llamativo. Elegante.

Aromas a frutos secos acompañados de fruta amarilla, toques de salinidad y apuntes minerales de albariza junto con sutiles notas de levaduras y miga de pan conjuntados con recuerdos cítricos.

En boca muestra una excelente acidez y notas punzantes. Se muestra fresco, complejo y largo. Retronasal en la que las notas de velo de flor se hacen más persistentes acompañadas por elegantes notas salinas, toques cítricos, miga de pan y frutos secos.

Excelente.

De copa en boca: La bota de Amontillado nº 49 “Bota A.R.”

Acabamos la Semana de Pasión en este Domingo de Resurrección, pero no termina mi pasión por los vinos y quiero recomendaros un vino amontillado con el que casi se toca el cielo con los dedos. Un excelente ejemplo de vino para disfrutar sorbo a sorbo en momentos de reflexión ya que se ha de disfrutar así, poco a poco, descubriendo todo un conjunto de sensaciones en una elaboración única e irrepetible. Su precio, lo vale.

Historia de la bodega Pedro Romero.

Para poneros en antecedenes en un excelente post del blog Devinos con Alicia sobre las Bodegas Pedro Romero nos hablan de la historia de la bodega en los términos siguientes:

Las Bodegas Pedro Romero fueron fundadas por Vicente Romero Carranza en 1860. Desde sus inicios se adquirieron soleras y vinos viejos para establecer una bodega según la tradición del Marco de Jerez, aunque es en 1820 cuando Don Florencio Romero, procedente de Zalamea la Real, y Doña Águeda Carranza, procedente del valle de la Encartaciones, en el Señorío de Vizcaya, se instalan en Sanlucar de Barrameda y comienzan la historia, y su hijo, cuarenta años después, comienza la aventura en el mundo del vino creando una gran Bodega bajo su propio nombre.

Ansar Real_Solera antigua
Fotografía de Yolanda Ortiz de Arri

A su fallecimiento en 1890 sus tres hijos, Vicente, Baldomero y Pedro Romero Villarreal, continúan la actividad bajo la razón social “Hijos de Vicente Romero Carranza”.

En 1904 Pedro Romero adquiere de sus hermanos la totalidad de la bodega y pone el nombre de su esposa Aurora a la manzanilla pasada más acreditada de esta Bodega. En 1911, tras la muerte de su esposo, Aurora Ambrosse y Lacave toma la dirección de la Bodega al ser sus hijos todavía menores de edad, la sociedad pasará a llamarse Herederos de Pedro Romero. En un entorno tradicional como el Marco de Jerez, el hecho de que una mujer dirigiera una Bodega otorga una importancia extraordinaria a la evolución de esta compañía familiar.

El 6 de julio de 2014 fallece Pedro Romero Candadu quién se hizo con el control de la bodega en 2006.

Tras el colapso económico y un tortuoso concurso de acreedores una parte de la bodega es recuperada por Fran Asencio (co-propietario de Dominio del Urogallo) y su hermano Fernando con el fin de recuperar el prestigio de una bodega tan emblemática en la historia vinícola española, pasando a denominarse en la actualidad Bodegas Alonso aunque quieren conservar la marca Pedro Romero junto con uno de los cascos de la bodega y los preciados vinos viejos.

 

La Bota de Amontillado Viejísimo nº 49 A.R.

La Bota de Amontillado 49 AR

Uva 100% Palomino fino. botella de 37,50 cl. y 22% vol. Elaborado por el método de criaderas y soleras.

Bodegas Pedro Romero S.A. Sanlucar de Barrameda. D.O. Jerez

Selección realizada por el Equipo Navazos

La Bota de Amontillado 49 “Bota A.R.” pertenece a la serie de single casks de vinos viejísimos procedentes de Gaspar Florido vía Bodegas Pedro Romero.

La horquilla de vejez media estimada de estos vinos se mueve entre los 55 años o más de los más “jóvenes” hasta los más de 80 años del más viejo, condición que a todas luces corresponde a este venerable Amontillado 49.

Hasta su embotellado en 2013-2014, estas botas han reposado en la Sacristía de Bodegas Pedro Romero, situada en el “Barrio” de Sanlúcar, muy cerca la localización original de Gaspar Florido. Las siglas AR corresponden a Ánsar Real, una exótica raza de pato que a su vez da nombre a una de las soleras más exclusivas de todo el Marco jerezano.

Cata:

La Bota de Amontillado 49 en copa

Precioso color ambarino con menisco yodado. Untuoso en agitación y lágrima fina y densa. Nos va avisando de que lo que nos espera tansciende a todo lo conocido, al menos por mí.

Nariz compleja, explosiva e intensa con múltiples matices, como no podía ser de otro modo: notas de bollería fina, yodadas, crema catalana, café, alhacena, toques de nuez, avellana y brioche. Embriagador.

La boca se muestra plena y seca. Punzante. Una exploxión que te llena y deja sensaciones untuosas, envolventes y de gran recorrido. Retronasal en el que vuelven las notas de pastelería y especiadas, toques salinos, frutos secos, cáscara de naranja y sutiles ahumados. Pura armonía y potencia a la vez.

Excelente y, lamentablemente, irrepetible. Agradecer sin duda al Equipo Navazos el poder disfrutar de estas “rarezas” aún existentes en el Marco jerezano.

Fotos: www.cadizturismo.com, Yolanda O. de Arri y autor.

¡Salud y buen vino!. Están en su blog.