De copa en boca: Navazos-Niepoort 2015

Barquín-Ojeda

Navazos-Niepoort 2015-001

El equipo Navazos

Seguimos poniendo nombre y caras a los “padres” de las criaturas que tanto nos hacen disfrutar. En este caso Barquín y Ojeda son los “alma pater” junto con Dirk Niepoort en la realización de un vino que nos provoca un auténtico flasback devolviéndonos doscientos años atrás a una Andalucía en la que el vino se elaboraba para consumo local bajo criterios de crianza biológica y, por lo tanto, muy alejados de los vinos fortificados o encabezados tal y como conocemos hoy a los vinos del Marco.

Como bien explican en su web,

Si a esto unimos el dato de que la clasificación de los viñedos de la zona conforme a un criterio de mérito estaba sobradamente asentada a inicios del mismo siglo XVIII, se infiere que las señas de calidad del vino de la época venían a ser: a) uva palomino fino, b) procedente de los mejores pagos, c) fermentado en bota, d) con levaduras autóctonas, e) criadas bajo el velo de flor  que comenzaba a formarse inmediatamente, una vez que las levaduras de fermentación acababan su tarea y dejaban el campo abonado para la intervención de las levaduras de flor, f) sin adición de alcohol. Este vino, antes de generalizarse la denominación “vino de manzanilla”, originaria de Cádiz, era conocido localmente como “vino blanco”.

El vino

Las uvas se prensaron suavemente, seguido de la fermentación con levadura autóctona, en botas de roble americano (40 años). La temperatura fue controlada naturalmente, debido a la pequeña dimensión de las cubas (600 l). El vino fue envejecido durante 8 meses de crianza bajo velo de flor a graduación natural. Los barriles se llenaron hasta 5/6 de su capacidad, para que las levaduras pudieran desarrollarse.

Elaborado con 100% palomino fino. 12% vol. Embotellado en 2017 para Equipo Navazos.

La cata:

Amarillo con ribete ligeramente dorado. Limpio y brillante. Bonito.

Aromas con notas de manzanilla en flor acompañadas de toques de albariza y sutiles aportes de frutos secos y recuerdos cítricos junto con sensaciones salinas.

Navazos-Niepoort 2015

Boca con una excelente acidez. Se muestra fresco, elegante, ligeramente untuoso y con muy buen recorrido.

Retronasal marcada por las notas minerales de las albarizas que le ven nacer acompañada por el aporte floral de la manzanilla, los frutos secos y el toque cítrico.

Excelente. Beber y disfrutar. De los mejores, si no el mejor año, del Navazos-Niepoort hasta hoy.

Foto de portada de Equipo Navazos.

De copa en boca: La Bota de Florpower nº 57 MMXII

Seleccionado por el Equipo Navazos la Bota de Florpower 57 MMXII es un vino blanco sin fortificar  elaborado con uva palomino fino de viñedos situados en terrenos de albariza del Pago Miraflores permaneciendo 30 meses bajo velo de flor, 8 meses en bota y un año y diez meses en depósito de acero inoxidable, hasta su salida al mercado en julio de 2015. 12,5% vol.

Florpower 2012

Algunos recomiendan beberlo pronto, no seré yo, aunque para los escépticos siempre pueden tener dos botellas y beberselas en distintos períodos. En mi caso el observar, y disfrutar, con la evolución de estos vinos elaborados sin fortificar, es cada día más sorprendente en el buen sentido de la palabra, provocando un incremento de la complejidad. Afortunadamente no todo está escrito y en muchos casos sólo basta con mirar atrás para encontrar elaboraciones que fueron denostadas y olvidadas debido en gran parte al desconocimiento y, por qué no decirlo, también al propio mercado.

P.V.P. 18€

En copa

Cata:

Precioso color amarillo “oro viejo”. Llamativo. Elegante.

Aromas a frutos secos acompañados de fruta amarilla, toques de salinidad y apuntes minerales de albariza junto con sutiles notas de levaduras y miga de pan conjuntados con recuerdos cítricos.

En boca muestra una excelente acidez y notas punzantes. Se muestra fresco, complejo y largo. Retronasal en la que las notas de velo de flor se hacen más persistentes acompañadas por elegantes notas salinas, toques cítricos, miga de pan y frutos secos.

Excelente.

De copa en boca: La bota de Amontillado nº 49 “Bota A.R.”

Acabamos la Semana de Pasión en este Domingo de Resurrección, pero no termina mi pasión por los vinos y quiero recomendaros un vino amontillado con el que casi se toca el cielo con los dedos. Un excelente ejemplo de vino para disfrutar sorbo a sorbo en momentos de reflexión ya que se ha de disfrutar así, poco a poco, descubriendo todo un conjunto de sensaciones en una elaboración única e irrepetible. Su precio, lo vale.

Historia de la bodega Pedro Romero.

Para poneros en antecedenes en un excelente post del blog Devinos con Alicia sobre las Bodegas Pedro Romero nos hablan de la historia de la bodega en los términos siguientes:

Las Bodegas Pedro Romero fueron fundadas por Vicente Romero Carranza en 1860. Desde sus inicios se adquirieron soleras y vinos viejos para establecer una bodega según la tradición del Marco de Jerez, aunque es en 1820 cuando Don Florencio Romero, procedente de Zalamea la Real, y Doña Águeda Carranza, procedente del valle de la Encartaciones, en el Señorío de Vizcaya, se instalan en Sanlucar de Barrameda y comienzan la historia, y su hijo, cuarenta años después, comienza la aventura en el mundo del vino creando una gran Bodega bajo su propio nombre.

Ansar Real_Solera antigua
Fotografía de Yolanda Ortiz de Arri

A su fallecimiento en 1890 sus tres hijos, Vicente, Baldomero y Pedro Romero Villarreal, continúan la actividad bajo la razón social “Hijos de Vicente Romero Carranza”.

En 1904 Pedro Romero adquiere de sus hermanos la totalidad de la bodega y pone el nombre de su esposa Aurora a la manzanilla pasada más acreditada de esta Bodega. En 1911, tras la muerte de su esposo, Aurora Ambrosse y Lacave toma la dirección de la Bodega al ser sus hijos todavía menores de edad, la sociedad pasará a llamarse Herederos de Pedro Romero. En un entorno tradicional como el Marco de Jerez, el hecho de que una mujer dirigiera una Bodega otorga una importancia extraordinaria a la evolución de esta compañía familiar.

El 6 de julio de 2014 fallece Pedro Romero Candadu quién se hizo con el control de la bodega en 2006.

Tras el colapso económico y un tortuoso concurso de acreedores una parte de la bodega es recuperada por Fran Asencio (co-propietario de Dominio del Urogallo) y su hermano Fernando con el fin de recuperar el prestigio de una bodega tan emblemática en la historia vinícola española, pasando a denominarse en la actualidad Bodegas Alonso aunque quieren conservar la marca Pedro Romero junto con uno de los cascos de la bodega y los preciados vinos viejos.

 

La Bota de Amontillado Viejísimo nº 49 A.R.

La Bota de Amontillado 49 AR

Uva 100% Palomino fino. botella de 37,50 cl. y 22% vol. Elaborado por el método de criaderas y soleras.

Bodegas Pedro Romero S.A. Sanlucar de Barrameda. D.O. Jerez

Selección realizada por el Equipo Navazos

La Bota de Amontillado 49 “Bota A.R.” pertenece a la serie de single casks de vinos viejísimos procedentes de Gaspar Florido vía Bodegas Pedro Romero.

La horquilla de vejez media estimada de estos vinos se mueve entre los 55 años o más de los más “jóvenes” hasta los más de 80 años del más viejo, condición que a todas luces corresponde a este venerable Amontillado 49.

Hasta su embotellado en 2013-2014, estas botas han reposado en la Sacristía de Bodegas Pedro Romero, situada en el “Barrio” de Sanlúcar, muy cerca la localización original de Gaspar Florido. Las siglas AR corresponden a Ánsar Real, una exótica raza de pato que a su vez da nombre a una de las soleras más exclusivas de todo el Marco jerezano.

Cata:

La Bota de Amontillado 49 en copa

Precioso color ambarino con menisco yodado. Untuoso en agitación y lágrima fina y densa. Nos va avisando de que lo que nos espera tansciende a todo lo conocido, al menos por mí.

Nariz compleja, explosiva e intensa con múltiples matices, como no podía ser de otro modo: notas de bollería fina, yodadas, crema catalana, café, alhacena, toques de nuez, avellana y brioche. Embriagador.

La boca se muestra plena y seca. Punzante. Una exploxión que te llena y deja sensaciones untuosas, envolventes y de gran recorrido. Retronasal en el que vuelven las notas de pastelería y especiadas, toques salinos, frutos secos, cáscara de naranja y sutiles ahumados. Pura armonía y potencia a la vez.

Excelente y, lamentablemente, irrepetible. Agradecer sin duda al Equipo Navazos el poder disfrutar de estas “rarezas” aún existentes en el Marco jerezano.

Fotos: www.cadizturismo.com, Yolanda O. de Arri y autor.

¡Salud y buen vino!. Están en su blog.

De copa en boca: Manzanilla Pasada Maruja

Estamos en el Domingo de Ramos, inicio de la Semana Santa y comienzo de una serie de post sobre vinos del Marco.

Estampida general que llevará a millones de personas a desplazarse a una tierra donde se le dota de todo el sentido y la espiritualidad como es Andalucía. Algunos se llegarán a Sevilla, Granada o Málaga y otros bajarán aún más y llegarán a Cádiz. Con todo si tienen la ocasión no duden de redondear esta semana disfrutando con la pasión que nos une, acerarse a Sanlúcar de Barrameda y dejarse llevar por las sensaciones que les dejará el vino que hoy les recomiendo. Pura espiritualidad.

Ramiro Ibañez en la criadera de Maruja

Manzanilla Pasada Maruja.

Elaborada por Bodegas Piñero bajo el sistema de criaderas y soleras con una vejez estimada entorno a los 15 años. Uva 100% palomino proveniente del viñedo de Pago del Hornillo (Sanlúcar de Barrameda) de suelos de albariza. Solera de 10 criaderas. Se extraen dos sacas al año. Enólogo desde 2013: Ramiro Ibáñez Espinar.

Tamaño 50 cl. PVP sobre 19,50€

No estamos hablando de una manzanilla “en rama” ya que el concepto “pasada” define su envejecimiento, su edad, además de tener cierta crienza “oxidativa” que a algunos la llevan a calificar de “amontilladada”.

Cata:

Bonito color amarilo dorado-ambarino con lágirma fina y densa.

Nariz tímida que va creciendo conforme se desarrolla la cata. Comienza con notas de miel, pan tostado, canela, toques cítricos y toffes conjuntados con notas de aldehídos y levaduras una vez que la manzanilla ha descansado en la copa casi al final de la cata.

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Boca seca, equlibrada, salina, larga, muy larga y con ese “deje” ligeramente amargo al final que la hace adictiva. Retronasal complejo en el que se aúnan las notas iniciales de miel y cítricas con los toques de aldehídos y “dejes” amontillados.

Manzanilla que juega otra liga. Se hace de rogar, pero una vez que se “completa el círculo” su disfrute es pleno y no acabas de encajar que se termine ese conjunto de sensaciones tan placenteras y tan difíciles de conseguir -y sentir- en un vino. Excelente.

Fotos: http://jerez-xeres-sherry.blogspot.com.es,

Cata con Juan Manuel Hidalgo, todo un lujo.

Gracias a Julio González de la Vinoteca La Vendimia, tuvimos el placer de asistir a una cata de vinos de la Bodega Emilio Hidalgo en la que nuestro buen amigo Juan Manuel Hidalgo nos descubrío algunas de sus elaboraciones más “personales”.

Juan Manuel Hidalgo

No descubro nada nuevo si les digo que soy un gran amante, y a la par defensor, de los vinos del Marco y de aquellos, tal vez un poco olvidados por estar a la sombra de los primeros, que se elaboran en la zona de Montilla-Moriles, y que aún son grandes desconocidos por la mayoría de los mortales en esta nuestra piel de toro, aunque desde aquí animo a todos aquellos que sientan un mínimo de curiosidad a descubrir la elaboraciones de palomino y pedro ximenez fruto de un proceso único en el mundo y que da lugar a frescos finos, salinas manzanillas, complejos amontillados y olorosos, sublimes palo cortados y envolventes px.

Buenas catas he organizado para el “Enolobby charro” con estos vinos y les invito a que busquen por “Jerez” en el blog y disfruten aunque sólo sea de forma “virtual“.

Por cierto, si se animan prueben los brandys envejecidos en las botas de algunos de estos vinos. Y de aquí ¡al infinito y más allá!

Los vinos-1

En esta ocasión Juan Manuel nos acercó vinos de una gama “especial” basada en una complejidad que realmente los hace adictivos, muy disfrutables y yo diría que únicos.

Pero no quiero seguir poniéndoos los dientes de sable y creo que debo de ir directamente a lo que nos interesa.

Vinos:

1.- Fino Hidalgo.

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Vino con 6-7 años de envejecimiento. 15% vol.

Cata:

De color amarillo con menisco alimonado y lágrima fina. Nariz con notas de frutos secos, membrillo fresco, flor de manzanilla, levadura, albarizas y almendra amarga. Boca envolvente, con cuero y excelente acidez. Punzante, largo y complejo. Vino que evoluciona a más a lo largo de la cata. Gran fino.

2.- Fino La Panesa.

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Envejecido durante 15 años, es un fino fuera de “norma” de color dorado con menisco ambarino. Precioso.

Nariz en la que predominan las notas de frutos secos, apuntes de levadura, cáscara de naranja, flor de manzanilla y sutiles aromas de avellana. En boca se muestra elegante, sutil, largo, con notas en retro de frutos secos, avellanas, notas de miel y pistacho.

3.- Amontillado Fino El Tresillo.

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Fino con vino base de 6 años y 4 años de oxidación. 17,5% vol.

De bonito color ambarino, limpio y con lágrima fina y densa.

Notas de frutos secos, apunets melosos, pasas, higos, sutiles aportes de cáscara de naranja, notas salinas. En boca se muestra cálido, potente, con cuerpo, largo y vinoso.

4.- Oloros Seco Villapanés.

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2 años en botella.

Precioso color ambarino intenso. Limpio y brillante. Precioso.

Nariz con notas de naranja confitada, membrillo dulce, caramelo tostado, pistachos, dátiles y cacao. Boca elegante, largo. Excelente y adictivo.

5.- PX Hidalgo.

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Bonito color caoba oscuro con menisco ambarino, opaco, denso.

Nariz con notas de uva pasa, cacao, cáscara de naranja confitada, higos. Boca elegante, larga, con retro de crema catalana y caramelo. Con una frescura que no lo hace para nada pesado.

Lo dicho, un verdadero lujo el poder disfrutar con este tipo de vinos con los que acompañar desde unos aperitivos hasta los postres  con aromas complejos, boca plena y postgusto largo ¡y sin salir del Marco!.

Creo que son un tipo de vinos a los que apoyar en nuestro país ya que en este caso el refrán de “en casa de herrero…” no es más cierto. Son vinos muy bien considerados allende de nuestas fronteras y ahora que estamos en estas fechas, casi despidiendo este 2013, no estaría de mas introducir alguno de estos vinos en nuestra cena de Nochevieja o en la comida de Año Nuevo, y se lo garantizo, más de uno comenzará a descubrirlos.

¡Salud y buen vino!

Totum revolutum. Septiembre (I): Florpower

Iniciamos septiembre con la sensación de dejar atrás el cálido verano e ir yendo poco a poco hacia las notas ocres del otoño. Mes en el que todo se revuelve, se mezcla. Los verdes con los ocres, las calmas con el viento loco, las ensaladas con los platos de cuchara.

De igual forma trascurre una primera quincena en el que se saca de allí y de acá de la bodega. Blancos del Marco, con albariños de Rias Baixas, tintos de Ribeira Sacra con “parientes” del Priorato.

Florpower 2010

De esta guisa empezamos con una Bota nº 44 “Florpower” 2010 elaborada con un 100% palomino fino, 32 meses bajo velo de flor y 11,5% vol. que me cautivó. Sí, soy de los que se ha sentido seducido por este vino, aún cuando también reconozco que puede provocar el sentido contrario.

Amarillo dorado con dejes ambarinos. Limpio. Llamativo. Bonito de capa. Nariz embriagadora con notas de tiza, almendra, sutiles apuntes de almizcle, fruta amarilla con predominio del membrillo, manzana, punta salina y levaduras. Complejo en la “lidia”, pero con pases realmente magistrales, lentos, sentidos.

Florpower 2010-2

En boca ataca con buena acidez y recorrido. Es fresco a la vez que sutil, elegante y muy disfrutable. En retronasal se impone la casta con predominio de las notas de crianza rematada por sensaciones de levadura, minerales y frutos secos.

Es lo bueno de la división de opiniones, que también tienen sus distintas visiones y para lo que uno es amor, para otro es odio con una sutil frontera que los separa, “mais, c’est la vie”.

Y aprovechando que pasaban por aquí… (I): Las manzanillas

Gracias a las redes sociales hay veces que se genera una sinergia entre personas que no se conocen, pero que comparten gustos, aptitudes, deseos,…, y que conlleva, al final, el poner cara y voz a esa persona con la que tantas veces has hablado sobre uno de tus aficiones predilectas: el mundo del vino en general y los vinos del Marco en particular.

Y aprovechando que pasaban por aquí tuve el placer de conocer a José Augusto, Novena provincia para muchos seguidores en Facebook, un amante entregado de los vinos del Marco.

José Augusto - Novena provincia 18-07-2013 20-39-36

En esta ocasión tiene uno la sensación de que en muchos aspectos nuestra tierra sigue jugando a ser la “extremadura castellana”, la zona de fronteras que fue en la época medieval, viendo las maravillas vinícolas que se quedan por el camino y que nos impide su disfrute, aunque también hay que decir que gracias a las nuevas tecnologías y a la compra “on line” las fronteras acaban por diluirse.

Pero para evitar o subsanar esa sensación de “tierra de nadie” aparecen “enochalados” en todos los puntos cardinales que acercan bajo el brazo maravillas desconocidas. En este caso José Augusto nos acercó tres manzanillas a cual más singular.

1.- Manzanilla Torrebreva. Bodega los Infantes de Orleans

Manzanilla Torrebreva 18-07-2013 20-18-11

100% palomino fino. Manzanilla con una crianza de cinco años bajo velo de flor. Pago de Torrebreva. 15% vol.

Cata:

Torrebreva en copa 18-07-2013 20-14-57

Muestra un color amarillo pajizo con menisco dorado. Limpio.

En nariz notas salinas, frutos secos. Punzante. Elegante.

En boca muestra una buena acidez y frescura con una retronasal dominada por las notas de frutos secos, panadería. Seco. Largo. Excelente.

2.- La Gitana “en Rama”. Bodegas Hidalgo

La Gitana en rama 18-07-2013 20-18-46

100% palomino fino de viñedos procedentes de los pagos de Balbaína y Miraflores. 6 años de crianza bajo velo en flor.

Cata:

La Gitana en rama -copa- 18-07-2013 20-19-20

Precioso color amarillo dorado. Limio y brillante.

Huraño en nariz muestra unas notas medicinales iniciales que evolucionan hacia frutos secos, ligeros salinos, sutiles tostados y levadura en flor y aporte mineral (caliza).

En boca tiene buena acidez. Se muestra envolvente, fresca, con un complejo retrogusto y un amargor final elegante y adictivo.

Lo más cercano a beber directamente de la bota.

3.- Manzanilla pasada Barón. Bodegas Barón.

Manzanilla Barón 18-07-2013 20-23-07

100% palomino fino. Tiempo medio de crianza 8 años. 15% vol. Bonita botella de hombros altos.

Cata:

Manzanilla Barón en copa 18-07-2013 20-29-14

Amarillo pajizo. Limpio.

Nariz punzante con notas de velo en flor y apuntes oxidativos. Punta cítrica, yodo, frutos secos y palo de regaliz. Compleja y elegante.

Boca con aporte salino, persistente, con cuerpo, elegante y de buen recorrido. Seca. Se le nota más el aporte oxidativo.

Conclusiones:

Lo primero a destacar es lo disfrutables que eran las tres manzanillas. Si Pago de Torrebreva fue inmediata, La Gitana fue de menos a más a lo largo de toda la cata llegando al final todavía con alegría. La Manzanilla pasada Barón sea tal vez una clara muestra de lo que es una manzanilla en la que por el trascurso de la larga crianza, ha perdido parte del velo protector y se ha producido un ligero contacto de carácter oxidativo.

Elegantes y serias las tres, con una RCP realmente excelente y que me lleva a seguir preguntándome por qué el consumo de este tipo de vinos no es mayor más al norte del río Guadalquivir.

Y por supuesto, no quiero dejar de agradecer a José Augusto el compartir vinos y sabiduría con el “retén” veraniego del “enolobby charro”. Fue realmente un placer.

La Bota de… Cata de 6 vinos, 6

El día 22 de febrero y tras casi dos meses de “sequía” se volvió a reunir el lobby charro en el Restaurante La Cocina de Toño para disfrutar de 6 vinos de La Bota de…, vinos seleccionados por el Equipo Navazos de entre las mejores sacas encontradas en las bodegas del Marco de Jerez, Sanlucar de Barrameda y Montilla.

Había ganas por volver a disfrutar, discutir, aprender, maridar o incluso filosofar en torno a una copa de vino. Y la verdad es que, como en una excelente corrida de toros, los 6 vinos dieron un buen juego que hicieron que la jornada fuera, al menos para mí, realmente inolvidable.

¿Pero cómo es posible elaborar este tipo de vinos partiendo de una uva tan poco atractiva para el vino tranquilo como la palomino?. Bueno, pues, vayamos por partes: partiendo de un proceso de elaboración del vino base  y una vez encabezado (fortificación o adición de alcohol vínico al mosto con la intención de modificar su contenido alcohólico) según fuera para elaboración de fino y manzanilla (encabezado a 15,5º), para amontillado (encabezado a 16º-17,5º) o para oloroso (encabezado a 18º) el mosto fermentado es trasegado y almacenado en botas de roble. El vino en este estado será denominado “sobretabla” cuando sean destinados a crianza biológica y “añada” cuando su destino sean soleajes de envejecimiento oxidativo.

Pero ¿qué se entiende por crianza biológica?:

  1. Crianza biológica: desarrollada en las bodegas del marco de Jerez desde hace más de 200 años es aquella en la que la superficie del vino queda cubierta por una capa de levaduras o “velo en flor” que protege y transforma al vino durante su crianza. Pero para que este fenómeno se produzca son necesarios una serie de requisitos:
    • Que apenas exista contenido de azúcares en el vino.
    • Que el contenido alcohólico no sobrepase el 16% de volumen.
    • Que la temperatura de la bodega se mantenga entre 18º y 20 º C.
    • Que las botas o cubas no estén completamente llenas creándose una superficie que será cubierta por las levaduras en fase de velo y por lo tanto dispongan de oxígeno que les permita la respiración. Normalmente el vacío que se deja es entre 1/6 y 1/8 del contenido de la bota.

¿Qué efectos se consigue vajo ese efecto de velo en flor?:

  • Evita la oxidación del vino y de ahí que los vinos que han sufrido este tipo de crianza mantengan tonalidades pálidas.
  • El consumo de etanol por parte de las levaduras provoca un descenso del grado alcohólico lo que obliga a reponer el alcohol consumido evitando lo que en términos de bodega se conoce como “bota desmayada”.
  • El alto consumo de glicerina por parte de las levaduras acentúa el caráter seco de este tipo de vinos, resaltando su carácter salino, equilibrando la sensación de acidez en boca y destacando unas tenuas notas amargas.
  • Las levaduras en fase de velo proporcionan una mejor metabolización  del vino por el consumidor.

2.- El sistema de crianza: “criaderas y soleras”. Si ya de por sí partimos de un sistema de elaboración distinto, el sistema de crianza lo hace único. Así cada sistema de soleras está compuesto por varias escalas formadas por un número determinado de botas. La escala que contiene el vino con más crianza se sitúa en la parte más cercana al suelo (“solera”) siendo de ella de la que se extraerá el vino para el consumo (“saca”), y sobre esta escala se sitúan otras que siguen de mayor a menor vejez (1ª criadera, 2ª criadera). El vacío producido en la saca final será rellenado por “rociados” de 1ª criadera, y el producido en ésta será rellenado con rociados de la 2ª criadera, que a su vez será rellenado por el vino base procedente del sistema de añadas. A la acción de ejecutar las sacas y rocíos en el soleaje se le denomina “correr escalas”.

Creo que si observáis la imagen lo entenderéis prefectamente.

Una vez explicado de forma lo más concisa posible el sistema de elaboración de este tipo de vinos con crianza biológica podremos comprender mejor lo que dio de si la cata:

1.- La Bota de Fino (nº 18). Macharnudo Alto, saca de diciembre de 2009. D.O. Jerez-Xérèz-Sherry:

Elaborado en la Bodega Valdespino de Jerez de la Frontera forma parte de una edición limitada de 4.000 botellas de 75 cl. 15% alc.

Cata: Presenta un colo amarillo con un ribete dorado. Lágrima fina y densa. Se muestra limpio. En nariz notas de ´cáscara de almendras, frutos secos, aceitunas. En boca muestra una excelente acidez, notas de acetaldehidos, fresco, largo, envolvente y con un retrogusto marcado por un ligero amargor.

2.- La Bota de Fino (Amontillado) nº 24. Montilla, saca de septiembre de 2010. D.O. Montilla-Moriles

Elabordo en la bodega montillana de Pérez Barquero en una edición limitada de 2.600 bot. de 75 cl. 15,6% alc.

Cata: Color oro viejo, limpio y brillante con lágrima fina y densa. Cerrado en nariz con notas de tabaco, camomila, aceituna de mazanilla, pan tostado y crema tostada.

En boca notas de almendra, canela. Largo, envolvente.

3.- La Bota de Palo Cortado, nº 21. Saca de febrero de 2010. D.O. Jerez

Elaborado en la Bodega de Valdespino con una edición limitada a 1.700 bot. de 75 cl. 20,5% alc.

Cata: Ambarino, untuoso, lágrima fina y viva. Nariz explosiva y compleja con notas de cáscara de naranja, caramelo, manzana verde, sutiles acetonas, mantequilla, pasas, crema catalana, pomelo, polen y miel. En boca se muestra largo, con excelente acidez, envolvente, adictivo.

Conjuga la fina y elegante nariz del amontillado con la estructura en boca de un oloroso.

4.- La Bota de Manzanilla Pasada nº 10. “1/15”, saca de enero de 2008. D.O. Manzanilla Sanlúcar de Barrameda

Edición limitada a 2.400 bot. de 75 cl. elaborada en la Bodega de Hijos de Rainera Pérez Marín. 15,4% alc.

Cata: Ambarino – oro viejo. Notas de membrillo fresco, un pelín de volatil, notas de caramelo, higos secos, notas de salazón y flor de acacia. En boca mantiene una excelente acidez, potente y largo.

5.- La Bota de Manzanilla Pasada nº 20. “Bota Punta”, saca de enero de 2010.

Elaborado en las Bodegas de Hijos de Rainera Pérez Marín de Sanlúcar de Barrameda con una edición limitada a 750 botellas de 50 cl. y con 16 % alc.

Cata: se muestra en principio cerrado evolucionando a cáscara de naranja, notas de salinidad, pastelería, brioche, mantequilla y pámpanos de acacia. Complejo. En boca muestra una acidez muy bien integrada, elegante, largo, envolvente. Realmente excelente.

6.- La Bota de Amontillado nº 9. “Navazos”, saca de octubre de 2007. D.O. Jerez.

Elaborado en la Bodega de Miguel Sánchez de Ayala de Sanlúcar de Barrameda con una edición limitada a 1.400 bot. de 75 cl. y con una graduación de 20% alc.

Cata: Ambarino. Limpio. Notas yodadas. En nariz apuntes de alcohol, alhacena vieja, notas de salinidad, yema tostada, chocolates, frutos secos tostados. En boca excelente acidez, potente, con cuerpo, cálido y seco. Con el paso del tiempo pierdo su agresividad inicial. Envolvente.

Excelente cata en la que no sólo se disfrutó, sino que se aprendió mucho sobre este tipo de vinos lamentablemente más conocidos fuera de nuestro país que en nuestra propia tierra.

Si hubiera que dar una foto finish de los vinos mi orden sería nº 9, nº 18, nº 21, nº 20, nº 10 y nº 24, aunque en este caso el orden de los factores…

Para aquellos que quieran seguir ahondando en la historia y elaboración de este tipo de vinos les recomiendo dos lecturas: El Gran Libro de los Vinos de Jerez editado por la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía en el que se tocan temas como el territorio, la naturaleza del paisaje, historia del vino de jerez, la viticultura, la vendimia, o el Jerez en la cocina, entre otros varios epígrafes además de estar muy bien ilustrado.

Y en segundo lugar el libro de los libros sobre los vinos del Marco: Jerez-Xerez-Sherish de Manuel Mª González Gordon. Excelente y completo libro sobre todos los aspectos que rodean a los vinos de Jerez.

Para rematar gloriosa jornada, Toño, jefe de cocina -lo de chef no lo acabo de asumir- nos preparó una serie de delicias con salmón marinado, canutillos de manitas deshuesadas, bolita de carne de cordero lechal con uva y otras lindezas de las que dimos buena cuenta.