Herederos del Marqués de Riscal 2011: un serio Sauvignon blanc

Una vez rota la “rutina blanca” con mi incursión en la Demencia tinta vuelvo de nuevo a sumergirme en el inmenso mar de los vinos blancos con un sauvignon blanc que, como caravana en el desierto, está fuera de las “rutas comerciales” en cuanto a los sauvignon en general, pero eso lo explicaré más adelante.

Elaborado por Herederos del Marqués de Riscal dentro de la D.O. Rueda y con una fermentación durante 20 días en depósito de acero inoxidable a temperatura controlada entre 13º y 16º en contacto con lías.

El vino muestra un color amarillo pajizo con menisco alimonado-verdoso y presencia de finas burbújas de carbónico que desaparecen en agitación. Limpio y brillante, y con lágrima fina. Bonito.

En nariz me sorprende, y aquí retomo el por qué es un sauvignon fuera de las “rutas comerciales”. Como casi siempre que pruebo un vino elaborado en esta zona y con esta casta, la nariz, simple y llanamente, empalaga y en este caso muestra matices de cítricos (pomelo), piña, ligeros minerales (¿caliza?), flores blancas, apuntes herbáceos y fruta blanca madura (pera). Las notas “tropicales” son sutiles, no predominan y sobre todo no cansan.

En boca cuenta con muy buena acidez. Se muestra fresco, equilibrado, ligeramente untuoso, con una retronasal en el que las notas cítricas vuelven a predominar junto con un ligero amargor final que animan a seguir disfrutando.

Realmente disfrutable. Otra cosa es que estemos todos dispuestos a pagar los 9€ que aproximadamente cuesta. En mi caso, sí. El disfrute supera al “sacrificio”.

Un Rueda más que interesante: Estancia Piedra 2008 Edición Especial

Estancia Piedra Edición Especial 2008 es un vino elaborado con uvas de la variedad verdejo provenientes de viñas de más de 20 años de dos parcelas distintas en Rueda que fueron las últimas en ser vendimiadas en el 2008.
Tuvo una maceración con la piel en frío y luego una fermentación muy lenta a baja temperatura. Vino elaborado sobre lías, pero sin crianza en madera, y sin utilización de levaduras aromáticas con una estructura proveniente de la uva y de sus propias levaduras.
Cata:
Precioso color amarillo con menisco dorado. Limpio y brillante, con lágrima fina. Untuoso en agitación. Anuncia que ha de ser degustado con tranquilidad.
En nariz despliega notas de miel, apuntes minerales, de fruta amarilla con hueso y ligeros matices de notas herbáceas e hinojo.
En boca muestra buena acidez, con volumen y untuosidad, de buen recorrido y con un posgusto en el que las notas minerales y de miel vuelven ha predominar dejando al final un ligero apunte de amargor sutil y elegante.
Afortunadamente no es un vino al que nos tienen acostumbrados en Rueda en los útlimos tiempos, estando alejado totalmente de los abusos “tropicales”, algo que es de agradecer.

Finca Montico 2011, un buen Rueda de padre riojano.

Finca Montico 2011. Bodegas Herederos del Marqués de Riscal. 13,5% vol. D.O. Rueda.

Elaborado exclusivamente con uva verdejo procedente de cepas con más de 20 años de antigüedad del pago “El Montico” en un terreno cascajoso depositado sobre techo arcillo-calcáreo.

Elaborado en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada de 14º y fermentado durante 16 días. Posteriormente se somete a una crianza sobre lías durante 4 meses.

Cata: Amarillo con menisco alimonado, limpio y brillante con lágrima fina y densa. Untuoso en agitación. En nariz se muestra como un buen Rueda, sin empalgar con aromas del Trópico y resaltando por las notas de heno, herbáceos, de flor de acacia, pámpano, esas notas de canto rodado calizo y apuntes de hinojo. En boca muestra una excelente acidez, untuoso, elegante, con un buen recorrido y dejando esa punta de amargor final que me encanta en este tipo de vinos haciéndolos adictivos.

Realmente un buen Rueda que huye de los patrones a que nos sometieron las elaboraciones maracadas por levaduras exógenas y que derivaron en elaboraciones empalagosas sobre todo en nariz. Hay que reconocer un buen trabajo.