De copa en boca: As Sortes 2004. La primera añada de Rafael Palacios en Valdeorras.

Rafael Palacios

As Sortes 2004 es la primera añada que se elaboró en la Bodega Rafael Palacios procedente de 4 parcelas del Valle de Bibei: O Soro, Sorte Coalleira, Os Caniros y Chao do Couso, adquiridas 4 meses antes de la vendimia y en las que no pudo intervenir en la viticultura.

Elaborada con uva 100% godello de viejos viñedos, algunos de hasta 95 años, asentados sobre suelos de textura arenosa y pizarra, y cultivados bajo los parámetros de una viticultura tradicional. 13,5% vol. Producción de 11.500 bot. Bodega Val do Vivei. D.O. Valdeorras

suelo de pizarra viñedo valdeorras

Climatológicamente 2004 fue un año frío de maduración lenta con un octubre muy frío que ayudó a fijar la acidez tartárica.

Se elaboró en fudres nuevos de 3.000 l. de roble francés con sus lías hasta su embotellado en 2005.

As Sortes 2004 etiqueta

La cata:

En vista presenta un color amarillo dorado con reflejos ambarinos fruto del paso del tiempo en botella. Muestra una ligera turbidez a la vez que se manifiesta untuoso en agitación con una lágrima fina y densa.

Complejo abanico de aromas en los que predominan sutiles aportes de flores blancas (cala) acompañados de tostados y fruta amarilla (melocotón) que se complementan con notas cítricas, miel, frutos secos y recuerdos minerales.

As Sortes 2004 en copa

Paso de boca en la que mantienen muy buena acidez aunque muestra un recorrido de mediana intensidad. La retronasal manifiesta de nuevo la complejidad reflejada en la fase olfativa con las flores blancas y el aporte mineral como protagonistas.

Podemos decir que va tocado, pero para nada hundido, resultando un vino muy disfrutable en el que se aprecia una muy buena evolución tras el paso de casi 13 años.

Un gran trabajo de Rafael Palacios, apasionado por la elaboración de vinos blancos, en el que vuelve a demostrar que éstos, y en este caso un gallego de Valdeorras, pueden mantenerse a lo largo del tiempo, evolucionando, como no puede ser de otra forma, pero sin renunciar a su personalidad inicial y sin olvidar de donde viene: fruta y terruño.

Fotografías: http://urbinavinos.blogspot.com.es/, bodega y el autor.

De copa en boca: Viña Gravonia 1994

Viña Gravonia 1994. Bodegas López de Heredia.

¿Qué contar de las Bodegas López de Heredia que no se haya escrito ya? Para mí la primera vez que visité la bodega gracias a un encuentro de foreros de Verema -mi casa materna- hace ya unos añitos, supuso el econtrarme con el vino, mejor dicho, con el VINO cara a cara. Nunca hasta encontes había visitado una bodega “histórica”, de las que marcan un estilo y además mantienen la calidad de sus elaboraciones bajo criterios personales establecidos a lo largo de varias generaciones en los que todo tiene su por qué.

El Cementerio

Tuve el placer de conocer a Mercedes y a Mª José López de Heredia, y la suerte de que Mª José hiciera de “cicerone” para mostrarnos no sólo la bodega, sino sus viñas ¡mon Dieu!. Hasta ese momento las bodegas que había visitado se limitaban a enseñarte las insalaciones y pocas te hacían “patear” por los viñedos. ¡Ah, terroir, terruño! tan repetido, exigido, y muchas veces oculto que hace que el “néctar de dioses” nos hable de la tierra madre, de su origen y del que muchos aún reniegan en pro de la “pipeta bodeguera”, laboratorio que a veces intenta crear su propio “ente vinícola”.

Pero no sólo descubrí un laberinto de bodegas, la fabricación de las propias barricas in situ o el uso de la madera usada, sino que aprendí que los vinos blancos pueden durar casi eternamente. Allí pude probar su GR blanco de 1964. ¿Se puede levitar?, lo afirmo. Allí lo hice y quedó grabada en mi memoria esas sensaciones que sólo se repiten en vinos “imposibles”.

Viña Gravonia 1994

Hoy quiero recomendaros, no su Gran Reserva -que también-, sin una elaboración de otro blanco, más “modesto”, vamos a decir, su Gravonia 1994, pero que a más de uno amante de los blancos marcados por la periodicidad “anual” le desconcertará. Lo primero les asombrará que esté vivo con unos cuantos años a sus espaldas y lo segundo su complejidad, su estructura, su abanico de matices.

Elaborado con una 100% viúra, la uva blanca riojana por exelencia y una crianza durante 4 años en barricas de roble viejo.

Cata:

Viña Gravonia 1994 en copa

Precioso color amarillo intenso con dejes dorados, vivo, limpio. Llamativo si estamos hablando de un blanco con esos años a la espalda, aunque de esta bodega eso no es nada extraño.

Nariz limpia con notas de membrillo, apuntes cítricos y sutiles aporte de miel. Toques de frutos secos y recuerdos de alacena “fina”. Aporte de bollería y sutiles especiados. ¡Qué complejidad y sigue VIVO!

En boca se mantiene fresco con una acidez que sorprende despés de 20 años. Muestra un excelente recorrido y una retro de ensueño. Larga, compleja, para hacernos reflexionar, para beber sin aburrir, sin cansar y sin dejar de sorprender los matices que se pueden encontrar. No cansa, sino que te pide más.

Si tienen pensado hacer un viaje para conocer una bodega, no lo duden y acérquense a Haro al Barrio de la Estación y sucumban al encanto de López de Heredia. Me lo agradecerán.

¡Salud y buen vino!. Están en su blog.

Fotos: Bodega López de Heredia y autor.

Cata de vinos de pequeños productores catalanes (I)

La cata de vinos de pequeños productores catalanes era una asignatura pendiente que había que solventar ya que, salvo la cata de cavas-espumosos que celebramos en una de nuestras reuniones del “Enolobby Charro”, no habíamos vuelto a probar ningún vino proveniente de Cataluña en el grupo.

Puestos en contacto con Oscar Soneira, gran conocedor del terreno, amante de los vinos de su tierra y mejor persona -les recomiendo que le sigan desde su “troneraHemoblovinum-, nos hizo una selección de vinos de pequeños productores catalanes que normalmente son difíciles de encontrar a este lado del río Tormes, sin olvidar a www.enterwine.com por la logística, que de bien nacidos…

Debido a la longitud del post he decidido dividirlo en dos partes con el fín de no cansar al lector y seguir una máxima de uno de mis maestros de juventud: “lo bueno, si breve, dos veces bueno, y si malo… menos malo”, aunque eso ya lo tienen que valorar ustedes.

Nevada en Vinyes Domènech
Nevada en Vinyes Domènech

Celler Vinyes Domènech

Partiendo de una finca de 15 Ha. ubicada en pleno espacio protegido entre la Sierra de Llaberia y el Montalt Vinyes Domènech mantiene 20.000 cepas de muy baja producción y bajo viticultura orgánica, de las que el 80% son viñas de la casta Garnacha, destacando 2 Ha. de viñas de Garnacha Peluda, situadas en pequeños bancales a diferentes alturas y con distintos tipos de suelo donde predominan los arcilloso-calcáreos, pero contando también con zonas de loess o yesos que proporcionan una gran singularidad a los vinos que se producen.

Viñas en bancales de Vinyes Domènech
Viñas en bancales de Vinyes Domènech

El viñedo está formado por cepas que van desde los 12 a los 70 años de edad y en el que, junto a las castas mencionadas, también se encuentran variedades como la Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah en tintas, y Garnacha blanca y Macabeo en blancas.

Viñas de Vinyes Domènech
Viñas de Vinyes Domènech

1.- Rita 2012(1). 14% vol.:

Vino blanco elaborado con una mezcla de Garncha Blanca y Macabeo en un 50% y con una crianza en barrica de roble francés durante 4 meses.

Rita 2012
Rita 2012

Cata:

El vino presenta un bonito vestido amarillo con menisco dorado, limpio y brillante. Untuoso desde que se sirve en la copa y con lágrima fina y densa.

En nariz despliega notas de fruta blanca, minerales, sutiles notas de la crianza en madera, anisados (hinojo) y cítricos (cáscara de limón). Evoluciona a lo largo de la cata desplegando todo su potencial aromático.

En boca muestra un ataque envolvente, untuso, goloso y con buena acidez y estructura que denota una buena evolución en el tiempo. Paso de boca largo y con un ligero amargor final. Tal vez un pelín cálido en boca, pero si se mantiene la temperatura se muestra muy agradable.

3.- Teixar 2010. 14,5% vol.:

Elaborado con un 100% de uva Garnacha Peluda proveniente de viñas con más de 70 años  de edad  cultivadas en suelos de naturaleza arcilloso-calcárea con una superficie muy pedregosa y sobre bancales orientados N-S junto con una pendiente de 15º.

Se vinificó por bancales y se realizó una crianza de 14 meses en barrica de roble francés de 500 l. con secado natural, durante 30 meses como mínimo.

Teixar 2010
Teixar 2010

Cata:

Se muestra en vista con una preciosa tonalidad picota y capa media con menisco carmesí. Limpio y con una lágrima fina y densa que va avisando de su potencial.

En nariz despliega notas minerales, fruta roja ácida, toque balsámico, torrefactos y apuntes de monte bajo que lo hacen complejo y muy elegante.

En boca muestra un buen ataque y acidez. Marca su potencia, aunque lo veo con falta de carnosidad y algo cálido, pero manteniendo la complejidad de matices y un buen recorrido que hace que evolucione muy bien a lo largo de la cata.

La Bodega de Viladellops
La Bodega de Viladellops

Finca Valdellops del Massís del Garraf

Se encuentra junto al castillo de Olèrdola, cuyos orígenes se remontan a la época de los iberos manteniendo su importancia estratégica hasta la epoca medieval en la que era considerada una ciudad fronteriza frente al invasor musulmán.

Viñas de Viladellops
Viñas de Viladellops

Reiniciada una actividad que se mantuvo desde 1877 hasta 1980, en 1999 surge un nuevo proyecto de la mano de la familia Desvalls con la búsqueda de la tipicidad centrada en el terruño y en la utilización de variedades autóctonas como la Garnacha para sus tintos y la Xarel.lo para los blancos.

Suelos de textura arcillo-calcárea
Suelos de textura arcillo-calcárea

La finca, situada a 250 m sobre el nivel del mar, tiene unos suelos pobres de textura arcillo-calcárea con alto porcentaje de cal activa y encontrándose gran cantidad de sedimentos y fósiles marinos, vestigios de que fueron en su época terrenos sumergidos por el mar.

Toda la viña está inscrita en el Consejo Catalán de la Producción Agraria Ecológica.

Viña de Les Abelles (abejas)
Viña de Les Abelles (abejas)

2.- Turó de les Abelles 2009. 14,5% vol.

Elaborado a base de uva garnacha que realiza la maceración durante 20 días en botas abiertas a una temperatura de 10º-12º C. Fermentación en bota a temperatura controlada entre 23º-25º C y crianza durante 24 meses en barricas de roble francés. Se embotellan 2.500 botellas bordelesas. El nombre del vino hace referencia a las abejas que conviven con las viñas y de las que dejo muestra gráfica.

Turó de les Abelles 2009
Turó de les Abelles 2009

Cata:

 Precioso color picota de capa alta y menisco carmesí. Atrativo. Lágrima fina y densa.

Nariz con un intenso inicio de carácter mineral, notas de fruta roja y negra, aportes ahumados, chocolate, torrefactos (caremlo y café) y notas balsámicas que plasman una atractiva y compleja paleta aromática.

En boca muestra una buena acidez y un tanino aún secante que evidencia una falta de botella. Mantiene una buena estructura y evolución. Es largo, con una retro compleja -como no podía ser menos con la estructura oflativa que tiene- y mantiene un buen recorrido.

¿Qué les ha dejado buen sabor de boca?, pues esperen a la segunda parte en el que les haré partícipes de mis comentarios y sensaciones sobre otros tres vinos elaborados con muy buen hacer y personalidad.

¡Ah! y si quieren realizar algún comentario ya saben que están en su blog. No se corten.

¡Salud y buen vino!

                                                                                         

1.- La numeración de los vinos hace referencia al orden de servicio en la cata.

2.- Las fotografías de las etiquetas se han obtenido de www.vinissimus.com y vino-vi.com

 

El vino que surgió del frío… y un infiltrado

Parafraseando la excelente novela de John Le Carre, “El espía que surgió del frío” -que recomiendo a quién no la haya leído-, y rememorando la no menos buena película de 1965 protagonizada por Richard Burton, nos juntamos el grupo de enochalados, más conocido en el submuno vinícola como “lobby charro”, en torno a una cata un tanto especial y que como toda buena novela de espionaje también tiene su historia: aprovechando un viaje de Javier Mateos, miembro del nucleo duro, a Canadá, me planteó la posibilidad de traer algunos vinos de hielo de Inniskillin para una cata, idea que me pareció realmente excelente, máxime con el buen sabor de boca que nos dejó la organizada por Verema en el Encuentro de Madrid y magistralmente dirigida por Godoy.

Con el fin de redondear la cata me surgió la idea de hacer un recorrido -breve, pero intenso, como todo lo bueno- por los vinos de hielo “oficiales” y “oficiosos”, surgiendo la posibilidad de cata vinos de hielo de Canadá, de Alemania y de España, por lo que junto a los vinos de Inniskillin se sumaron un vi de glass gewürztraminer de Gramona y un vino del pago de Lenchen de Peter Jakob Kühn. ¡Y dicho, y hecho!.

Pero vayamos por partes y conozcamos de qué estamos hablando sin olvidar que todo buen espía ha de dar su contraseña. Yo retomo la indicada en la película Top Secret: “el perro de Roque no tienen rabo, porque Ramón Rodríguez se lo ha cortado”, pero para que la repitan al final de la cata y sin comerse una “r”. ¡Adelante!.

  • Breve historia:

El primer eiswein apareció en 1794 de manera fortuita en Franconia, zona norte de Baviera (Alemania). En esta región unos viticultores intentaron elaborar vinos de uvas parcialmente congeladas obteniendo un vino de lenta fermentación, sabroso, aromático, dulce y de acidez intensa.

En Canadá se lleva produciendo vino desde los primeros años del s. XIX, pero no ha sido hasta finales del siglo pasado cuando el sector empezó a destacar. La zona más privilegiada es una franja de terreno llano de unos 8 km de ancho por algo más de 70 de largo, junto a las escarpaduras del Niagra en la que se reproduce, durante el breve verano canadiense, las mismas condiciones de cultivo de la vid que se dan en la región de Borgoña en la que una cálida brisa procedente del lago choca contra las agrestes laderas y queda en suspenso sobre los viñedos, dando lugar a un suave clima templado.

  • ¿Qué es un vino de hielo?

Según el Diccionario Espasa del Vino de José Peñín el eiswein es un “vino dulce alemán. Se caracteriza por la congelación de las uvas en la viña, lo que proporciona niveles muy elevados de azúcar y acidez.

Posee características semejantes a los vinos botrotizados, aunque carece de la presencia de la podredumbre noble y por lo tanto carece del característico aroma a champiñón”.

  • Zonas productoras y elaboradores:

a)      Alemania: Zonas bajas de las riberas del Mosela, Rin o el Meno. En la actualidad Alemania y Austria son los dos elaboradores de vino de hielo, procediendo los mejores eiswein de la región del Rin.

b)      Canadá: Ontario. Inniskillin Wines: Introduce la industria del vino en Canadá en 1975 producen cada año 13.000 botellas de icewine. Os recomiendo que visualicéis el vídeo en la web de Inniskillin para que podáis ver cómo se hace la vencimia a -10º.

  • Clases de vino de hielo:

a)      Vinos crioconcentrados:

La crioconcentración es un sistema de eliminación de agua mediante frío que aprovecha las propiedades físicas de las soluciones acuosas al alcanzar temperaturas bajo cero. En estas condiciones la solidificación del agua en forma de cristales de hielo, permite que el resto de la solución, mucho más concentrada, pueda separarse en un simple tamiz.

En la elaboración del vino puede utilizarse en uva, en mosto o en el propio vino.

La utilización de la crioconentración o crioextracción es más extendida a nivel de mosto, obteniéndose mostos más ricos en azúcares en un 5-10%; aumenta su acidez natural (hasta 8-15 gr.) sobre todo en ácido málico, dándole frescura a los vinos.

Existen al menos cinco variantes técnicas de crioextracción que se diferencian en el sistema de enfriamiento o en el sistema encargado de separar el hielo formado del resto.

En la cata probaremos un Vi de glass de Gramona elaborado con la variedad gewürztraminer.

 

b)      Eiswein-Icewine:

Los vinos de hielo son concentrados helados naturales y fermentados de las variedades riesling y gewürztraminer generalemente, junto con la canadiense Vidal (híbrido de la ugni blanc y la seidel) y otras.

Se obtienen en los años en los que los días de otoño son suficientemente fríos para que se produzcan temperaturas por debajo de los -8º, y no bajar de -13º y que sería contraproducente.

Al helarse dentro de la uva en primer lugar el agua, se separa el jugo de la uva concentrado por pérdida de agua al prensarse antes de que se deshagan los cristales de hielo.

Lo importante es que las uvas, tanto en la recolección como durante el prensado, estén heladas. Sólo así es posible que durante el prensado el agua quede cristalizada en el lagar mientras se extrae gota a gota el zumo concentrado.

A diferencia de las uvas atacadas por la Botrytiscinerea las uvas sanas para la elaboración de eiswein tienen un alto nivel de acidez (14gr/L o más) que, por la cristalización del agua, se concentra tanto como el azúcar (aproximadamente un 28% del peso del mosto) y las sustancias aromáticas y de sabor.

Con esas concentraciones tan altas de azúcares y con el fin de provocar la fermentación se debe de atemperar el mosto.

La alta concentración de azúcares y alcohol producen la plasmólisis, un colapso de la célula, que hace que no pueda fermentarse todo el azúcar a etanol. De esta forma se obtiene ese carácter dulce a la vez que un grado alcohólico bajo (del 5% al 10%).

En la zona del Mosela, el Sarre o el Rin Central los eiswein suelen mostrar una marcada acidez afrutada. Los altos niveles de extractos, de acidez y sobre todo de azúcar, así como los aromas a rosas, membrillos y frutas exóticas en combinación con las notas típicas de la riesling, caracterizan a un eiswein de calidad.

En la cata probaremos tres icewine elaborados en la orilla sureste del lago Ontario, entre las cataratas del Niagra y Toronto (Canadá) por la bodega Inninskillin de Riesling, Vidal y Cabernet Franc y un eiswein de Peter Jakob Kühn Lenchen Eiswein 2004, un pequeño productor situado en la zona central del Rheingau, más concretamente en la ciudad de Östrich.

LOS VINOS:

1.- Vi de Glass gewürztraminer 2009 de Gramona.

Vino elaborado por el proceso de supraestracción y crioextración en cámara de frío sobre el mosto. Acidez total: 4,8 gr./l; grado 9,5 %; Azúcares reductores: 150 g./l.

Cata: amarillo dorado, denso en agitación con lágrima fina y lenta. Limpio y brillante en vista. En nariz toques minerales (pedernal), pomelo, limón “efervescente”- Boca agradable con buena acidez aunque al final queda ésta por un lado y el dulzor por otro.

 

2.- Inninskilling Gold Ice Vidal 2007. VQA Niagra Península.

Acicez Total: 10,9 g/l; grado: 9,5%; Azúcar residual: 242 g/l.

Cata: Amarillo brillante, untuoso con lágrima fina y lenta. En naríz aromas cítricos, mandarina, miel, jugo de melocotón en almíbar. Notas minerales. En boca se muestra amplio con una buena acidez, equilibrado, largo y con una retronasal marcada por las notas cítricas y de fruta amarilla.

3.- Inninskillin Riesling 2007. VQA Niagra Península.

Acidez Total: 9,7 g/l.; grado: 9%; Azúcar residual: 235 g/l.

Cata: Amarillo dorado intenso, y al igual que sus hermanos presenta una lágrima fina y densa. En nariz notas de queroxeno, miel, jengibre, cítricos, melocotón. Boca untuosa y de buena intensidad aunque llega a ser algo emalagoso. Equilibrado. Muestra unas mejores hechuras en nariz que en boca.

 

4.- Peter Jakob Kühn Lenchen Eiswein 2004.

Acidez Total: 10,2 g/l.; grado: 6,5%; Azúcar residual: 244 g/l.

Cata: Amarillo oro viejo, manteniendo las constantes de las lágrimas densas y finas. En nariz aromas de macedonia de frutas, miel, cera, queroxeno, yema tostada, apuntes de champiñón y monte bajo. Boca untuosa en el que el retrogusto te devuelve aromas de monte bano y frutas. Se muestra con una retronsal menos intensa que el anterior pero con una capacidad camaleónica en nariz a lo largo de la evolución de la cata.

5.- Inniskillin Cabernet Franc 2007. VQA Niagra Peninsula.

Acidez Total: 8,8 g/l.; grado: 9,5%; Azúcar residual: 220 g/l.

Cata: Muestra un bonito color rubí con el menisco atejado. Glicérico. En nariz notas de fruta compotada y cerezas en licor con un punto especiado (pimienta). Boca untuosa y, para la mayoría de los catadores, empalagosa.

 

6.- Un infiltrado: AM Abafado Molecular 2009 de Luis Pato.

Javier Mateos nos ofreció la posibilidad de probar un vino en cata ciega y en la que la mayoría de los miembros se vió desconcertado, indicando procecencias tan distantes como una Xarel.lo del Penedés como un verdejo de Rueda, claro que las uvas de las que está elaborado tampoco es para dar muchas pistas.

Curosa elaboración del afamado enólogo portugúes Luis Pato realizado mediante un proceso denominado cryoextraction. El Abafado molecular es un vino  el el que se detiene el proceso de fermentación mediante un enfriamiento extremo una vez que el contenido de alcohol alcanza el 10%, logrando un vino delicado, fresco y con un ligero toque dulce.

Está elaborado con un coupage de uvas como Cerceal, Sercialinho, Bial y Baga. De tonos amarillos pajizos con ligero mensico alimonado, fresco en nariz en la que predominan las notas de flores blancas y pétalos de rosa y fruta tropical. En boca se muestra fresco y agradable con una acidez equilibrada que no lo hace para nada empalagoso.

CONCLUSIONES:

Excelente cata en la que nos enfrentamos a unas elaboraciones practicamente desconocidas para los miembros del grupo. Del conjunto de los vinos catados destacaría sobre todos Peter Jakob Kühn Lenchen Eiswein 2004 que aguantó durante toda la cata sin caerse y evolucionando de menos a más, sobre todo en cuanto a variedad de aromas. Podríamos dar un segundo y tercer puesto a Inninskilling Gold Ice Vidal 2007 y a Inninskillin Riesling 2007 y nombrando como la decepción de la cata el más valorado -al menos ecnomicamente hablando- Inniskillin Cabernet Franc 2007. Se esperaba mucho de él después de haber leído su CV medallístico. Por último el vino de Luis Pato me agradó por su sencillez, su frescura y su equilibrio, perfecto para disfrutar en una tarde de otoño… si es que llega.

REFERENCIAS.

Lugar de celebración: Restaurante El Candil de Salamanca-

Bibliografía: www.elmundovino.com, El vino de André Domine, Enciclopedia del Vino de Oz Clarke, Vino de José Peñín

Imágenes: Wines of Canada, web de Luis Pato y del autor.

Buona sera signore… Barolo

La verdad es que nos enfrentábamos por primera vez en una cata los vinos de Barolo, o mejor dicho, que íbamos a disfrutar por primera vez de las elaboraciones realizadas con la uva nebbiolo en los cinco territorios “top” de la denominación: La Morra, Barolo, Serralunga, Castiglione Faleto y Monforte, … y la experiencia fue más que grata, sorprendente. Pero vamos por el principio…

1.- ¿Dónde está el territorio de Barolo?: El territorio se extiende a lo largo de 11 municipios dentro de la región del Piamonte y son 5 los grandes, ya mencionados. Cada uno de ellos está dividido en pagos que a la vez pertenecen a varios propietarios. En la actualidad hay 184 pagos denominados “menciones geográficas adicionales” que en España serían denominados “pagos” y en Francia “climats”.

A diferencia del sistema francés, un “cru” no denota una viña de una calidad superior, sino que sencillamente se trata de un vino de puro nebbiolo procedente de esa zona. Si se añade la palabra “Vigna…” con el nombre de una parcela en particular, queda aún más claro el origen geográfico de vino: viña pequeña dentro del pago más amplio, y en este caso se restringe aún más el rendimento permitido de 8.000 kg. a 7.200 kg. de uva por ha.

2.-La uva: nebbiolo.

La primera mención de un vino producido con uva nebbiolo data del año 1268 y se trató de un vino llamado nibiol en el pueblo de Rívoli, cerca de Turín.

Su nombre proviene de la palabra nebbia, niebla, la que se postra sobre las colinas de la región del Langhe, en el noroeste de Italia y en las estibaciones de los Alpes durante el otoño.

Cepa caprichosa que tiende a madurar muy tarde siendo susceptible a las plagas y a la podredumbre y de gruesa piel que se traduce en vinos con una fuerte presencia de taninos y profunda intensidad cromática, aunque su seña de identidad es su gama de aromas que van de notas a rosas, violetas, alquitrán, trufas o regaliz.

3.- Los vinos de Barolo.

Para Juancho Asenjo “no existe otro vino en el panorama internacional, a excepción del borgoña tinto, que sea tan difícil de comprender…residiendo la grandeza del barolo en el terruño”.

Los vinos que se producen con la uva nebbiolo podemos distinguirlos en nebbiolos de consumo inmediato y nebbiolos tradicionales con una capacidad de mayor envecimiento.

Los primeros muestran una tonalidad más vivaz con tonos magenta y hasta púrpuras intensos pudiendo semejarse a un syrah jóven, pero con una mayor intensidad aromática y frutosidad. Los nebbiolos tradicionales ofrecen tonalidades más abiertas (granada, arcilla), así como una mayor variación entre el centro de la copa y el menisco, éste ya con notas anaranjadas o atejadas.

Los aromas del nebbiolo pueden ser interminables que evolucionana a lo largo de la cata: Aromas de frutas como la cereza, granada, ciruelas y zarzamora, tierra húmeda, bosque, minerales, tabaco, castañas o trufas.

4.- Los elaboradores.

a) Argumentos tradicionalistas: Defienden el barolo como un vino para envejecer y de guarda, una vendimia con uva muy madura, altas temperaturas de fermentación, maceraciones en contacto con los raspones y crianzas largas y reposadas en grandes toneles generalmente de castaño, generalmente de Eslavonia, que podían durar años (hasta 12 años y ninguno en botella) para conservar la tanicidad propia del barolo y su poderosa estructura, pero dando lugar a vinos secos y faltos de frutosidad.

En esta tendencia se encontrarían bodegas como Elio Grasso, Pio Cesare, Aldo Conterno o Giuseppe Mascarello, entre otros.

b) Argumentos innovadores: A comienzos de los 80 del siglo pasado surge una corriente contestataria que comprendía la utilización de la barrica de roble francés en vez de la botte (tonel), maceraciones más cortas, temperaturas de fermentación controlada en depósitos de acero inoxidable rotatorios sin la utilización del raspón, menos tiempo de crianza en barrica y un paso de crianza en botella con el fin de suavizar  y redondara el vino. Rendimientos más bajos y adelanto de la vendimia antes de que se produjera la sobremaduración consiguiendo vinos con menos tanicidad y más frutales.

En esta tendencia se econtrarían entre otros bodegas como Gaja, Sandrone, Voerzio o Scavino.

Pero, aún existiendo bodegas definidas en cada una de las tendencias, la realidad es mucho más compleja ya que hay elaboradores “innovadores” que utilizan grandes toneles o elaboran con barricas usadas, y elaboradores “tradicionales” que utilizan fermentadores giratorios, depósitos de acero inoxidable con control de la temperatura, rendimientos más bajos o uso del roble francés o ruso.

Como curiosidad la Denominación de Origen obliga a que los barolos calificados como Barolo tengan un envejecimiento mínimo de 38 meses de los cuales 18 han de ser en madera, mientras que si la calificación es Barolo Riserva deberán tener un envejecimiento mínimo de 62 meses de los cuales 18 en madera.

Además los Barolos deberán salir al mercado el uno de enero del cuarto año siguiente a la vendimia y los Barolo Riserva el uno de enero del quinto año siguiente a la vendimia. ¡Y luego hablamos del encorsetamiento de nuestros Consejos Reguladores!.

5.- Los vinos catados.

A) Rocche dell’Annunziata 2005. Gagliasso. La Morra

Presenta un vista de tonalidad rubí atejada de capa media con lágrima lenta. En nariz notas licorosas, cueros, animales, punto de adicez volátil, mentolados, moka, hongos y trufa. Camaleónico en nariz. En boca muestra una excelente acide que compensa sus 14,5%, se muestra tánico, cálido en boca, pero elegante, redondo, con una muy buena estructura y largo. El que más gustó al conjunto de los catadores.

B) Brico delle Viole 2006. Vajra. Barolo

De color rubí y borde atejado con capa media-baja. Limpio. En nariz notas de fruta roja, chocolate, apuntes de caliza y talco. En boca se muestra sedoso, elegante pero una marcada tanicidad. Buena estructura y largo. Muestra un gusto “más internacional”.

C) Baudana 2006. Pallaino. Serralunga.

Rubí de capa media-baja. Ligeras notas de sulfuroso que desaparece en aireación. Lágrima viva. En nariz ligeras notas de lacas en un principio y notas de sobremaduración y chocolate. En boca buena acidez, tánico y secante, pero con toques de untuosidad y ligera amargosidad final.

D) Bric dël Fiasc 2007. Scavino. Castiglione Falleto.

Picota de capa media con lágrima fina y lenta. Notas de redución, minerales y apuntes a fruta roja con ligeros verdores (alguno de los miembros de la cata lo definió como el verdor inicial cuando se abre una sandía y el dulzor que exala de la misma). Notas de planta de tomatera. En boca buena acidez y se muestra sedoso y goloso.

E) Ginestra Casa Maté 2007. Elio Grasso. Monforte

Rubí de capa media-baja. Limpio.  En nariz notas lácteas, yogur de fresa y fruta roja con notas licorosas. En boca tiene una buena acidez y tanicidad pero envuelta en una agradable golosidad y frescura. Tal vez es el que menos complicaciones tiene y sería más del gusto internacional.

F) Parafada 2007. Luigi Baudana. Serralunga.

Color rubí de capa media-baja y menisco atejado. Lágrima fina y densa. En nariz notas minerales, terrosos, apuntes de trufa y salazón (afinaron con arenques), toques metálicos, grafito, animales, almizcle y tierra húmeda. Presenta una acidez menos marcada que los anteriores y una sensación más acuosa, con menos cuerpo y más ligero.

CONCLUSIONES:

Si hay algo que aprendimos fue la uniformidad de la mayoría de los vinos catados tanto en color como en tanicidad, y la gran complejidad aromática que presentan. Se describieron algunos como vinos “camaleónicos” por la evolución que tuvieron en nariz a lo largo de la cata que fueron una delicia a la hora de describir aromas. Además presentan un excelente equilibrio entre acidez y grado por lo que no se muestra ese calor en boca que darían vinos descompensados y con 14,5%.

Para ser un primer contacto con los vinos elaboardos en Barolo las sensaciones no pudieron ser mejores y ya estamos organizando posteriores catas con vinos más “viejos”, es decir, con algunos más años, para comprobar cómo evolucionan estos vinos con un mayor envejecimiento en botella… y seguir aprendiendo.

Por útlimo no podemos dejar de agradecer a Juancho Asenjo su inestimable ayuda a la hora de seleccionar los vinos de la cata.

Grazie ragazzi per l’attenzione e fino degustazione prossimo!

REFERENCIAS:

  1. www.elmundovino.com
  2. www.langhevini.it/
  3. Curso práctico de cata de Jancis Robinson
  4. http://avimvaldiana.blogspot.com/2009/06/una-historia-de-barolo.html: mapa de la zona de Barolo
  5. Fotos del autor
  6. Lugar de realización: Restaurante El Candil. Salamanca

No sólo de sidra “bebe” Asturias

Siguiendo con nuestra particular curiosidad en torno al mundo del vino y alejándonos de todo prejuicio el grupo de enochalados charros se volvió a reunir el día 9 de junio de 2011 en torno a los vinos elaborados en una zona y con unas castas totalmente desconocidas para nosotros. Esta vez íbamos a probar las elaboraciones de la Bodega Monasterio de Corias dentro de la zona vinícola Vino de la Tierra de Cangas en Asturias -¡caras de susto, ignorancia, sonrisas maliciosas, reticencia plena!- reunidos en nuestra sede “oficiosa” del Restaurante El Candil de Salamanca y comenzamos a descubrir una zona, unas castas y unos vinos totalmente nuevos para nosotros.

Breve introducción.

¿Pero en Asturias hay viñas? ¿y vino bebible?. Pues sí y nada menos que desde el siglo IX se tiene constancia de la presencia de la vid y desde el siglo XI de la elaboración de vino en el Monasterio de San Juan Bautista de Corias.

Pero primero situémonos que seguro que hay unos cuantos despitados: nos encontramos a unos 2km de la capital del concejo de Cangas de Narcea, Asturias. El concejo se sitúa en  el extremo sur-occidental de Asturias y es el corazón de la Indicación Geográfica Vino de la Tierra de Cangas.

Las favorables condiciones climáticas y edafológicas de los diferentes concejos que componen la Indicación Geográfica los hacen adecuados para su cultivo. Los viñedos cangueses se distribuyen por las empinadas laderas de los valles que circundan la capital del concejo en las que se encuentran las viejas cepas de mencía, albarín, carrasquín, verdejo tinto, …

Las uvas recogidas en los viñedos de la zona, se elaboran en la recuperada bodega benedictina del Monasterio de San Juan Bautista de Corias, magnifico edificio de fundacion benedictina en el siglo XI.

La bodega, después de un abandono de muchos años, recupera la antigua tradición benedictina de elaborar vino en sus monasterios.

Las instalaciones, integradas en el terreno que las rodea, cuenta con unas perfectas condiciones ambientales y se complementan con un moderno. equipamiento que permite una cuidadosa y mimada elaboración de los vinos que de ella salen.

  

Las uvas

1.- ALBARÍN BLANCO:

Brote: densidad media de pelos tumbados, pigmentación autóctona débil o muy débil formando un ribete por el borde de dicha extremidad.

Hoja adulta: limbo pentagonal, seno peciolar poco abierto, con la base en forma de V; senos laterales de profundidad media o nada profundos, con la base en V y a veces en U.

Racimo: Longitud media 11 cm, bayas con forma elíptica, de color verde amarillento, pulpa no coloreada y con sabor a moscatel. La mayoría de las bayas llevan una o dos semillas y el peso medio de éstas es de 0,028 gr.

2.- ALBARÍN NEGRO:

Suárez Cantón decía de ella que daba vinos de buena calidad y que se la conocida también como “pata de perdíz”, describiéndola como tinta, de racimo pequeño y flojo, uva redonda, pequeña, negra y hollejo fino, gusto dulce y agradable, bastante zumo negro, algo rojizo. Comenge (1942), la presentaba como originaria de Cangas del Narcea y la clasificaba siguiendo la nomenclatura de Clemente como: “Sectio III (foliis tomentosis), Clan V (Zurumi), Gens V confertae, Praecox. Marcilla Arrazola (1968) nombraba esta variedad como cultivada en Asturias y según Hidalgo y Candela (1971) ocupaba un 75% de la superficie relativa de la provincia. Uva minoritaria y poco productiva, resulta de grado medio-alto y elevada acidez. Añade color y ciertas notas de fruta dulce.
Brote: Densidad media-alta de pelos tumbados; intensidad de la pigmentación antociánica nula o muy débil, formando un ribete por todo el borde.
Hoja adulta: Limbo pentagonal, cinco lóbulos; seno peciolar con lóbulos abiertos o ligeramente superpuestos, con la base en V; senos laterales abiertos, poco profundos y con la base en V; densidad media de pelos tumbados.
Racimo: la longitud media del racimo es de 9,9 cm, compacidad media; uvas con forma esférica, de color azul-negro, pulpa no colorada y sin ningún sabor particular. La mayoría de la bayas llevan una sola semilla y su peso medio es de 0,0322 gr.

3.- CARRASQUÍN:

Adela y Saín de Andino (1885), nombra el Carrasco y Carrasquín como variedades Asturianas y les atribuye los sinónimos de Mollar al primero y Tintillo al segundo. Según Suárez-Cantón (1879), carrasco y carrasquín son diferentes; describe el carrasco como “variedad tinta, racimo muy grande y apretado; uva crecida, no enteramente redonda, negra, hollejo duro; mucho zumo tinto rojizo, gusto áspero y de mal dejo; mala maduración” y el carrasquín como “varieda tinta, de racimo mediano; bastante lleno, uva mediana, redonda, negra, hollejo algo recio; gusto algo agrio; zumo tinto y rojizo abundante”. Comenge (1942), la presenta como originaria de Asturias y la incluye siguiendo la clasificación de Clemente, en la Sectio III (foliis tomentosis), vitis orientalis Cem (foliis lobato-palmatis, cinuosis, tomentosis); Clan V (Zurum); Gens V. Confertae; coccifera. Marcilla-Arrazola (1968) nombra al carrasco como una variedad cultivada en Asturias y según Hidalgo y Candela (1971) ocupaba un 5% de la superficie relativa provincial. Carrasquín aporta un grado alcohólico, aunque menor color y acidez que el verdejo negro, su aroma no es muy intenso, tiene un paladar peculiar –algo rústico- y se muestra particularmente apta para la elaboración de rosados.
Brote: Densidad media de pelos tumbados, intensidad débil de la pigmentación antociánica, formando un ribete por todo el borde.
Hoja adulta: Limbo orbicular, cinco lóbulos; seno peciolar con lóbulos superpuestos, con la base en V; senos laterales de profundidad media y base en U; a veces presenta un diente en uno de los senos laterales superiores; densidad media de los pelos tumbados por el envés.
Racimo: Longitud media del racimo es de 10,8 cm, compactos, uva de forma esférica, de color azul-negro, pulpa no coloreada y sin ningún sabor particular. La mayoría de las uvas presentan entre dos y tres semillas, y el peso de éstas es de 0,024 gr.

4.- VERDEJO TINTO:

En el siglo XVIII se refería Jovellanos a esta variedad, en sus Diarios, como la mejor, y esa sigue siendo la opinión mayoritaria entre los cosecheros actuales. Suárez Cantón la describió como variedad tinta muy buena, de racimo apretado, uva crecida, prolongada en forma de huevo de pájaro, de color negro violáceo, carnosa, hollejo fino; gusto fresco y agradable, zumo claro de muy poco tinte. Huetz de Lemps (1967) confirmaba más tarde que era una de las variedades más cultivadas en la zona y la de mejor calidad. Según Hidalgo y Candela (1971), ocupaba en 1971 un 10% de la superficie cultivada provincial. En el Catastro Vitivinícola de la provincia de Oviedo (1981), se habla de un “verdejo blanco” del que además se dice que es la variedad más extendida y apreciada en la zona, entendiendo que es un error de acepción puesto que debería hablarse de “vedejo negro”.

El verdejo negro aporta grado, color y acidez, cierto carácter de frutas del bosque, especialmente apta para crianzas.
Brote: Densidad media de pelos tumbados y pigmentación antocánica débil, formando un ribete por el borde.
Hojaadulta: Limbo a veces pentagonal y a veces orbicular; con cinco o siete lóbulos; seno peciolar con lóbulos superpuestos y la base en V; senos laterales abiertos, de profundidad media o poco profundos y con la base en V; densidad baja de pelos tumbados por el envés.
Racimo: La longitud del racimo es de 9,4 cm compactos, uvas con forma ligeramente elipsoidal, de color rojo violeta oscuro, pulpa no coloreada y sin ningún sabor particular. La mayoría de las uvas llevan una o dos semillas y el peso de éstas es de 0.0336 gr.

 

VINOS MONOVARIETALES:

Los vinos monovarietales elaborados en la cosecha 2009, lo fueron en muy pequeñas cantidades (500 botellas de cada uno, excepto de verdejo negro que se elaboraron 1.500 botellas).

La elaboración no se distinguió de otros vinos de la bodega:

Vendimia de las diferentes variedades en su momento optimo de maduración: Verdejo negro a principios de octubre, Albarín negro a mediados de octubre y Carrasquin a finales. Selección y despalillado a la entrada de la uva, fermentación en depósitos de acero inoxidable de 550 litros y 2.000 a temperatura controlada de 22º manteniendo el encube durante 20 días, con dos remontajes diarios de corta duración, no se han empleado levaduras seleccionadas, aunque en esa época la bodega está lo suficientemente “contaminada”.

Descube y prensado a 3 kg máximo, los prensados se incorporan al vino yema.

Malolactica realizada totalmente en Verdejo negro y Albarín, parcialmente en Carrasquin. Clarificación suave mediante bentonita y clara de huevo, filtrado y embotellado. No se estabiliza tartáricamente.

LOS VINOS CATADOS:

1.- VIÑA GRANDIELLA 2009:

Uva: mayoritariamente albarín con pequeñas aportaciones de moscatel de grano menudo y albillo.

Graduación: 11,5º

Producción: limitada a 6.600 botellas

CATA:

De color amarillo pálido, limpio y con lágrima viva y brillante. Aromas de fruta blanca, apuntes de moscatel, notas minerales, salinas, a ostras. En boca muestra una buena acidez -para algunos paladares, algo excesiva-, fresco y con un recorrido medio un final con un ligero amargor. Untuoso.

Vino que va de menos a más, tal vez por la temperatura inicial de servicio, pero que inició una nariz uraña y fue despelegando los aromas una vez que se fue aireando en botella.

 

2.- CORIAS GUILFA 2009:

Elaborado íntegramente con Albarín blanco y fermentado en barricas de roble sobre lías durante tres meses. Graduación: 12,5º. Producción 500 botellas.

Como se que alguno va a preguntar por el nombre de Guilfa, aclarar que en el bable ancestral se denominaba de esta manera a un viento gélido que precede a la nevada y que sana el suelo al que se aferran las vides de la zona.

CATA:

De tonalidad amarillo-pajiza y con menisco alimonado. Limpio y brillante. En nariz notas minerales, nata, mantequilla fresca, melocotón en almíbar, jazmín y apuntes de acacia. En boca muestra una acidez más integrada que Grandiella. Al igual que el anterior mejora sustancialmente en copa con el transcurrir de la cata con una buena integración entre la fruta y la madera. Realmente deja un muy buen sabor de boca.

 

3.- VERDEJO NEGRO 2009.

Elaborado con castas autóctonas de la zona forma parte de los monovarietales elaborados por la bodega con estas uvas. Graduación: 13,5º.

CATA: Picota de capa media con menisco carmesí. Lágrima fina, densa y tintada. Notas de fruta roja con apuntes de ligeros verdores. En boca muestra una acidez descompensada y clara tanicidad.

 

 

4.- ALBARÍN NEGRO 2009

CATA: En vista presenta un bonito color picota de capa media-alta. Nariz marcada por la fruta negra y la ciruela. Notas de tapenade y naranja sanguina. En boca muestra una marcada acidez y tanicidad con un corto recorrido.

 

5.- CARRASQUÍN 2009.

CATA: Con un inicio marcado por el sulfuroso necesitó de aireación para dar paso a un vino de color picota de capa media-alta con menisco carmesí y lágrima viva. En boca notas de mermelada de fresa, cítricos y una ligera sensación que algunos de los catadores definieron como “de cartón mojado”. Corto de intensidad. En boca sigue la tónica de sus hermanos monovarietales con una acidez excesiva y notas metálicas.

 

6.- CORIAS GUILFA 2008.

Elaborado con uvas Verdejo tinto y Carrasquín y afinado durante 8 meses en barricas de roble francés. 12,5º y una producción de 1.000 botells.

CATA: De tonalidad rubí y capa media-baja. Muestra aromas a fruta roja, anisados, lácteos, tostados y cítricos. En boca mantiene una buena acidez que permite disfrutar mejor del vino con un redorrido medio y dejando un posgusto agradable.

 

CONCLUSIÓN:

Si algo podemos destacar de la cata es la personalidad de las distintas castas marcadas claramente por dos variantes: el terreno y el clima atlántico, la mineralidad y la potente acidez que reflejan algunos de sus vinos.

Para el conjunto de los miembros del grupo son realmente destacables los dos blancos yendo de menos a más intensidad y complejidad aromática. Los monovarietales resaltan la diferencia con respecto a las castas más meridionales, como no podía ser de otro modo, que bien ensambladas y con un afinamiento en barrica dan lugar al vino más redondo de la cata: el Corias Guilfa 2008.

Una cata didáctica con el fin de conocer las elaboraciones y las castas propias de una zona practicamente desconocida por el aficionado medio, pero que resultó interesante, divertida y en algunos casos sorprendente.

La próxima entrega será la  cata de fin de curso antes de las merecidas vacaciones y en ella “parliamo italiano. Arrivederci

 

Referencias bibliográficas y fotografías:

  1. Bodegas Monasterio de Corias
  2. Bodegas Antón Chicote
  3. www.alumnosiescangasdelnarcea.com
  4. www.vinotierradecangas.com
  5. www.directoalpaladar.com
  6. www.bedri.es
  7. www.verema.com Blog de Dani C.

Vertical de V3. Un vino marcado por la personalidad de su creador.

La verdad es que no paramos y hay que reconocer que estamos ansiosos por seguir probando vinos, bien novedosos, bien elaborados por uvas desconocidas o… bueno vamos a dejarnos de tonterías ¡qué nos gusta el vino, el buen vino! y no hay por qué dar más explicaciones.

La cata que celebramos el 25 de mayo en el Restaurante El Candil de Salamanca -sancta sanctorum del “lobby charro”- se centraba en una vertical de vinos blancos, algo no muy usual por estos lares -a la mayoría de los mortales de la zona le dices que pagas 15€ por una botella de vino blanco y te recomienda a su psiquiatra-, y menos aún si los vinos eran de Rueda.

Nos íbamos a enfrentar a las 6 añadas nacidas de Terna Bodegas y contábamos -gracias a Julio González distribuidor de la bodega- con la presencia del alma mater -bueno pondremos “pater” ahora que se estila tanto eso de amigos y amigas, compañeros y compañeras o miembros y “miembras”- Richard Sanz, persona entrañable, cercana, conocedora y apasionada de su trabajo, con una idea y una filosofía clara de los vinos que quiere elaborar y que haría los deleites en un concurso de taquígrafos (¡qué rapido habla este chico!).

Sobre la bodega indicar que se encuentra en pleno corazón de Rueda, La Seca, y en la que se engendran  pequeñas y mimadas producciones de vinos que muestran la parte rústica y natural de variedades autóctonas procedentes de los viñedos más antiguos encontrados en la zona.

Y sin más dilación pasamos a “batirnos el cobre” entre las botellas de V3 que pasaron por nuestros sentidos visual, olfativo y gustativo del 2004 hasta el 2009 y que dieron mucho de qué hablar, escuchando de fondo mientras elabordo esta crónica a una de mis cantantes favoritas, Diana Krall.

1.- V3 2004

Elaborado en barricas de 300 litros nueva en las que permanece el vino 6 meses.

En vista presenta un color amarillo vivo. Limpio y brillante, con lágrima fina y densa. En agitación muestra también esa densidad.

En nariz fruta amarilla coon hueso, miel, notas minerales, vainillas, manzana asada, cáscara de naranja, manzanilla y membrillo compotado.

En boca muestra una buena acidez. Se muestra graso y una retronasal cargada de matices.

2.- V3 2005

Elaborado en barricas nuevas durante 5 meses.

Se muestra en vista amarillo con menisco dorado y lágrima fina.

Notas de miel, agua de rosas, polvo de talco, rosa seca, flores blancas (azahar) y avellana tostada.

En boca igual que su hermano mayor mantiene una buena acidez y una retronasal que nos sorprendió por las notas de queroxeno que solemos encontrar en los rieslings.

3.- V3 2006

Se muestra en vista amarillo dorado, limpio y brillante, con una lágrima fina y densa. En agitación queda patente la densidad del vino.

Nariz rica de matices: membrillo fresco, punto de cera, miel, anís, notas de manzana grand smith, hidrocarburos y caramelo tostado.

En boca tiene una excelente acidez, denso, fresco, redondo, largo y envolvente, con un amargor final elegante.

Muestra todas las hechuras para ser un vino con una excelente evolución en el tiempo.

4.- V3 2007

De color amarillo limón. Limpio y brillante. Lágrima fina. Bonito.

En nariz notas de fósforo que desaprecen en aireación. Apuntes minerales (caliza), manzana asada, notas de vainillas propias de la crianza, canela e hinojo. Tal vez el más complicado hasta ahora y camaleónico a lo largo de la cata.

En boca está más ajustado de acidez. Tiene menos densidad que los vinos anteriores pero muestra un largo retrogusto. Tal vez sea el que menos complejidad muestra con respecto a las añadas anteriores.

5.- V3 2008

Amarillo con menisco alimonoado y con las mismas hechuras que sus hermanos en la fase visual.

En nariz notas minerales (caliza, canto rodado), hojarasca, polvo de talco, manzanilla (vino), champiñón.

En boca mantiene la buena acidez de los hermanos. Se muestra fresco, pero tal vez le falte otro año más de botella, aunque como decimos los taurinos “no hay quinto malo”.

6.- V3 2009

Criado 10 meses en barricas nuevas, de 2º y 3er año.

Vista amarillo limón con lágrima fina y densa. Bontio, brillante y limpio.

Nariz con notas alimonadas y minerales. Ahumados. Sensación de manzanilla y hierba seca. Hinojos y orejones.

En boca buena acidez, graso, untuoso y con muy buen recorrido.

Retronsasal marcada por las notas de la fruta, la hierba y las notas minerales. Amargor elegante y rico al final que lo hace adictivo a pesar de su “juventud”.

Conclusión:

Como en toda familia cada hijo es distinto aunque unos tengan rasgos o caractéres similares. En este caso podríamos extrapolar el símil a los vinos: los hijos vinícolas de Richard mantienen una estructura común sobre todo en nariz, ya que en vista el tiempo no deja de diferenciarlos por mayor o menor marcada tonalidad, pero esa base olfativa de minerales, fruta amarilla, flores blancas y notas herbáceas forman la estructura el armazón que luego se completa con aspectos individuales para cada uno de los vinos: talco, rosas secas, manzanilla, anís,…

Y siguiendo con el símil familiar ¿a cual quieres más?. Bueno pues aquí, como en la familia, hubo sus preferencias dentro de un buen nivel de todos los vinos: el 2004 por su riqueza de matices, el 2006 por su estructura y 2009 por la buena proyección que se le prevee en el tiempo.

¿Que qué vamos a probar en nuestra próxima cata?. Mira que sóis curiosones. Bueno, vale, ya que os ponéis así: Vinos de la Tierra de Cangas ¡que en Asturias no todo es sidra!

Crónica de una interesante muestra de hostelería en Salamanca

Hace ya algunas semanas que nuestro grupo se reunió para una cata en formato diferente aprovechando la oportunidad de la XII muestra de Hostelería de Salamanca. Lo primero es agradecer a José Luis de Comercial GM y a Ángela, nuestra compañera de goces enológicos, también de GM, la organización del evento y la oportunidad para participar en la degustación de parte de los vinos que ellos distribuyen en Salamanca, y decimos parte porque el tiempo no llegó para todos.

La organización general excelente el primer día, el segundo día un poco mas complicada por la afluencia de público. Este último día la falta de escupideras nos hizo tragar algo más de lo que nos hubiera gustado.

El primer día nos acercamos atraídos para escuchar la conferencia de Manuel Manzaneque hijo sobre los vinos de pago españoles. Durante cerca de una hora Manuel nos contó la historia de su bodega, o lo que es lo mismo de Finca Élez, y el papel de ésta en el nacimiento de la asociación de Vinos de pago españoles. A destacar la pasión con la que nos contó la historia, pero sobre todo la pasión por la filosofía de su bodega y por una forma de elaborar vino. Un dato relevante sobre Finca Élez es la altitud a la que esta plantado su viñedo, lo que permite elaborar unos vinos muy frescos, a pesar de su latitud geográfica. La pena es que sólo estuvimos entre 20-30 personas en la sala, mientras fuera una multitud hacía cola para probar los distintos vinos.

Durante la charla Manuel nos guió a través de tres de sus vinos:

Chardonnay 2007, un vino fresco, jovial y perfectamente definido. Manuel nos hablo de un potencial de guarda de 15 años, lo que le deja muchos años de mejora que intentaremos seguir. En nuestra experiencia el vino está por encima del nivel de los Borgoñas genéricos que hemos probado y de la mayoría de los Chardonnay patrios (ver una excepción mas adelante). Sin embargo, esta opinión no era completamente unánime, alguno de los presentes le encontró una acidez un pelín desequilibrada.

Finca Elez Nuestra Selección 2005. Un vino fresco y magnifico para comer con él.

Escena 2005, el vino top de la bodega. En un estilo mas moderno pero muy elegante y manteniendo la frescura. El único problema es el precio, entorno a 30€, una ventana de precio en la que hay ya muchos excelente vinos.

Después de la charla acabamos en el stand de la Bodega donde queríamos probar sus Syrah. Junto con Verónica, la representante de la Bodega, catamos el 2004 y el 2006, y para gustos los colores, más sutil el 2004, mas bravo el 2006. Ambos muy ricos y al nivel de los buenos Syrah que se están haciendo en el sur de España. Y de ahí algunos se fueron a casa, a reponerse para la jornada siguiente que se suponía más densa, pero los más resistentes del grupo pudieron probar algunas otras cosas interesantes. Por ejemplo, el Chivite blanco sobre lías, amplio y equilibrado (que podría competir en complejidad con el Chardonnay de Finca Elez, luego hablaremos más de los excelentes vinos esta bodega), o los tintos de las Bodegas Frontaura (excepcional esta añada del Nexus proveniente de la Ribera del Duero, y tan elegantes, finos y frutales como siempre los Dominio de Valdelacasa y Frontaura crianza de la D.O. Toro) y Valduero (también elegantes y carnosos, bueno, menos el Sobresaliente, un blanco de albillo de 9º, notable en nariz, pero al que la falta de alcohol lo hace desequilibrado en boca, una elaboración extraña a medio camino entre los vinos desalcoholizados y los blancos ligeros).

Volvimos a la muestra con intenciones muy definidas, pero la realidad nos superó y probamos mucho más de lo que pensábamos inicialmente. No podemos hablar aquí de todo, así que nos centraremos en lo más relevante.

La primera parada fue en el stand de la bodega Ribera de Pelazas (DO Arribes), donde probamos todo lo que producen gracias a Catalina López Sernández, Directora Comercial.

. A destacar el Blanco fermentado en barrica, embotellado para la Feria y que saldrá al mercado por primera vez este año. Basado en uva malvasía tiene un punto de complejidad muy interesante que se añade a la golosidad de la uva y que habrá que seguir para ver su evolución. Abadengo crianza 2005, hecho con la variedad autóctona Juan García. Para nosotros es el vino con mejor RCP de la bodega con una gran originalidad marcada por la uva. Agradece una aireación previa. Desafortunadamente no es profeta en su Tierra, algo que Comercial GM está intentando cambiar. El Gran Abadengo, con su golosidad, carnosidad y concentración frutal, ya no es tan característico de la zona, pero es un gran vino, de lo mejor de Arribes del Duero, aunque aquí la opinión tampoco fue unánime. Dejamos para el final el exótico Bruñal, realizado como monovarietal a partir de la muy escasa uva del mismo nombre. Un vino bien hecho al que la uva le aporta características muy distintivas. Desafortunadamente el precio (aprox. 70€) lo sitúa en una banda donde hay magníficos vinos con los que sólo puede competir por su exotismo.

  

El segundo paso nos lleva a Bodegas Julián Chivite donde nos esperaba una de las sorpresas preparadas por Angela. Pero antes de esto probamos algunos de sus básicos y destacamos el Rosado sobre lías, excelente y con una magnifica RCP (al igual que el blanco ya comentado). La sorpresa era el Señorío de Arinzano (2000 o 2001), uno de los vinos de pago españoles. Decantado previamente, el vino resulto elegante y sutil, para beber y seguir bebiendo. El único problema el precio, en torno a 70€. Creemos que vale lo que cuesta, pero nos lo podremos permitir muy pocas veces. Mucha gracias a Ángela y a la Bodega.

Estábamos en ese momento alabando las bondades del Chardonnay de M Manzaneque y Cristián, el representante de la bodega, nos dice que ellos también saben hacer buenos Chardonnays y se empeña en demostrárnoslo, apareciendo como por encanto un Chardonnay FB colección 125 del 2005. Un poco frío al principio y sin decantación fue abriéndose poco a poco y apareció un soberbio y complejo Chardonnay al nivel de muchos buenos Borgoñas, con los que también comparte precio (55€ aprox). Nos quedó meridianamente claro que en España se pueden hacer muy buenos Chardonnays, por supuesto a diferentes niveles.

La traca final nos llego con las bodegas Emilio Moro, todas ellas representadas allí. El Hito 2008 resultó ser un vino con magnifica RCP, el hispano-luso D+D bien perfilado, con una frescura no demasiado frecuente a lo largo del Duero español y finalmente los Malleolus de Pago. El Valderramiro 2007, muy bueno pero aun tánico y necesitado de botella y el Sanchomartin 2007, soberbio, como un guante de terciopelo. Hacemos nuestras las palabras de Maria, la representante de la bodega, el mas masculino Valderramiro y el mas femenino Sanchomartin, vamos la pareja perfecta.

No hay más que contar, no sé si estas ferias ayudan a vender mucho mas vino, pero a nosotros nos alegraron dos tardes y algunas botellas hemos comprado. Gracias de nuevo a todo el equipo de GM y en especial a Ángela.

Artículo elaborado por César Roncero, Javier Mateos y Mario Estévez.

Fotos: Enogourmet, Decántalo, Viajerosdelvino y Verema.

Vertical de Pintia 2001-2008

Nada mejor que ponerse a relatar la crónica de una magnífica vertical de Pintia desde sus inicios, allá por el año 2001, hasta la última añada, 2008, aún no salida al mercado, que el día en que el Padre Putas cruza el río Tormes volviendo cargado de meretrices bajo cánticos de tunos y anunciando el fin de la cuaresma. Eso sí, acompañado de una copa de buen vino y un trozo de hornazo.

De pequeño me contaban en catequesis de los peligros del Mundo, el demonio y de la carne. De los dos primeros lo tenía claro, pero no supe hasta mi adolescencia que no se referían a un filete de ternera de Morucha, precisamente.  ¿Qué quién es el Padre putas y el hornazo?. Bueno esa es otra historia que contaré otro día o que en todo caso pueden aclarar utilizando los buscadores que nos da la red.

Teníamos marcado en el calendario que el día 27 de abril -y sin saber que se iban a enfrentar Barça y Real Madrid de la semifinal de Champions- nos reunimo el grupo de enochalados de siempre en torno a la mesa -larga por cierto- de 8 botellas, 8, de la Bodega Pintia en el Restaurante El Candil.

Había espectación -por la cata más que por la Champions, que somos gente seria-. No en vano es una de las bodegas del grupo Vega Sicilia y contábamos con todas las añadas gracias a la amabilidad de la bodega, y más concretamente de Xavier Ausás, en facilitarnos la añada 2001 -de la que no teníamos botella- y enviarnos como primicia una muestra de la última, 2008.

Como introducción comentar que la bodega está incluida dentro de la D.O. Toro y empezó produciendo 40.000 botellas, pasando a embotellar en la actualidad alrededor de 220.000. El clima es continental con influencia oceánica ténue y con grandes oscilaciones de temperatura con veranos calurosos y muy secos junto a precipitaciones de entre 350 y 400 mm/año, y temperaturas medias anuales de 12,5ºC, propiciando unas buenas condiciones de sanidad vegetal y asegurando una adecuada maduración sacárica y polifenólica de la uva.

Los suelos están formados sobre depósitos aluviales en el cuaternario, formando parte en buena medida de terrazas altas del río Duero con acumulaciones arenosas en superficie que facilita la precolación del agua y arcillas con cantos cuarcíticos en profundidad que actúan como reserva de agua para asegurar una buena nutrición y fisiología de la planta a lo largo del ciclo vegetativo.

El equipo técnico está encabezado por Xavier Ausás López de Castro, como Director técnico, y a la vez tambén responsable técnico de Vega Sicilia. Junto a Xavier mencionar a Begoña Jovellar, licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Salamanca y en Enología por la Universidad de Valladolid, y que desde 1998 forma parte del equipo técnico de Bodegas Vega Sicilia.

Pero vamos a la pomada, ya que la velada fue intensa, en la que se recató y en la que hubo algunas sorpresas. No se decantaron ninguna de las botellas salvo la añada 2008, que se aireó hora y media antes. El servicio de la cata fue por tandas de 4: 2001-2004 y 2006-2008 con un intervalo de una hora aproximadamente entre ambas.

Pintia 2001. 100% tinta de Toro con una edad de entre 25 y 45 años.

Vendimia: se comenzó el 26 de septiembre con tiempo bueno.

Elaboración: 100% maloláctica en barrica. Barrica nueva 70% Nevers y 30% americano. 13 meses en barrica y resto en botella (salió a la venta en 2004).

Producción: 79.950 botellas bordelesas, 60 Magnums y 19 Doble Mágnums.

Cata: Muestra un precioso color picota de capa media-alta con una lágrima fina y viva. Presenta depósitos. En nariz muestra aromas limpios de fruta roja, tabaco, cueros y regaliz. La boca se muestra viva y fresca aún, con notas de tanicidad que recomiendan más guarda. Buen ataque y excelente recorrido. Nos sorprendió la vivacidad del primero de la tarde.

Pintia 2002. 100% tinta de Toro con una edad de entre 25 y 45 años.

Vendimia: se comenzó el 26 de septiembre con tiempo inestable.

Elaboración: 100% maloláctica en barrica. Barrica nueva 70% Nevers y 30% americano. 13 meses en barrica y resto en botella (salió a la venta en 2005).

Producción: 104.000 botellas bordelesas, 60 Magnums y 16 Doble Mágnums.

Cata: Picota de capa media-alta. Lágrima viva y menisco ligeramente atejado. En nariz notas de reducción que necesitan de aireación y dan paso a fruta negra, tabaco, cáscara de naranja y chocolate. En boca muestra un buen ataque, fresco, sedoso y con una tanicidad terrosa. Realmente elegante en boca mateniendo intensidad y recorrido.

Pintia 2003. 100% tinta de Toro con una edad de entre 25 y 45 años.

Vendimia: se comenzó el 16 de septiembre. La vendimias más temprana de nuestra bodega.

Elaboración: 100% maloláctica en barrica. Barrica nueva 70% Nevers y 30% americano. 14 meses en barrica y resto en botella (salió a la venta en 2006).

Producción: 134.652 botellas bordelesas, 948 Magnums y 78 Doble Mágnums. Se observa un salto cuantitativo importante en la producción.

Cata: Mantiente la capa e intensidad de sus hermanos mayores. Lágrima fina y densa. Limpio. En nariz notas de fruta negra, tostados, tabaco, cáscara de naranja, ligeros verdores, toque de tinta china y caucho. Apuntes licorosos. En boca se muestra tánico, astringente, largo, pero de momento el más agresivo.

 

Pintia 2004. 100% tinta de Toro con una edad de entre 30 y 50 años.

Vendimia: del 21 al 26 de septiembre con muy buen tiempo.

Elaboración: 100% maloláctica en barrica. Barrica nueva 70% Nevers y 30% americano. 14 meses en barrica y resto en botella (salió a la venta en 2007).

Producción: 159.000 botellas bordelesas, 1.621 Magnums y 155 Doble Mágnums.

Cata: Picota de capa alta. Lágrima fina. De momento se muestra una clara homogeneidad en todas las añadas respecto al color. En nariz notas de rebotica, tabacos, minerales y tinta china. En boca se muestra sedoso, con buena acidez, notándose más los apuntes lácteos y con un recorrido medio.

Pintia 2005. 100% tinta de Toro con una edad de entre 30 y 50 años.

Vendimia: del 21 al 26 de septiembre con muy buen tiempo.

Elaboración: 100% maloláctica en barrica. Barrica nueva 70% Nevers y 30% americano. 14 meses en barrica y resto en botella (salió a la venta en 2008).

Producción: 159.000 botellas bordelesas, 1.621 Magnums y 155 Doble Mágnums.

Cata: Picota de capa media con lágrima lenta y fina. En nariz despliegue de aromas: fruta roja y negra, lácteos, tostados finos, regaliz negro, minerales, ceniza y mentolados. Limpio. En boca se muestra impresionante. Con estructura, potencia y terrosidad. Claramente le falta botella, pero tiene una marcada personalidad. Como decimos los taurinos ¡no hay quinto malo!

En esta fase de la cata aparecen las primeras divisiones entre el 2001 y el 2005, como conjunto, y la excelente boca del 2002.

Pintia 2006. 100% tinta de Toro con una edad de entre 35 y 55 años.

Vendimia: Teniendo como antecedente un verano muy caluroso y debido a un ciclo sin heladas y largo, la vendimia comenzó el 4 de septiembre y terminó el 13 del mismo mes.

Elaboración: 100% maloláctica en barrica. Barrica nueva 70% Nevers y 30% americano. 13 meses en barrica y resto en botella (salió a la venta en 2009).

Producción: 222.098 botellas bordelesas, 3.000 Magnums y 210 Doble Mágnums y 11 Imperiales.

Cata: En vista se muestra “clónico” con sus hermanos mayores. En nariz apuntes de fruta negra, tostados, balsámicos y tinta china. En boca se muestra algo más licoroso que el 2005, cerrado, y más que goloso, empalagoso, defraudando en boca. Se preguntó por la cantidad de glicerol existente en esta añada, pregunta que traslado a la bodega.

Pintia 2007. 100% tinta de Toro con una edad de entre 40-60 años.

Vendimia: Empezó el 24 de septiembre y finalizó el 13 de octubre. A señalar que a mitad de vendimia llovió por lo que se ralentizó dicha labor.

Elaboración: 100% maloláctica en barrica. Crianza en barrica nueva 70% Nevers y 30% Americano durante 12 meses. Resto de crianza en botella hasta su venta en 2010.

Producción: 218.100 botellas bordelesas, 3.120 Magnums, 225 Doble Magnums y 22 Imperiales.

Cata: Bonita vista, picota capa alta, tintando ligeramente la copa y con una lágrima fina y densa. En nariz yogur de fresa, café fruta negra. En evolución va desapareciendo la fruta dando paso a las notas de crianza, vainillas y tostados con algún apunte de caucho. En boca muestra buena acidez, potente, goloso, con buen recorrido, pero obviamente, falto de botella. Para algunos fue considerado como el más Toro.

 

Pintia 2008.

Aquí no podemos aportar datos de vendimia, elaboración y producción ya que no los tenía aún la propia bodega realizados.

Cata: Impresionante capa alta con un menisco cardenalicio. Lágrima fina y densa. Limpio y brillante. En nariz predomino de las notas de crianza sobre una fruta negra escasa. Notas de tostados, vainillas, tinta china y apuntes de caucho. En boca, como era de esperar, nos encontramos con un “potro” sin domar, pero con potencia y buenas hechuras. Falto de botella y de ensamblarse para llegar a ser un vino conjuntado. Tiempo al tiempo.

Y eso dio de si la cata, aunque podemos establecer una serie de conclusiones:

 

  1. La homogeneidad del color en los vinos en todas las añadas, con pequeñas variaciones.
  2. El buen equilibrio entre acidez, alcohol y tanicidad.
  3. El buen recorrido que tienen en botella. Son vinos indudablemente que pueden guardarse más de 10 años sin problemas como muestra la añada inicial, aún viva y con recorido en el tiempo.
  4. Se cuestionó si son vinos que pueden considerarse representantivos de Toro o tienen una personalidad propia dentro de la D.O. ¿Podemos hablar de vinos de pago Pintia?.
  5. Como añadas para ser disfrutadas ya, sin duda la 2001 en su conjunto, la 2002 por su excelente boca y la 2005, con potencia aún. El resto darán sus mejores notas con algo más de tiempo, algo por lo que ha apostado también la propia bodega al retrasar un año más la añada 2008, decisión que nos parece consecuente y positiva.

Y como no sólo de vino vive el hombre y somos de los que estamos a favor de darle culto al cuerpo, acompañamos el final la velada con una ensaldad de gulas y gamba, un flan de farinato y una brocheta de pluma con chutney de higos para obligarnos a realizar más ejercicios de barra.

¡Qué ustedes disfruten con este final de Cuaresma!

Las fotos son propias, de Bodegas Pintia y de la publicación Viajes & Vinos

Cata de vinos de Almería. ¡Sí, sí, de Almería!

La verdad es que cuando preguntas a alguien qué le viene a la mente al mencionarle la palabra Almería suele contestarte cosas como: mar de invernaderos, desierto de spagetti western o la canción que le dedicó Manolo Escobar. Pero cuando le comentas que lo que vamos a catar son vinos de Almería se produce una transformación en el rostro que refleja entre ignoriancia y asombro.

Como ilustrados propios del Siglo de las Luces que tratan de ampliar su conocimiento y gentes de mentes abiertas ajenos a todo encorsetamiento marcado por tendencias y opiniones de gurús de todo tipo y condición,  el grupo de enochalados nos volvimos a reunir en el Restaurante El Candil de Salamanca para disfrutar con una cata de vinos elaborados por Bodegas Alboloduy, de Almería.

Fundada en 2004 por Francisco Calvache y teniendo como enóloga a su hija Cristina, parten de viñedos de más de 60 años cultivados a una altitud de entre los 1.000 y los 1.300 m. encuadrados dentro de la denominación de Vinos de la Tierra de la Ribera del Andarax y con una producción de 80.000 litros de vino. Además están llevando a cabo nuevas plantaciones de pinot noir, chardonnay, viognier y gewürztraminer.

Y una vez hechas las presentaciones y cual esctiba del Antiguo Egipto, qué mejor que pasar a probar los vinos de esta bodega yendo desde un vino blanco de jaen blanca, un rosado ecológico de syrah, tintos de tempranillo, garnacha y cabernet sauvignon, syrah o cabernet franc hasta su última elaboración en el 2.010 con un vino de hielo.

1.- Cristina Calvache 2010. 100% jaen blanca. Suelos de pizarra y rubial (cuarcita). Cultivo de secano en baso. Altitud de los viñedos entre 750 m. y 1.100  m.

Cata: Se muestra en vista con color amarillo y menisco dorado. Lágrima fina y densa. En nariz notas de fruta amarilla, toques minerales y apuntes de manzanilla. En boca tiene buena acidez y untuosidad. De buen recorrido, pero tal vez con un excesivo amargor que se muestra desde su entrada en boca anulando en parte el retrogusto frutal.

2.- Cristina Calvache 2010. 100% syrah. Vino Ecológico. Suelos de pizarra con cubierta de rubial, areniscas, margas y calizas.

Cata: Realemente precioso en vista y con gran intensidad y brillo. Fresa y cereza, con menisco azulado -para hacerse una idea algunos definieron el color “Bisolbón”-. Golpe de nariz intenso con claro predominio de notas de fresa, flores azules, apuntes minerales y recuerdos a naranja sanguina. En boca muestra buena acidez con una retronsal marcada por las notas de fresa y regaliz rojo, mostrando mediana intensidad y un ligero amargor final que lo hace goloso.

3.- Taracín barrica 2007. Crianza en barrica de roble americano de tostado medio durante 6 meses. Tempranillo, garnacha y cabernet sauvignon. Suelos de areniscas, margas y calizas. Viñedos situados a 1.000 m.

Cata: Picota de capa media-alta. Muestra en nariz notas de fruta madura, tapenade, chocolate y toffe. En boca se aprecia el predominio de la crianza en barrica anulando en gran parte la nariz. Lástima, porque la nariz prometía algo más.

4.- Cristina Calvache 2006. 100% Syrah. Suelos de pizarra y rubial (cuarcita), areniscas, margas y calizas. Altitud de los viñedos entre 750 m. y 1.000  m. Crianza de 12 meses en barrica de roble francés allier de tostado medio y 12 meses de reposo en botella.

Cata: Picota de capa alta y menisco carmesí. Serio y bonito en vista. En nariz despliega aromas de fruta negra madrua, yogur de fresa, chocolate, flores azules, regaliz y vainilla. En boca muestra buena acidez y ataque con una tanicidad elegante. Notas de regaliz y fruta negra en retronasal. Largo, envolvente y muy agradable.

5.- Cristina Calvache 2007. 95 %Cabernet sauvignon y 5% cabernet franc. Suelos de areniscas, margas y calizas. Viñedos situados a 1.000 m. Crianza de 12 meses en barrica de roble francés allier de tostado medio y 12 meses de reposo en botella.

Cata: De color picota de capa media alta. En nariz se muestra cerrado en principio y evolucionando una vez aireado a notas de rosas secas y regaliz negro aunque se observa una excesiva presencia de la madera que lo hace excesivamente duro. Lástima. ¿Falta de ensamblaje?. ¿Necesita más tiempo en botella para redondear y limar esas asperezas propias de la crianza?.

6.- Vino de hielo. Elaborado con jaen blanca de forma artificial ya que se congela en cámara frigorífica y luego se procede al prensado y vinificación con las mismas técnicas utilizadas en Canadá o Alemania. Vino “naturalmente” dulce.

Cata: Se muestra en vista con un color amarillo dorado y lágrim densa. En nariz notas de melocotón, c´tiricos, notas de canela, flores y lo que algunos definieron como “goma de nata” -¡lo que hace la memoria “escolar”-. En boca muestra buena acidez, mostrándose untuoso, pero para nada empalagoso.

Una vez catados todos los vinos los mejor punutados fueron el blanco de jaen blanca, el rosado de syrah y, sobre todo, el syrah 2006 con 16 meses en barrica, auque merecen un seguimiento las elaboraciones de Bodega Alboloduy.

Y después de seguir aprendiendo sobre los vinos que se elaboran en esta bendita piel de toro degustamos una ensalada de bacalao, pluma ibérica con crema de queso y miel y una copa de humus con lágrimas de aceite de oliva virgen de lechín y tosta de pan frito con espuma de pimiento del piquillo.

Y en la próxima crónica… ¡hablaremos de los Pintia!