Godello, Dona Branca, Brancellao, Merenzao, Sousón, Mencía: estamos en la Ribeira Sacra

La verdad es que no hay cosa que más me moleste que me cuenten la trama de un libro que no he leído o el argumento de una película que no he visto, por mucho que quieran transmitirme la sensación de ternura de La Sonrisa Etrusca o el pánico irremediable de Tiburón.

De la misma forma por más que me describan un buen vino las sensaciones no son trasnferibles y no hay más solución que probarlos para comprobar si aquellas maravillas que te narran son verdaderas o fruto de una predisposición sobre una zona, una uva o una bodega.

Así que después de haber leído, escuchado y visto textos, comentarios e imágenes sobre la zona y los vinos de la Ribeira Sacra había que pasar a comprobar, cual CSI, que lo leído y escuchado era realmente cierto y para ello nada mejor que organizar una cata con vinos representativos de la denominación. ¡Y dicho y hecho!.

Vinos de la cata de Riberia Sacra 25-11-2012 12-09-14

En el día 28 de noviembre del año de Nuestro Señor el lobby charro se reune para analizar y disfrutar de la siguiente selección de vinos de la D.O. :

1.- LAPOLA 2010.

Elaborada en la bodega DOMINIO DE BIBEI situada en la parte más oriental de la provincia de Ourense, cerca ya de la privincia de León, en lo alto de una colina y con una orografía que va desde los 200 a los 700 metros de altura. El viñedo se sitúa sobre piedra granítica, abundando arenas, esquistos y minerales como el cuarzo, aunque también hay suelos arcillosos y pizarras.

Lapola 2010 25-11-2012 12-09-25

El vino está elaborado con un 70% de godello, 20% de albariño y 10% de doña branca y una edad de la viña de entre 6 y 100 años Vendimia realizada, en un año cálido, entre el 16 de septiembre y el 4 de octubre. Vinificación en barricas de 600 litros y fudres de 1.200 litros de roble francés, austríaco y alemán.

Crianza en barricas de roble francés de 600 litros, fudres de 1.200 litros y depósitos ovoides de hormigón durante 15 meses sobre sus lías.

Cata: Amarillo con ribete verdoso. Limpio. Lágrima fina y densa. En nariz fruta amarilla, flores blancas, notas alimonadas, minerales y cítricas -aporte de la albariño- y heno verde. En boca se muestra la untuosidad de la casta doña branca, con muy buena acidez -casi un cuchillo en boca-, fresco, con cuerpo y volumen aportado por su crianza sobre lías. En retronasal se remarca el carácer cítrico, mostrándose largo.

2.- VIÑA REGUEIRAL 2009.

Elaborado con un 100% de uva mencía proveniente de un único terruño de la subzona de Amandi y mantenida 7 u 8 días en depósitos con sus propios hollejos. No tiene crianza en madera. 13% vol.

Viña Regueiral 2010 25-11-2012 12-10-39

Cata: De tonos rubí con menisco ligeramente rosado pálido. Limpio en nariz se muestra muy complejo en aromas (fruta roja, toffe, guinda, pétalos de rosa) muy agradable pero un poco corto en intensidad. En boca muestra buena acidez, goloso, sedoso, con falta de un poco más de volumen y de mediano recorrido.

3.- ALGUEIRA MERENZAO 2009

Este merenzao (maría ordoña, carnaz o godello tinto son nombres que la variedad recibe en la zona y emparentada con la trousseau de la región del Jura -de la que se cree que tiene su origen-) nace del fruto del esfuerzo que Fernando González en la viña y Raúl Pérez en la bodega, han invertido en la recuperación de esta varidad buscando expresar toda la sedosidad y frescura que contiene. El vino se elabora en barrica de roble francés durante 12 meses para no esconder la frescura y mineralidad que posee.

Algueira merenzao 25-11-2012 12-10-06

Cata: De color rubí con menisco ligeramente atejado. Limpio. En nariz ligeras notas de geraneo, fruta roja, mineral, monte bajo y toffe. Elegante. En boca es un vino que muestra volumen, elegancia, buena acidez y sedosidad. Largo en recorrido y con estructura, frescura y un ligero amargor final que lo hace más adictivo.

4.- REGOA TN 2008

Bodegas Regoa cuenta con 11 hectáreas de cultivo en terraza, pendientes del 80% y orientación sur que contactan en su cota inferior con el río Sil. Elaborado con cepas mayoritariamente de mencía, y brancellao, caíño y sousón tienen una edad de más de 15 años y una producción máxima de dos kilos por cepa.

Regoa TN 2008 25-11-2012 12-10-16

Cata: De color picota con capa media y menisco carmesí. Lágrima fina y densa, lenta. Limpio. En nariz notas de lacas que se van y dan pie a apuntes de flores azules (violetas), regaliz, notas terrosas, lácteos, notas especiadas y toques minerales. En boca aporta una correcta acidez, cierta tanicidad y algo secante, observando una ligera descompensación en boca. A lo largo de la cata evolociona a notas de caucho y mentolados.

5.- LADREDO 2008.

Elaborado con un 60% de mencía y un 40% de garnacha tintorera. Producción de 1.100 botellas.

Su elaborador -junto con Raúl Pérez-, Dirk Van Der Niepport, define la viña como una “pequeña viña vieja con cerca de 50 años, orientada hacia el este y apoyada en una vertiginosa pendiente sobre el río Sil de inclinación tan acentuada que convierte en heróico el trabajo de vendimiar”. El vino tuvo una fermentación en tino abierto con un pequeño porcentaje de raspón. Una parte maceró durante 45 días y el resto durante 75. Posteriormente tuvo una crianza de 12 meses en barricas nuevas y usadas de roble francés.

Ladredo 2008 25-11-2012 12-11-08

Cata: Picota de capa media-baja con lágrima fina. En nariz notas de reducción, a pesar de llevar más de una hora de aireación, que dan paso a notas de fruta roja y flores, apuntes minerales, clavo e incienso, eseciados y cedro. ¡Elegante nariz!. En boca muestra buena acidez, es goloso, con cuerpo y estructura. Se muestra largo y fresco, manteniendo el tipo y la intensidad a lo largo de toda la cata.

6.- DOMINIO DE BIBEI 2006 BRANCELLAO.

Elaborado con un 100% de uva brancellao y una graduación de 13% vol.

La uva proviene de una viña de 16 años de edad y con un suelo abundante en esquistos y pizarras disgregadas, y con una altitud de 300 metros. Los rendimientos son muy bajos, al rededor de 1500 gr. por planta. Sistema de conducción de espaldera y cordón doble. Exposición oeste. Toda la vendimia es manual y una fermentación en barrica de 500 l. La crianza es de 19 meses sobre sus lías en barricas de roble francés de 300 litros.

Dominio de Bibei 2006 25-11-2012 12-09-45

Cata: Rubí de capa baja y menisco atejado. Notas de reducción y rebotica iniciales que desaparecen y afloran notas de fruta negra, flores de pétalos de rosa seca, láceos, tostados y apuntes mentolados. En boca marca una buena acidez y un ataque sedoso, largo y envolvente que termina con un ligero amargor que no molesta.

Conclusiones:

La cata se desarrolló a lo largo de tres horas y los vinos que mejor se mantuvieron fueron Ladredo 2008 y Domino de Bibei 2008, tanto en nariz como en boca. Quizá Lapola necesita más tiempo en botella ya que le falta cierto ensamblaje, aunque tiene una acidez “salvaje” y un aporte del albariño que marca sobre las demas castas. Y desde luego, en tintos, se observaron dos líneas muy marcadas entre los vinos de clara influencia “borgoñona”, Viña Regueiral 2010 y Algueira Merenzao 2009, con un carácter más floral que Régoa TN 2008, Ladredo 2008 y Dominio de Bibei 2006, con un aporte más frutal y mineral.

Bueno, les iba a contar la trama del último libro que estoy leyendo, 1974 de David Peace, recomendado por mi buen amigo Iñaki Gómez Legorburu, novela negra en la que un periodista venido a menos…, pero es mejor que lo lean y lo disfruten con una copa de buen vino al lado.

8 opiniones en “Godello, Dona Branca, Brancellao, Merenzao, Sousón, Mencía: estamos en la Ribeira Sacra”

  1. Interesante, pero complicada, cata por la naturaleza de los vinos. Todos tenían el perfil común de una acidez muy marcada, característica muy probablemente intrínseca de la zona. Para mi esta acidez se hizo cansina a lo largo de la cata y penalizó algo a los mejores vinos situados al final de la misma. Creo que todos estos vinos darían mucho mejor la cara con comida, algo que en las catas se deja para el final, cuando algunos vinos ya se han “agotado”. De los vinos, me defraudaron LaPola y RegoaTN. Del primero guardo muy buenos recuerdo de otras añadas, pero en este caso la acidez iba un poco falta de estructura. Algo parecido le paso al Regoa, tenía de todo pero poco integrado. Coincido contigo en el Regueiral y el Algueira, al primero le hubiera venido bien un plato de contundente comida, para mi estaba un pelín acido para catarlo a palo seco. Buenos vinos el Ladredo y el Brancellao, aunque para mi, mejor el segundo, y con bastante mejor RCP. Siempre me han gustado mucho los Dominio De Bibei que he bebido, de ahí mi sorpresa negativa con el Lapola.
    Por cierto, esta vez has olvidado el comentario gastronómico de la cata, y ese “golpe de mar” del primer pincho fue de lo mejorcito que nos ha servido nunca Toño.
    Para acabar quería introducir una reflexión vinícola. En las últimas catas hemos asistido a una acidificación significativa de los vinos, puede ser simple coincidencia (zona, añada, etc), pero me preocupa que sea una tendencia real, resultado del efecto rebote de la críticas a la sobremaduración. Si buscamos la acidez como el “Santo Grial” nos podemos encontrar con vinos faltos de fruta, especialmente en zonas donde esta nunca faltó.
    Cesar

    1. Bueno César, aunque ya nos hemos cruzado unas epístolas cibernéticas, comentarte que a mí no me parecieron -al menos los tintos- con una acidez tan exagerada. De todas formas, y aunque algunos estaban pendientes de integrar, mantenían su aporte frutal.
      Reiterar que los vinos han de tener su equilibrio y que en el medio está la virtud, pero es que ésta es tan difícil de conseguir que sólo en grandes añadas o con grandes enólogos podemos encontrarla.
      Sobre el plato del berberecho de Toño, sin comentarios, impresionante, pero esta vez no quería desviar la atención de los vinos y de su complejidad.
      Y sobre las “tendencias” que estamos observando en las útlimas catas, pues coincido contigo: vinos marcados por una “afilada” acidez y parcos de frutas, aunque espero que sólo hayan sido sendos “cantos de sirena”. Lo que nos lleva a probar más vinos ;).
      Abrazotes,

  2. Interesante muestra. Yo, por preferencia personal, me inclino más hacia estos vinos y su perfil ácido, aunque entiendo las alusiones que hacéis hacia posibles excesos. No creo que sea una tendencia, sino consustancial a la zona y a una opción de elaboración en la misma. Conozco la mayoría de los catados y destaco el Algueira, pero una vez más estoy hablando de mis gustos.

    1. Bueno yo he de declarar que prefiero un vino con acidez que sin ella puesto que, como sabemos, un vino así sería pesado, pesado, pesado -y de esos también los hay por esos caminos del Señor-, pero como buscador del Santo Grial -y si es con buen vino, mejor- si además de acidez tiene fruta, tiene estructura, complejidad, elegancia y un posgusto largo… ¡Perdona que estaba soñando!, pero haberlos, haylos ¡qué te voy a decir a tí de las meigas!.
      Un abrazo Jorge.

    2. Hola a ambos. Mi comentario surge de la cata, pero no se refiere específicamente a los vinos de Ribeira Sacra ya que estos si tenían fruta suficiente. Creo que esta zona se caracteriza por eso y te podrán gustar mas o menos, pero salvo el Lapola no los encontré desequilibrados.
      El problema es que he bebido últimamente varios vinos muy cortos de fruta y sobrados de acidez, ademas de zonas en las que los vinos normalmente han pecado de lo contrario. Si a esto le unimos los comentarios de algunos hacedores de vinos, pues me he echado a temblar porque a mi me gusta la fruta, ya que el vino no deja de ser un “jugo de fruta” fermentado.
      Siempre se dijo que España era un país de contrastes, pasando del blanco al negro con demasiada facilidad, y yo prefiero la diversidad de los grises.

  3. Yo no quitaría nada de acidez y sí le pondría un poquito más de fruta que seguro la materia prima con la que trabajan la tiene. Y no voy a ser yo quien ponga pega a los elaboradores pero esa fue mi impresión.

  4. Interesante Cata. Siempre he comentado que los blancos de Bibei estñán por debajo de sus tintos. Con respecto a regueiral no he tenido buena expreincia con el 2010 pero es un vino para seguir probando. El Algueira merenzao me pareció uno de los vinos más interesantes el pasado año y si que me recordó – sin comparar- el caracter Borgoñón.
    En Cuanto A Regoa, son vinos para años y quizá es un poco pronto. Le tengo ganas a ese Ladredo.
    Con respecto al comentario de Cesar con respecto a la acidez. A mi no me cansa para nada, es más lo que me cansa son vinos que no la tengan. Y creo que esos vinos son más fáciles de beber solos que co comida.
    Evidentemente que acidez por acidez tampoco, tiene que haber algo que lo arrope y el peso de fruta es fundamental.
    En esta zona la acidez – y si la fruta- no suelen ser los protagonistas de los vinos, aunque haya vinos con mayor sensación de acidez dependiendo de la añada.
    En esta Cata creo que os faltó algún Guimaro.

    1. Jorge, la verdad es que fue una cata más que interesante por las bodegas, las elaboraciones y sobre todo por las castas, totalmente desconocidas salvo la mencía. De acuerdo en tu comentario sobre los blancos de Bibei hasta que hace unos días volví a probar el Lapola 2010 con David y estaba mucho mejor. Mantiene esa buena acidez, pero lo econtré más floral y menos agresivo.
      Del resto compartir tus apreciaciones, incluso la de la acidez. A mí tampoco me cansa y apuntado queda para próximas la entrada de algún Guimaro.
      Abrazotes.

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