De copa en boca: Zerberos Arena 2009

vinedos Zerberos

Proyecto Cebreros

El proyecto de Dani Ramos se inicia en el año 2005 cuando el viticultor hispano-australiano y Pepi San Juan fijaron su objetivo en las viñas centenarias de garnachas situadas en la zona de Cebreros (Ávila). En el 2008 amplían sus objetivos a viñas de las zonas de El Tiemblo y El Barraco, también en la zona avileña de Gredos.

Lo mejor será que nos los cuente él:

Viñas de más de 100 años asentadas sobre suelos de arena granítica y esquistos de pizarra y a altitudes que van de los 750 a los 950 msm.

En el año 2013 cuentan con su propia bodega en la población de El Tiemblo, dentro de la antigua cooperativa, con el fin de elaborar sus vinos marcados por la personalidad de los distintos terruños de los que provienen y conjugando técnicas antiguas y modernas siempre desde el respeto a la pureza del vino que desean obtener y alejado de toda influencia externa.

Zerberos Arena 2009

Este vino se ha realizado con las uvas de las fincas de suelos de arena granítica de Llano Toledo, de viñedos de en torno a 100 años de edad, podadas en vaso y a 850 msm.

Zerberos Arena 2009 etiqueta

El rendimiento de producción fue de 1000 g por planta(1400 kg/Ha – 1000 li/Ha). Realiza la fermentación maloláctica en barricas y un envejecimiento en barricas de roble francés de 225 de segundo y tercer año durante 12 meses. Se embotellaron sólo 832 botellas. 14,9% vol. PVP 42,00 €

Cata:

Bonito color rubí abierto de color con reflejos en abanico que van del atejado al anaranjado. Capa baja y lágrima fina y densa.

Aromas marcados por notas de fruta roja (fresa) en licor acompañdas de sutiles aportes de canela, minerales (granito), plantas aromáticas (lavanda, tomillo) y toques terrosos. Complejo y sin defectos. Elegante nariz.

Zerberos Arena 2009 en copa

En boca nos encontramos con una excelente acidez y un tanino propio de la uva que te deja cierta sequedad entre las encías. Retronasal con un “deja vu” de apuntes de fresa y notas terrosas y minerales.

Sedoso, cálido y ligeramente licoroso. Distinto, atípico y fuera de toda clasificación.  Largo en boca y con excelentes sensaciones finales. Vino marcado por una doble personalidad: la fijada por las castas y el terruño del que nacen y la propia del autor en la consecución de un vino alejado de influencias externas. Busca la pureza y la ha encontrado en este Zerberos Arena.

¡Salud y buen vino!