De copa en boca: Cantayano 2014

Cantalapiedra padre e hijo

Isaac y Manuel Cantalapiedra.

Isaac y Manuel Cantalapiedra son un soplo de aire fresco en la zona de Rueda que se aleja de parámetros al huso y que a día de hoy están haciendo perder la identidad vinícola de esta tierra con la elaboración de vinos impersonales huyendo de pilares tan imprescindibles como casta y terruño.

Manuel e Isaac Cantalapiedra

Lo mejor para intentar entender un vino es conocer a las personas que hay detrás: Isaac esperó más de treinta años para hacer “su” vino y Manuel, su hijo, dejó su carrera profesional de pianista para que sus manos dieran sentido y armonía a viñas y terruño que nunca olvidó.

Quizás la mejor definición sobre ellos la hizo Luis Gutiérrez: son los “new non-Rueda Rueda producers”. De paso les recomiendo que lean la entrevista que les hacen en el magazine de Bodeboca, Vignerons.

El vino: Cantalapiedra + Moyano = Cantayano

Botella nº 3848 de 19.450 de las elaboradas por Isaac Cantalapiedra con verdejo ecológico de las parcelas Los Picones, Las Comas y El Chiviero de viñas de más de 30 años de edad a 720 msm en La Seca sobre suelos franco-arcillosos con afloraciones calizas y manto de canto rodado, muy pobres en materia orgánica. Viticultura ecológica y sostenible. La vendimia comenzó el 13 de septiembre de 2014, con un rendimiento de 4.400 kg/ha (2.860 L/ha).pedregosos de 5,85 ha.

Cantayano 2014

Tras una maceración pelicular de 6 horas, la uva se prensó suavemente para así obtener mosto de la más alta calidad. La fermentación se llevó a cabo durante 21 días en depósitos de acero inoxidable de 3.000 a 7.500 litros y un 10% en barricas de roble francés de 225 litros. Una vez terminada la fermentación se realizó una crianza sobre lías de 6 meses. Tras la crianza, se clarificó y filtró ligeramente para mantener todas sus cualidades. El vino fue embotellado el 20 de julio de 2015. Producción: 19.300 botellas.

Enmarcado como Vino Ecológico dentro de la denominación Vino de la Tierra de Castilla y León. 14% vol. PVP: sobre los 10€

Cata:

Preciosa vista con un color amarillo dorado con muestras de untuosidad en agitación. Lagrima fina y densa.

Nariz expresiva cuya protagonista es la verdejo. Claro predominio de notas frutales (amarilla) junto con aportes florales anisados (hinojo) y sutiles toques minerales (canto rodado) y de bollería fina. Complejo.

Cantayano 2014 en copa

En boca tiene un paladar fresco marcado por una excelente acidez con un tacto pulido y un final aromático. Largo, envolvente y untuoso. En retronasal vuelve el abanico aromático de fruta, flores y minerales con buena intensidad.

Elegante vino dotado de una gran personalidad que reivindica la personalidad de una casta castigada por adjetivos ajenos a la misma y que tanto daño han hecho a las elaboraciones de esta zona.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: Isaac y Manuel (www.bodeboca.com). Etiqueta y vino (autor)

De copa en boca: Barco del corneta 2013

Barco del Corneta no es el primer proyecto de Beatriz Herranz, pero sí es SU proyecto en el que ha volcado todo su saber como enóloga para desarrollar un “sueño”: devolver la esencia a una uva tan “maquillada” que hoy en día no se reconoce en gran parte de los vinos elaborado con ella.

Beatriz Herranz

Tuve mis primeras noticias sobre su vino a través del blog de un buen amigo, Joan Gómez Pallarés, allá por marzo del 2013, siendo Joan el que realizó una perfecta definición de Beatriz dentro de las actuales circunstancias en las que se mueve la DO Rueda:

“La veo como una isla en un océano enorme de perdición, de maneras obtusas de tratar el viñedo, las cepas y de cómo hacer el vino”

Un año después adquirí varias botellas con el fín de ver su evolución a lo largo del tiempo y en este perído el vino no ha hecho más que remarcar su potencial de guarda y reclamar por parte de todos más tiempo para dar lo mejor de sí, consiguiendo una mayor complejidad sin perder sus señas iniciales de identidad.

Como bien dice Joan, hacía tiempo que no recordaba un vino elaborado con verdejo en el que su tipicidad quedara tan clara y marcada, a pesar de ser una uva, que como bien dice Richard Sanz de Bodegas Menade,  no despliega una gran complejidad aromática. De esta forma,  huyendo de enmascaramientos aportados por levaduras artificiales que han conseguido amoldar los gustos de gran parte de los consumidores de verdejo a simples “brebajes” de frutos tropicales exagerados y aromas “mareantes” totalmente artificiales, nos encontramos con “soplos de aire fresco” que nos devuelven la pureza de una uva tan sumamente castigada.

Barco del Corneta 2013

Barco del corneta 2013

Elaborado con uvas 100% verdejo de viñas plantadas hace nueve años en el paraje de Cantarranas (718 m.s.m), dentro del término de La Seca en Valladolid, sobre suelos de arenas silíceas y cantos rodados y un subsuelo de arcilla y caliza. Agricultura ecológica.

Tercera añada. Se macera durante 24 horas, prensado y decantación durante 24 horas más para eliminar las lías gruesas. Fermentación alcohólica en barricas con levaduras autóctonas. Crianza sobre lías en barricas de roble francés de 300 litros durante 8 meses. Clarificado y filtrado suave. Sin estabilizado. Se elaboraron 9000 botellas. 13,8 % vol.

Cata:

Amarillo con ribete ligeramente dorado. Limpio y brillante. Atractivo.

De inicio se muestra algo huraño en nariz a copa parada, pero en agitación comienza a desplegar aromas herbáceos, heno, toques minerales y punta cítrica con sutiles aportes de su fermentación en barrica en un segundo plano. Aromas de fruta blanca (pera) y florales (acacia), junto con notas anisadas y tropicales (piña).

En boca muestra muy buena acidez. Es fresco, envolvente y untuoso. Paso de boca graso e intenso en el que predomina el aporte mineral (canto rodado caliente) y las flores y frutas blancas.

Es largo, intenso y elegante con un toque final ligeramente amargoso que incita a seguir disfrando del vino y acaba haciéndose adictivo.

Un excelente vino.

En el corazón de Protos

Protos

Alma de Protos

La última vez que desembarqué en Peñafiel fue en tiempos en que se estaba construyendo la nueva mega-bodega de Protos, diseñada por Richard Rogers, y por ello fue una gran alegría el que, junto con un grupo de blogueros, fuera invitado por Álvaro Cerrada –Yalocatoyo, S.L.– para realizar una visita que se desarrollaría bajo el lema -ahora hastag- “#AlmadeProtos”.

Protos

Tal vez muchos pensarán que vista una bodega, vistas todas ya que básicamente vienen a contener prácticamente lo mismo:  zona de recepción, depósitos, sala de barricas, embotellado,…, pero algunas se diferencian de las demás porque además tienen alma y ésta es una de ellas.

Adentrándose bajo las entrañas de la loma en la que descansa el castillo de Peñafiel, cual nave varada, se encuentra la vieja bodega nacida en 1927 y que ha ido arañando su interior con una red de galerías horadadas a golpe de sudor a principios del siglo pasado y bajo la potencia de tuneladoras en la parte más moderna a finales del mismo, como bien se diferencia tanto en las paredes como en sus arcos fajones que la sustentan.

Bodega subterránea de Protos 13-12-2014 14-47-43

Paseando por sus más de dos kilómetros de recorrido te acabas sintiendo cual nibelungo en las profundidades de la tierra buscando el gran tesoro custodiado por las ninfas, y en este caso podríamos decir que nuestro gran tesoro sería el vino de Protos conservado en las 3.500 barricas que a los dos lados de las galerías y en la sala de crianza lo custodian y van desarrollando todas las características que le harán ser los buques insignias de la bodega.

Pero la visita no había hecho más que despertar admiración ante el tamaño y las dimensiones de la bodega, puesto que tras el recorrido, y como mandan los cánones y las buenas costumbres, nos esperaba la agradable sorpresa de una cata vertical de su vino más personal: Finca El Grajo Viejo.

Finca el Grajo Viejo.

Elaborado con la uva tempranillo del pago El Grajo Viejo de cepas de más de 70 años y con una producción de poco más de  9.000 botellas, es un vino que sólo sale al mercado en añadas excepcionales.

Corchos. Protos

Mimado y cuidado desde el terruño es vendimiado en cajas de 20 kg. pasando por una mesa de doble selección. Macera con los hollejos y realiza la fermentación en barrica francesa de 500 l. durante 24 días a 28º C. La fermentación maloláctia la lleva a cabo en barricas de roble francés de 225 l y un envejecimiento de 18 meses en roble francés nuevo.

Álvaro nos propuso el juego de realizar una cata ciega con el fín de ordenar las añadas en las que se ha elaborado este vino de pago y catamos las añadas de Finca el Grajo Viejo 2006, 2009, 2010, 2011 y 2012 (¡y acerté!).

Protos

De ellas, sin duda, destacar el primer vino que se elaboró de esa finca y que en sus inicios se denominó Protos Selección 2006. Vino con vida por delante, pero muy disfrutable, con estructura, sedoso, redondo y elegante.

Junto a él Finca El Grajo 2009 muestra aún buen potencial y más nervio. Terruño, mineralidad, fruta y estructura. Largo, envolvente y realmente adictivo. Un buen vino, sin duda.

Los 2010, 2011 y 2012, aún siendo agradables y muy bien elaborados, muestran una necesidad de redondear, conseguir esa sedosidad y elegancia de sus hemanos mayores. Seguramente serán grandes vinos por el potencial, la acidez y la estructura que mantienen junto con un buen aporte frutal que prevalece.

Las combinaciones de Javier Peña.

Chef Peña. Protos

Tras disfrutar con un juego en el que colocar las añadas de Finca el Grajo Viejo, la bodega nos propuso realizar un maridaje de sus vinos con platos elaborados por el cocinero Javier Peña, participante en la última edición de Top Chef y la verdad resultó una excelente experiencia.

1.- Cebiche de corvina con kikos acompañado de Protos Verdejo 2013.

Cebiche. Protos

El vino de color amarillo con menisco alimonado. Nariz con aromas de flores y fruta blancas,  aporte tropical y notas anisadas. Boca freso, ligero y con un toque sutil de amargor final que lo hace adictivo, aunque no sea de mis vinos favoritos. Creo que debería marcar más la tipicidad de la verdejo y tienen materia y personal para conseguirlo.

2.- Brocheta en citronela de pollo y emulsioón de frutos rojos con Protos Barrica 2012

Piruleta de pollo. Protos

Vino color picota de capa media-alta. Lágrima ligeramente tintada. Notas en nariz de fruta negra y mermelada de fresa. Aportes lácteos y tostados. En boca tiene buena acidez, pero se muestra aún duro y con un tanino goloso que lo hace fácil de beber.

3.- Palominta de trucha con curry y salsa de yogur con Protos Crianza 2011

Palomita de trucha. Protos

Crianza de color picota y menisco ligeramente rubí. Lágrima fina y densa. Nariz con notas de mermelada de fruta negra, balsámicos, tostados, especiados y sutiles notas de verdor. Boca con buena acidez, taninos golosos y aporte frutal. Buen recorrido y promete buena proyección.

4.- Arroz meloso con setas, manitas de cerdo y leche de coco con Protos reserva 2010

Arroz meloso. Protos

Picota de capa media y menisco rubí. Nariz con buen aporte de mermelada de fruta roja, cacao, mentolados, elegantes lácteos y balsámicos. En boca muestra un buen ataque e intensidad. Ricos taninos. Goloso y con muy buena acidez. Excelene y con vida por delante.

5.- Sandwich de rabo de toro estofado deshuesado con Protos Gran Reserva Especial 1986

Rabo de toro. Protos

Gran reserva con un bonito color rubí y mensico anaranjado. Nariz con notas de buen buquet, carne cruda, apuntes de cáscara de naranja y guindas en licor. Toques animales, cueros. Boca con buena acidez. Equilibrado y con buen recorrido. Un vino muy bien hecho y muy disfrutable. De los que denomino “de trago largo”.

Vinos del maridaje. Protos

El tunel del tiempo.

Después de recorrer galerías, cementerios de botellas, salas de crianza y  de disfrutar con vinos y viandas dimos un salto en el tiempo para aparecer dentro de la nueva bodega de Protos, enmarcada en el siglo XXI de la mano de  Richard Rogers y pasando de la roca y el ladrillo al cristal y la madera, de la robustez a la ligereza de formas, de la oscuridad a la luz, del pasado al futuro.

Bodega Protos exterior

La bodega, enmarcada en su entorno y cuyo elemento emblemático es su cubierta, está compuesta por cinco crujías abovedadas que imitan a barricas que nacen de la tierra. Ocupa 20.000 m2 y tiene capacidad para almacenar 3.500.000 botellas y 5.000 barricas contando con la última tecnología de seguimiento analítico para controlar la calidad de la uva en todo momento mediante rayos infrarrojos.

Nave de crianza Protos

El edificio, que se asienta sobre un zócalo triangular, ocupa la totalidad del solar. Las cinco bóvedas parabólicas entrelazadas que descansan sobre grandes arcos de madera laminada se han revestido de piezas cerámicas de gran formato para crear una estructura articulada ligera y creando una forma modular.

Madera y cristal. Protos

Tal vez faltase el acercarse a ver lo que, para mí, es el alma de todas las bodegas: su viñedo, y en concreto, la viña de la Finca El Grajo Viejo. Conocerla, pisar su suelo, tocar su tierra o acariciar en la viña las arrugas marcadas por el tiempo. Espero volver a Protos y tener la oportunidad y el placer de conocer esa parte tan importante e imprescindible.

La compañía

Siempre se recuerdan las visitas, a parte de por la espectacularidad o la singularidad de lo visto, por la compañía y, en este caso, el poder conocer al staff de Protos, jóven, dinámico, profesional y con futuro y  poner nombre a blogueros que sigo y admiro desde hace mucho tiempo, hablar con ellos y compartir la experiencia hace que quede un grato y entrañable recuerdo en la memoria.

Photocool Protos

Fue realmente un placer: Fernando Villaba, Eduardo y María, Álavaro Cerrada, Juan Burgos, José Luis Martínez Díaz, Rafael Rincón, Paco Becerro, J. Ricardo, Rafa Tobar, Vicente González, Mavi, Lola y David Vázquez

Microbodega Versos: fruto del tesón de un emprendedor.

No hay nada más gratificante que el poder ver hechos realidad los sueños que uno mantiene a lo largo de su vida, y este es el caso de un buen amigo, Jesús Herrero.

No es flor de un día, sino del trabajo de unos años cuando descubrió junto con su mujer un precioso pueblo de la Sierra de Francia, San Martín del Castañar, y decidió que si había un lugar en dónde algún día elaborar vino con castas autóctonas y foráneas, sería en este precioso enclave.

Viñas en la Sierra de Francia 29-05-2012 18-21-27

Según escribo estas líneas se estará haciendo realidad la bodega dentro de la DO Sierra de Salamanca en San Martín, pero Jesús quería ver el potencial y la posibilidad de hacer un vino digno, serio, marcado por el terruño, por las cicatrices que se entreven en las cepas de más de 90 años de rufete y tempranillo, por las bondades de una syrah bien acomodada en este entorno y por unas vides de verdeja blanca y moscatel  que, si todo se hace bien -y eso parece- dará que hablar.

Viñas en invierno 23-12-2010 13-47-08Centenaria 10-04-2011 16-26-36

Basando su trabajo en un cultivo ecológico y tratando de recuperar el viñedo con más de 80 años y de baja producción, cuenta en la actualidad con viñas de aragonés (tempranillo) de más de 15 años asentadas sobre suelos pizarrosos y a una altitud de 640 m/snm, junto con viñas de garnacha, calabrés y rufete con suelos de arenisca y una edad de 95 años y un “monumento” de viña conocida como “Viña del Secretario” a unos 900 m/snm plantada de rufete en bancales y sobre suelo arenisco que es digna de asombro y de visita obligada.

Rufete en bancales

Por eso ha empezado a elaborar en una microbodega en Carbajosa de la Sagrada que haría las delicias de aquellos para los que hacer vino sería un verdadero placer (en mi caso, espero hacerlo en mi otra reencarnación que en esta no me veo yo con facultades y conocimento para ello) contando con maquinaria a “escala”, pero cuidada al mínimo detalle en cuanto a tecnología se refiere.

Despalilladora 09-11-2013 12-28-48Prensa 09-11-2013 12-28-44

Los vinos.

1.- Verdeja blanca y palomino.

Aún no tiene nombre, pero quizás sea lo último. Servido de deposito aún sin desfangar y sin filtrar, el vino se muestra amarillo, turbio, como no podía ser de otra forma, pero lo interesante empieza en la nariz en el que las notas de fruta blanca -manzana y pera- se combinan con notas de madroño y lías. El protagonismo de la boca está en su acidez, aunque muestra una buena estructura, untuoso y con muy buenas hechuras, sin olvidar, claro está, que le falta “hacerse mayor”.

2.- Probamos después su único vino envasado, Verso 2009, elaborado con rufete, tempranillo aragonés y garnacha. Total 250 botellas.

De precioso color picota con menisco vivo, cardenalicio, limpio y brillante. Con una nariz muy frutal, sobre todo roja, frambuesas, notas de regaliz rojo, tal vez con demasiada “extracción” para mi gusto, pero que se muestra diferente y que algunos calificaron como “femenino” por sus características olfativas. En boca resulta fácil de beber, con buena acidez, sin complicaciones, fresco y con un paso de boca de trago largo, que incita a seguir disfrutando.

Verso 2009 09-11-2013 12-56-14

3.- De depósito tuvimos la ocasión de probar un syrah de la única viña que existe de esta variedad injertada por Jesús, que aún no había ralizado la maloláctica, pero que presenta muy buenas maneras, aunque le falta tiempo para definir todo su potencial.

4.- Por último disfrutamos con una muestra de su tempranillo-syrah directamente de barrica, aún no embotellado, que estoy seguro dará que hablar. Con una capa media-alta y menisco cardenalicio, lágrima fina y ligeramente tintada, notas en nariz de fruta negra y roja, aportes balsámicos (regaliz) y notas minerales; boca con buen ataque y cuerpo envolvente, buena acidez, taninos aún por domar, pelín astringente, pero con un conjunto serio, con potencial y en el que la syrah muestra una buena aclimatación a la Sierra de Francia.

Jesús Herrero 09-11-2013 13-13-28

Como colofón, no hay que descubrir a estas alturas que Jesús Herrero es todo un emprendor amante de su tierra,y  está en proyecto la construcción en San Martín del Castañar de un Centro Enológico en el que se realizaran catas, guardería de vinos y todo aquello que acerque al visitante las maravillas que ofrece la Sierra de Francia, que son muchas y variadas, y que invito desde aquí a que descubráis.

¡Salud y buen vino!

Y aprovechando que pasaban por aquí… (II): Los verdejos

Hacía tiempo que por cuadraturas de agendas no habíamos tenido la oportunidad de vovler a ver, a charlar, a compartir vino, a preguntar por el pasado, el presente y el futuro,… a Pepe Herrero y a Alicia, pero coincidiendo con la visita en el mes de julio de los buenos amigos José Augusto, Novena provincia en redes sociales varias, y de José Albertoi, de Lazo Agroturística -del que comentaremos sus vinos en el último capítulo de esta trilogía-, pues nos pusimos al día tras dejar atrás la etapa en Viñedos de Nieva y empezar una nueva en Herrero Bodega.

Pepe Herrero 18-07-2013 20-40-56

He de confesar que mis primeros conocimientos sobre la existencia de un verdejo “serio” de Rueda volvieron a manar de la información obtenida, hace ya unos cuantos años, de la mano de Víctor de la Serna a traves de www.elmundovino.com, y desde los inicios surgió una amistad y un buen entendimiento entre Pepe y yo, en aquel momento responsable de la confección de la carta del restaurante familiar, El Candil de Salamanca, con el fín de acercar sus elaboraciones aún sin contar con ningún tipo de distribución. En un principio fue su Blanco Nieva Pie Franco y posteriormente se sumó su Fermentado en Barrica.

En esta nueva etapa tenía muchisimas ganas de probar y de conocer a través de Pepe las nuevas elaboraciones de Bodegas Herrero ya que “el que tuvo, retuvo” y el buen maestro nunca olvida, aunque las viñas en esta nueva etapa no sean las mismas parten con una buena materia prima de verdejo cultivada en tierra Segoviana.

Y dicho y hecho, se presentó con tres de sus vinos: el básico, Atino 2012, su top Erre 2012 y su, vamos a llamar “capricho”, Robert Vedel Viñas Viejas 2012 en homenaje a su abuelo y a la rama francesa de la familia.

Los vinos:

1.- Atino 2012

Atino 2012 18-07-2013 20-41-55

100% verdejo. 12,5% vol.

Cata:

De color pajizo con menisco alimonado. Limpio y brillante.

En nariz notas de fruta banca, sutiles herbáceos y notas tropicales. Punta cítrica.

En boca se nota un ligero carbónico y una buena acidez. Agradable, fresco y alegre. Para un disfrute inmediato.

2.- Erre de Herrero 2012

Erre de Herrero 2012 18-07-2013 20-51-42

100% verdejo. 70% viñas de más de 30 años y 30% de viñas más jóvenes. 12,5%

Cata:

Amarillo con tonos verdosos. Bonito. Lágrima fina y densa.

En nariz notas de heno, minerales (caliza, tiza), fruta amarilla, apuntes de nuez y anisados. Sutiles notas de resina y cítricas. Complejo. Una nariz de “verdejo”.

En boca tiene una muy buena acidez. Llena la boca, tiene volumen y muy buen recorrido. En retronasal las notas de heno recién cortado, anisados y los sutiles minerales vuelven a aparecer. Seco.

3.- Robert Vedel Viñas Viejas 2012

Robert Verdel 2012 18-07-2013 21-02-16

100% verdejo. Viñas viejas de pie franco. Fermentación durante 50 días. 13% vol.

Cata:

Amarillo con tonalidades verdosas. Limpio y brillante. Untuoso en agitación.

En nariz comienza siendo algo huraño pero a lo largo de la cata va despelgando notas minerales, fruta y flores blancas, sutiles anisados, punta de piña, ligeras notas herbáceas que no molestan. Complejo y elegante.

En boca tiene una muy buena acidez. Se muestra fresco a la par que goloso. Graso y con buen recorrido. Con una retronasal compleja y elagante que lo hace “adictivo”.

Conclusiones:

Cuando me enteré de que Pepe dejaba Viñedos del Nieva a parte de sentir preocupación por él y su familia pensé en lo lastimoso que sería dejar de seguir disfrutando con sus vinos.

A día de hoy, y no sin reconocer que aún queda mucho trabajo y esfuerzo por parte de la famila Herrero, me alegro de ver que la filosofía y las ganas de hacer las cosas bien continúan marcando su ruta.

Sobre los vinos he de reconocer que mantienen su “hierro” de verdejo segoviano en los que predominan las notas herbáceas, de heno y minerales (¡esa sensación que tengo en el recuerdo de canto rodado húmedo!) alejándose de sensaciones olfativas ajenas a este tipo de uva y que lamentablemente tanto daño han hecho.

Si Atino podemos decir que es el pequeño de la familia -me niego a llamarlo “basico”- fresco, jugetón e inmediato, Erre de Herrero muestra un carácter más serio, pero sin renunciar a ese aspecto de frescura y aportando un volumen de “seriedad”. Por útlimo Rober Verdel, el mayor de la familia, aporta la finura, la complejidad de un vino serio que si todo va como espero será uno de los Ruedas a tener en cuenta en los próximos años.

Si a estas características sumamos que todos cuentan con una RCP realmente excelente creo que oiremos hablar mucho y bien de Herrero Bodega.

¡Salud y buen vino!

Cigales no viste sólo de rosa: Bodega Hiriart

Si partimos de la base de que en este país el consumo de vino se centra en el tinto, que en segundo lugar y de forma estacional se encontraría el blanco (pensemos que el blanco va más con el verano) y que el vino rosado por norma general es, aparte del “patito feo” del mercado, el menos valorado estarán conmigo en que la propuesta de Bodega Hiriart de mantener en el mercado 3 tipos de rosados distintos tiene valor, mucho valor.

Vinos de Hiriart 01-04-2013 10-56-30

Pero vayamos por partes y vayamos desgranando dónde está, quienes son, qué uvas y viñas trabajan, de qué edad y qué vinos elaboran en Hiriart, porque he de reconocer que el nombre de la bodega no es muy castellano que digamos.

La bodega construida en 1750 en Cigales (Valladollid) pertenece a la familia Hiriart cuyos antepasados fueron comerciantes de lana emparentados con familias con tradición vinícola de la zona de Burdeos que aportaron los conocimientos de viticultura y enología necesarios para el cultivo de la vid y la elaboración del vino.

Cuenta en la actualidad con 42 ha. de viñedo de entre 25 y 85 años de edad y situado entre los 710 y 790 m. sobre el nivel del mar. Las variedades son la tinta del país, la garnacha y la verdejo, terna que se utiliza para la elaboración de los rosados de viñas plantadas antes de 1960, mientras que para la elaboración de los tintos se nutren de viñas plantadas entre 1941 y 1980.

Lamentablemente no he podido catar todos sus vinos puesto que el Rosado fermentado en barrica no llegó a mis manos ya que al parecer estaba agotado, pero si lo consigo añadiré la información al post.

Bueno y una vez hechas las presentaciones podemos pasar a “conocerlos” mejor.

1.- Hiriart Roble 2011.

100% tinta del país. 14,2%

Crianza en roble francés, americano y centroeuropeo durante 4 meses.

Vino Hiriart Roble 2011 01-04-2013 10-58-54 01-04-2013 10-58-54

Cata:

Bonito color picota de capa media con menisco carmesí. Lágrima fina y densa. Limpio y brillante.

Aromas de fruta roja con ligeros verdores que no molestan. Apuntes de mentolados y ligeros tostados. Notas de chocolate, caco, sutiles minerales y regaliz.

Hiriart Roble 2012 en copa 01-04-2013 13-46-06

Boca con buena acidez y ataque. Tanino goloso y envolvente. Ligeramente astringente pero con buena estructura. De buen recorrido e intensidad y una retronasal marcada por las notas frutales. Buen equilibrio entre acidez y alcohol.

2.- Hiriart Crianza 2009.

100% tempranillo. 13,5%

Crianza durante 14 meses en barricas de roble francés, americano y centroeuropeo nuevas.

Etiqueta Hiriart Crianza 2009 01-04-2013 10-59-23

Cata:

De color picota de capa media-baja con menisco carmesí. Limpio y brillante. Lágrima fina y densa.

Aromas de fruta roja con notas de crianza. Apuntes de regaliz, ligeros verdores, tostados, vainilla y canela. Notas de laurel, sutiles ahumados y balsámicos. Aromas de nuez moscada y monte bajo (tomillo).

Hiriart Crianza 2009 en copa 01-04-2013 13-46-27

En boca muestra una correcta acidez. Sedoso, no agresivo y con una madera bien integrada dejando un ligero amargor final. Retronasal marcada por las notas de fruta y de crianza acompañadas de un ligero verdor. De mediana intensidad y recorrido.

3.- Hiriart rosado Élite 2012

Tinta del país, garnacha y verdejo. 13,5%. Uvas provenientes de las viñas más viejas.

Elaborado con mosto lágrima y maceración pre-fermentativa.

Vino Hiriart Élite 2012 01-04-2013 10-58-29

Cata:

Intenso color frambuesa con ribete azulado. Limpio y brillante. Muy atractivo.

En nariz despliega aromas de fruta roja, regaliz, apuntes herbáceos y ligeros cítricos y notas de heno. Complejo.

Hiriart Élite 2012 en copa  27-04-2013 14-16-34

En boca tiene buena acidez, es goloso y untuosos. Retronasal marcada por las notas de fruta roja y los apuntes cítricos que lo hacen fresco. Ligero amargor final elegante que incita a seguir disfrutando con el vino. De buen recorrido e intensidad.

4.- Hiriart rosado lágrima 2012

Tinta del país, garnacha y verdejo. 13,5%

Elaborado con mosto lágrima y maceración pre-fermentativa.

Hiriart Lágrima 2012 01-04-2013 10-57-59

Cata:

Bonito e intenso color frambuesa con menisco azulado. Limpio y brillante.

En nariz despliegue de aromas de fruta roja y ese punto herbáceo que le da frescor.

Hiriart Lágrima en copa 20-04-2013 13-32-51

Boca fresca. Buena acidez y una retro marcada por las frutas rojas. Más ligero que el Élite, pero disfrutable.

Conclusiones:

Tanto los vinos como los rosados son vinos muy difrutables y en una gama de precios realmente interesante. Si he de decantarme por alguno de ellos en tintos, Hiriart roble se mostró más intenso en nariz y con más recorrido en boca que Hiriart crianza aunque este útlimo, como no podía ser menos, se muestra más elgante, y en rosados su Élite se muestra sencillo y destinado al pleno disfrute, sin defectos y muy agradable. Para hacer amigos, vaya.

Leyendo una de las últimas aportaciones de Víctor de la Serna en www.elmundovino.com pienso en que este tipo de vinos son aquellos que entran en una gama de precios que pueden favorecer el acercamiento de los jóvenes al mundo del vino y por ello tomo prestadas sus palabras para cerrar este post:

Cuando hay que reconstruir desde cero, o casi, se hace con sencillez y de forma práctica: “Esta es una copa de vino fresquito y del año, con sabor a fruta. Pruébala con un poco de queso o de este embutido, y verás lo bueno que está”. Eso es lo que se debería estar diciendo a los jóvenes universitarios y no se hace. Si se hiciese, luego llegarían los pasos siguientes a medida que cada uno se familiarizase con el vino y empezase a tener sus preferencias. Crece la curiosidad y crece el conocimiento cuando se hacen las cosas bien. Por los cimientos, no por el tejado.

Salud y buen vino.

Saludamos a la primavera con Parajes 2011 y Lacrimus rosae 2012

Hoy comentaré dos vinos que acaba de sacar al mercado el “enólogo volanteJavier Rodríguez de Valsanzo, ambos considerados, para los comunes de los mortales sumidos en la ingorancia vinícola, como menores por una sencilla razón: no ser vinos tintos.

Sí, no hace falta que nadie se lleve las manos a la cabeza, porque sólo hace falta oir y ver lo que se comenta en la zona de vinos de centros comerciales al uso -y en algunas tiendas especializadas- sobre la elección del vino cuando se recomienda un blanco o un rosado. Si al primero aún se le concede el privilegio de la duda, al segundo se le confina al submundo de lo desconocido.

Parajes 2011FB 29-03-2013 14-10-23

Hay que tener el valor de sacar al mercado un vino elaborado con verdejo y viognier, con 6 meses de crianza en barrica de roble nueva francesa, con 14% vol. y no amparado bajo el paraguas protector de la DO Rueda, sino en la “genérica” V.T. de Castilla y León.

Pues con todo y con eso Javier Rodríguez sale a la palza con Parajes 2011. Un vino de color amarillo con menisco dorado y lágrima fina y lenta. Limpio; con una nariz inicial de fruta amarilla de hueso, notas ahumadas y tostadas, flores blancas, apuntes minerales (caliza), ligeros toques de mantequilla y sutiles toques anisados y de hinojo.

Parajes FB 2011 copa 30-03-2013 13-19-14

En boca muestra una buena acidez con una retronasal marcada por notas de crianza conjuntada con un buen aporte frutal. Elegante final ligeramente amargo, pero agradable. Esos 14% vol. que asustan en inicio se encuentran muy bien compensados con la acidez que hace que el vino sea fresco y evitando la sensación de calor en boca.

Con todo, aún le falta por conjuntar su aporte de ciranza, pero está muy disfrutable, sin que el aporte de la madera castigue en exceso el aporte primario. Interesante para recatar en 6 meses y comprobar su evolución.

Pero si Javier se atreve con un blanco en este mundo de tintos, le echa más arrestos al sacar un rosado distinto en cuanto a elaboración -fermentado en barrica-, en cuanto a grado -13% vol.- y en cuanto a uva –graciano-, acogido a la DO. Rioja y con un precioso nombre en latín Lacrimus rosae 2012 -lagrima de rosa- con el que ya de inicio va a definir su intenso color y su aporte floral. Pero todo a su tiempo.

Lacrimus rosae FB 2012

El vino se muestra precioso en vista con un intenso color frambuesa con menisco azulado e irisaciones rosáceas. Limio y brillante, con una lágrima fina y densa.

En nariz las notas de fruta roja se imponen de inicio aunque van apareciendo notas esocondidas de naranja sanguina que van dando paso a aromas de pétalos de rosa y a apuntes herbáceos que no molestan y le aporta un toque de frescor.

Lacrimus FB 2012 copa 08-04-2013 14-35-23

Boca con buena acidez, untuoso y elegante con un paso de boca en el que resaltan las notas frutales y florales. Goloso, con el aporte de la crianza en madera bien integrado y casi imperceptible, pero que le dota de estructura y con un ligero amargor final que lo hace adictivo.

¡Demos la bienvenida a la primavera! ¡Salud!.

Un Rueda más que interesante: Estancia Piedra 2008 Edición Especial

Estancia Piedra Edición Especial 2008 es un vino elaborado con uvas de la variedad verdejo provenientes de viñas de más de 20 años de dos parcelas distintas en Rueda que fueron las últimas en ser vendimiadas en el 2008.
Tuvo una maceración con la piel en frío y luego una fermentación muy lenta a baja temperatura. Vino elaborado sobre lías, pero sin crianza en madera, y sin utilización de levaduras aromáticas con una estructura proveniente de la uva y de sus propias levaduras.
Cata:
Precioso color amarillo con menisco dorado. Limpio y brillante, con lágrima fina. Untuoso en agitación. Anuncia que ha de ser degustado con tranquilidad.
En nariz despliega notas de miel, apuntes minerales, de fruta amarilla con hueso y ligeros matices de notas herbáceas e hinojo.
En boca muestra buena acidez, con volumen y untuosidad, de buen recorrido y con un posgusto en el que las notas minerales y de miel vuelven ha predominar dejando al final un ligero apunte de amargor sutil y elegante.
Afortunadamente no es un vino al que nos tienen acostumbrados en Rueda en los útlimos tiempos, estando alejado totalmente de los abusos “tropicales”, algo que es de agradecer.

Finca Montico 2011, un buen Rueda de padre riojano.

Finca Montico 2011. Bodegas Herederos del Marqués de Riscal. 13,5% vol. D.O. Rueda.

Elaborado exclusivamente con uva verdejo procedente de cepas con más de 20 años de antigüedad del pago “El Montico” en un terreno cascajoso depositado sobre techo arcillo-calcáreo.

Elaborado en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada de 14º y fermentado durante 16 días. Posteriormente se somete a una crianza sobre lías durante 4 meses.

Cata: Amarillo con menisco alimonado, limpio y brillante con lágrima fina y densa. Untuoso en agitación. En nariz se muestra como un buen Rueda, sin empalgar con aromas del Trópico y resaltando por las notas de heno, herbáceos, de flor de acacia, pámpano, esas notas de canto rodado calizo y apuntes de hinojo. En boca muestra una excelente acidez, untuoso, elegante, con un buen recorrido y dejando esa punta de amargor final que me encanta en este tipo de vinos haciéndolos adictivos.

Realmente un buen Rueda que huye de los patrones a que nos sometieron las elaboraciones maracadas por levaduras exógenas y que derivaron en elaboraciones empalagosas sobre todo en nariz. Hay que reconocer un buen trabajo.

Sangría versus Tinto de verano

Bueno pues hemos pasado del frío invierno al caluroso verano en nada, aunque supongo que si nos lee algún meteorlógo dirá que climatologicamente hablando aún estamos en la primavera, en la loca y cambiante primavera.

Llegando a este punto y como no queremos entrar en discusiónes científicas -porque las perdería-, podemos aprovechar esta subida de temperaturas como anuncio previo del estío e ir pensando en preparar alguna sangría  o un buen tinto de verano.

El problema radica en saber si realmente hacemos bien la sangría porque tal y como se hacen en gran parte de nuestros bares y chiringuitos parece que el resultado final es un compendio de todo lo que sobra de aquí y de allá, y más parece un mejunge de la Bruja Averías que una bebida refrescante, y no es eso, no es eso.

No voy a daros recetas de sangrías porque el “padre” Google nos puede alumbrar con infinidad de ellas, pero sí darles una idea este año para sorprender a propios y extraños: aproveche los excelentes vino jóvenes monovarietales españoles para elaborarla.

De esta forma os propongo elaborar sangrías -que la sangría ha de elaborarse con vino tinto para adquirir el color “sangre”-, con vinos de garnacha, bobal, tempranillo, mencía, tinta de toro, syrah,… jóvenes, con toda su carga de color y aromas a frutas propias de este tipo de vinos a los que se añadiría la tipicidad de cada uva, y os aseguro que váis a triunfar.

Asi conseguimos tres objetivos: hacer una sangría con una excelente materia prima, incrementamos el consumo de vino per cápita -¡bendito resveratrol!- y damos a conocer la riqueza vinícola de esta piel de toro.

Actualmente -al igual que sucede en nuestra cocina- están surgiendo “modificaciones” y desestructuraciones en torno a nuestra bebida veraniega elaboradas con cava o añadiendo frutas exóticas y licores “extraños”. Si alguien se anima a ellas, adelante.

Por otro lado aparece como bebida propia del verano -y más simple de elaborar- lo que llamamos el Tinto de “idem” que la mayoría de las veces es vino + gaseosa (sigo prefiriendo La Casera a otras) u otro tipo de bebida gaseosa de sabor -generalmente de limón-, pero por favor no se les ocurra realizar la experiencia de algún visionario que llegó a la conclusión de que si la gaseosa mejora un mal vino, ¡qué no haría con un Vega Sicilia!.

¡Ah! y por favor no me hagan hablar del “rebujito” ni de la última moda snob, pero más cateta que Marianico el Corto, como es pedir que le pongan una copa de Rueda con dos piedras de hielo, porque me enciendo.

¡Qué ustedes se refresquen bien!.