De copa en boca: Calixto Bolosea 2016

José Carlos Martín, viñador

El último vino que José Carlos Martín, alma pater de Bodegas Rochal, saca al mercado es Calixto Bolosea, un monovarietal de rufete con 13,5% vol. y una crinanza de 8 meses en barrica de roble francés bajo la DO. Sierra de Salamanca.

Lo primero que me llamó la atención del vino fue su nombre, Bolosea, e indagando las pistas me llevaron a una estela romana que se encuentra en la actualidad junto al atrio de la iglesia de San Martín del Castañar con un epitafio dedicado por el centurión Reburro a su madre Bolosea.

Estela Bolosea

Según Gómez Moreno, “resulta semicilíndrica, arqueada por arriba y ostentando a la cabeza de la inscripción una luna creciente” revelando la influencia de creencias paganas indígenas muy arraigadas en la Sierra de Francia aún en tiempos del Imperio Romano.

Destacar la presentación del vino con una preciosa etiqueta en la que se reproduce uno de los bordados típicos serranos llenas de colorido y en las que las imágenes de animales son características.

La cata:

El vino muestra en vista un precioso color rubí de capa media-baja con un ribete cardenalicio, características propias de la intensidad cromática que aporta la uva rufete. Limpio y brillante.

Calixto Bolosea 2016

En fase olfativa presenta una nariz sutil y elegante en la que se encuentran muy bien conjuntados las notas minerales de granito con el aporte de la fruta roja fresca, elegantes balsámicos (regaliz) y las sensaciones de monte bajo que le dotan de complejidad.

En boca revela muy buena acidez con un paso de boca sedoso, fresco y con notas sutiles de tanicidad aportadas por la propia fruta y por el paso por barrica. Se muestra un “pelín” secante, algo que con toda seguridad pulirá en botella sin que haya que esperar mucho y conseguir un vino realmente “redondo”.

Tiene un recorrido medio marcado en retronasal por las notas olfativas ya indicadas de fruta roja, minerales, balsámicos, …, que lo hacen realmente “adictivo”.

Calixto Bolosea 2016 en copa

Vino elegante y muy agradable de beber, bien elaborado y en el que detrás se intuye un minucioso trabajo y un buen hacer en viña y terruño de José Carlos Martín, que sin hacer mucho ruido se está situando dentro del grupo selecto de elaboradores de la Sierra de Francia que fijan como objetivo el mantener la “sinceridad” de sus vinos marcados por la tierra y la casta de donde proceden.

Ponganse cómodos y disfruten con un buen vino. No hace falta que les diga que están en su blog y si tienen la oportunidad de cruzarse con este vino, no lo duden, me lo van a agradecer.

Imágenes: Estela (http://www.romanicodigital.com), resto del autor.