De copa en boca: Navazos-Niepoort 2015

Barquín-Ojeda

Navazos-Niepoort 2015-001

El equipo Navazos

Seguimos poniendo nombre y caras a los “padres” de las criaturas que tanto nos hacen disfrutar. En este caso Barquín y Ojeda son los “alma pater” junto con Dirk Niepoort en la realización de un vino que nos provoca un auténtico flasback devolviéndonos doscientos años atrás a una Andalucía en la que el vino se elaboraba para consumo local bajo criterios de crianza biológica y, por lo tanto, muy alejados de los vinos fortificados o encabezados tal y como conocemos hoy a los vinos del Marco.

Como bien explican en su web,

Si a esto unimos el dato de que la clasificación de los viñedos de la zona conforme a un criterio de mérito estaba sobradamente asentada a inicios del mismo siglo XVIII, se infiere que las señas de calidad del vino de la época venían a ser: a) uva palomino fino, b) procedente de los mejores pagos, c) fermentado en bota, d) con levaduras autóctonas, e) criadas bajo el velo de flor  que comenzaba a formarse inmediatamente, una vez que las levaduras de fermentación acababan su tarea y dejaban el campo abonado para la intervención de las levaduras de flor, f) sin adición de alcohol. Este vino, antes de generalizarse la denominación “vino de manzanilla”, originaria de Cádiz, era conocido localmente como “vino blanco”.

El vino

Las uvas se prensaron suavemente, seguido de la fermentación con levadura autóctona, en botas de roble americano (40 años). La temperatura fue controlada naturalmente, debido a la pequeña dimensión de las cubas (600 l). El vino fue envejecido durante 8 meses de crianza bajo velo de flor a graduación natural. Los barriles se llenaron hasta 5/6 de su capacidad, para que las levaduras pudieran desarrollarse.

Elaborado con 100% palomino fino. 12% vol. Embotellado en 2017 para Equipo Navazos.

La cata:

Amarillo con ribete ligeramente dorado. Limpio y brillante. Bonito.

Aromas con notas de manzanilla en flor acompañadas de toques de albariza y sutiles aportes de frutos secos y recuerdos cítricos junto con sensaciones salinas.

Navazos-Niepoort 2015

Boca con una excelente acidez. Se muestra fresco, elegante, ligeramente untuoso y con muy buen recorrido.

Retronasal marcada por las notas minerales de las albarizas que le ven nacer acompañada por el aporte floral de la manzanilla, los frutos secos y el toque cítrico.

Excelente. Beber y disfrutar. De los mejores, si no el mejor año, del Navazos-Niepoort hasta hoy.

Foto de portada de Equipo Navazos.

De copa en boca: Cielos y besos 2015 de Charlotte Allen

Racimo de Juan García

Desde luego que Charlotte no ha podido ponerle mejor nombre, más que nada porque de bien nacidos es agradecer al cielo -cuando se porta bien- lo que aporta a la tierra y corresponder con besos los frutos que harán posible vinos como el que comento y recomiendo hoy.

Vino incorporado el año pasado a  su porfolio, les recomiendo el post sobre una cata de sus vinos realizada hace cuatro años para que conozcan las elaboraciones de una mujer luchadora que ha conseguido su sueño. No es el último vino que ha salido de su bodega, pero ya nos pondremos al día en futuros posts.

El vino:

Cielos y besos 2015 de Charlotte Allen

Elaborado por Charlotte Allen de Bodegas Almaroja con uva mayoritaria de juan garcía y otras, como un vino jóven, dentro de la DO Arribes en la zona zamorana de Fermoselle. 14% vol. PVP 10,80 €

La cata:

Atractivo y llamativo color picota con ribete carmesí de capa media. Limpio, con lágrima fina y lenta.

Aromas con un predominio inicial de fruta roja y negra que va dando paso a un abanico de sensaciones olfativas que van de los apuntes florales (lavanda), sutiles balsámicos, aporte mineral (granito) y toques de regaliz negro (léase “juanola”).

Cielos & Besos 2015 en copa de Charlotte Allen

Boca carnosa y con muy buena acidez acompañada por un sedoso tanino de uva que le aporta cuerpo y estructura. Equilibrado y sin aristas que “anulan” los 14º que contiene haciéndolo fresco, pero complejo y muy disfrutable. Sutil toque carbónico y con una retronasal intensa en la que la fruta, las notas balsámcas y florales vuelven a resaltar acompañadas de un ligero amargor final que no molesta.

Rico, rico.

Buena propuesta para iniciarse en una zona como Las Arribes del Duero y con una casta, nada fácil, como  la juan garcía, pero muy bien elaborada por Charlotte Allen. Si se cruzan con él, seguramente será ya su 2016, no lo duden y disfrútenlo.

¡Salud y buen vino!

Foto portada racimo juan garcía: www.doarribes.es

 

De copa en boca: El soplón 2015, Albillo de Gredos

Cristina Carrillo

La primera vez que probé los vinos de Cristina Carrillo de Bodega Finca Fuentagalana fue a través de José Manuel Mena, un buen amigo con una de las mejores vinotecas al oeste del río Tormes, La Vinoteca Mayor 22 de El Barco de Ávila, y me dejaron tan buen sabor de boca -declaro mi perdición por su Toro de Guisando Syrah- que desde entonces intento no perder de vista sus elaboraciones.

Tuve el placer de invitarla a compartir con el Enolobby Charro sus vinos en una de nuestras catas mensuales y se afianzó aún más mi creencia de que se hablaría tanto de ella como “viñadora”, como de sus vinos, aunque no sean elaboraciones con castas al “uso” en la zona de Gredos. Y doy fe de que mis premoniciones se van cumpliendo.

Es más, estoy convencido de que el destino jugaba en mi favor a la hora de catar El Soplón 2015 ya que tras dar casi por perdida la ocasión -y la botella- surgió de entre las estanterías del Mesón Los Rosales en el camino de vuelta de unos días de vacaciones en la costa alicantina. ¡Y no me digan que es sólo casualidad!. Estoy seguro que el dios Baco jugó en mi favor.

El vino:

El Soplón 2015

Elaborado con uvas de viñas jóvenes en Navahondilla (Ávila) sobre suelos graníticos y arenas degradadas y a 640 msnm, es el primer vino elaborado con esta casta por la Bodega Finca Fuentegalana.

Fermentación en depósito de acero inoxidable. Crianza sobre lías el 50% en barrica de castaño y el otro 50% en depósito de acero inoxidable. 14% vol.

La cata:

De color amarillo con reflejos de pan de oro, lágrima fina y ligeramente acerada.

Nariz limpia y algo “huraña” que necesita aireación para conseguir un despliegue de aromas que van desde notas de fruta amarilla (membrillo fresco) acompañada de toques de frutos secos, sutiles florales (manzanilla) junto con recuerdos de tofe y aportes minerales (granito).

El Soplón 2015 en copa

Boca untuosa, elegante y con buena acidez, y retronasal marcada por las notas olfativas a las que se añade una nota cítrica. Elegante amargor final y buena intensidad.

Me ha gustado, y mucho. Distinto y con personalidad propia. Esperando la nueva añada 2016 que acaba de salir para comprobar un inicio con muy buen pie.

Sigo con la idea de poner cara a los elaboradores de vinos que me hacen disfrutar por lo que aún tengo mucho trabajo por delante. Espero que me acompañen en este viaje.

Y para que les quede, a parte de un buen sabor de boca, una sonrisa, les dejo el enlace a la “cata” del Colectivo Decantado que hicieron de este blanco de Cristina Carrilo.

¡Salud y buen vino!

Fotos: Portada de Abel Valdenebro, Bodega Finca Fuentegalana y autor.

De copa en boca: Forlong Assemblage 2013

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Forlong, el sueño hecho realidad.

Alejandro Narváez -con experiencia en el château Smith-Haut-Lafite- y Rocío Áspera -Máster en Viticultura y con experiencia en Bodegas Luis Pérez-, son los propietarios de Bodegas Forlong, iniciando un proyecto que vio la luz en año 2014 con la salida al mercado de su primera añada.

Uvas tintas de Frolong

Bodegas Forlong está asentada en el Puerto de Santa María, en la finca  El Olivar de Forlón que en el s. XVIII perteneció a un comerciante inglés apellidado Furlong y tanto Alejandro como Rocío  aprovecharon  para “jugar” entre el nombre del comerciante y la expresión inglesa “for a long time” con el fin de expesar sus deseos de continuidad en el tiempo.

Cuentan con 6 hectareas de palomino en la finca de Plantalina en Balbaina Alta, tenemos 1 hectárea de merlot, 1 de syrah 1 de tintilla y una de cabernet sauvignon en el Lomopardo y 1 hectarea de PX, 1/3 hectarea de palomino, 2 de Tintilla de Rota, 2 de syrah y 2 de merlot en la finca de Forlong en Balbaina baja.

Suelos de Forlong

Practican una viticultura ecológica con apuntes biodinámicos y cuentan con el certificado del Comité de Agricultura Ecológica tanto por el viñedo como por la elaboración posterior de sus vinos en los que sólo emplean levaduras autóctonas.

El proyecto supone un soplo de aire fresco en la zona comenzando desde las propias etiquetas y terminando por un concepto de vino de autor con marcada personalidad en las que los protagonistas son las castas y el terruño de donde nacen.

El vino:

 

Elaborado con un 40% de syrah, un 30% de merlot y un 30% de tintilla de Rota procedentes de viticultura ecológica de viñedos sobre tierra de albarizas.

Tinajas de barro de Forlong

Las uvas una vez despalilladas se introducen en tinajas de barro en las que comienza una maceración prefermentativa en frío.

Crianza sobre lías durante doce meses en barricas de roble francés (90%) y resto en robles americano, húngaro y español.

Producción 8.000 botellas.

La cata:

Precioso color picota de capa media-alta con ribete carmesí y fina lágrima densa y tintada. Atractivo.

Aromaticamente complejo en el que se combinan las notas de fruta negra madura con toques especiados y elegantes aportes minerales y florales (violetas), junto con sutiles apuntes terrosos y salinos gracias al viento que acerca gotas de agua salina que impregnan las viñas de El Puerto de Santamaría.

Forlong assemblage 2013

Boca con buena acidez acompañada de muy buen volúmen y estructura con un paso por barrica muy bien ensamblado que en retronasal apenas predomina sobre las notas olfativas apareciadas. A pesar de sus 15º se muestra fresco, gracias a esa buena acidez.

Retronasal en la que las notas de fruta negra, florales y especiadas se acompañan con apuntews mentolados, regaliz, punta de café y romero. Tanino sedoso y sin aristas. Puro equilibrio.

En recorrido se muestra largo, elegante y con un toque final a cacao ligeramente amargo que me encanta y crea adición.

Seguimos con nuestro recorrido personal de dar a conocer no sólo los vinos, sino las caras de aquellos que nos hacen disfrutar con sus elaboraciones. El próximo post… -mantengo la incertidumbre, o como dicen los críticos de cine, el “suspense“-, así que manténganse alerta.

¡Salud y buen vino!

Fotos de Bodegas Forlong y autor (vino)

De copa en boca: Rufián 2013 de Ismael Gozalo

Ismael Gozalo elaborador de Rufian

Rufián

No es la primera vez, ni la última espero, que me acerco a los vinos de la Sierra de Francia, que tantas alegrías nos están dando una vez entendida la uva más complicada de la zona,  la rufete.

Rufián 2013, segunda añada y con 0% sulfuroso, está elaborado con la uva rufete proveniente de dos pequeñas parcelas de Miranda del Castañar situadas en plena Sierra de Francia de Salamanca: La Cerrá, con suelos de arena y granito blanco, datada en 1909 y El Vínculo con viñas de unos 40 años de edad asentadas sobre suelos de pizarra y granito, trabajadas en tándem bajo parámetros biodinámicos y con escasa intervención en bodega  por Ismael Gozalo, viñador de MicroBioWines.com junto con Mauro Bergesio de Bergesio Collezione, responsable de la uva y coproductor, socio y propietario de la marca.

Mauro Bergesio - Rufian

Como bien queda definido en www.elmundovino.com, Ismael es

uno de los personajes más interesantes dentro del pequeño pero creciente círculo de viñadores independientes castellanos

y por lo tanto alguien del que no hay que perder de vista sus elaboraciones en las que plasma su propia filosofía de vida, sus vinos con alma.

Entre viñas y olivos - Rvfian_opt-1

Crianza de 9-10 meses en barrica borgoñona.

La cata:

Colo rubí con degradaciones en el ribete que van desde las tonalidades rosáceas a azuladas. De capa media-baja.

Aromáticamente de mediana intensidad, pero compleja, con sensaciones iniciales marcadas por las notas de fruta roja madura matizada por aportes terrosos y minerales (pizarra y granito) acompañadas por apuntes de monte bajo, plantas aromáticas y elegantes toques florales (jara). Final con un ligero toque terciario que no molesta.

Rufian 2013

Boca sedosa, elegante y sin aristas. Se muestra fresco y con buena acidez lo que hace que sea ideal para disfrutar desde el inicio. Directo, sin complejos, muestra lo que las viñas, el suelo y el clima de la Sierra de Francia dan e Ismael plasma en este excelente vino: terruño.

Retronasal con recuerdos de eucaliptos y sensaciones balsámicas junto con el aporte de la jara serrana. Cerrar los ojos y transportarte a la Sierra de Francia.

Me ha encantado. Excelente y complejo vino para disfrutar. Recomendación: ¡si se cruzan con él, no dejen de probarlo! y luego me cuentan. ¡Chapeau Ismael!.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: Ismael Gozalo (MicroBioWines.com), Mauro Bergesio y autor.

De copa en boca: Vimbio 2013 de Martín Crusat

Vimbio

Los “padres” de Vimbio

La aventura de Vimbio surge en 1985 cuando Venancio Crusat compra la finca y planta las primeras cepas de un proyecto que han culminado su hijo Martín, biólogo, y su pareja Patricia Elola, licenciada en medioambiente, con el nacimiento en 2012 del primer vino. El proyecto evoluciona y la cosecha del 2015 ya la elaboran en su bodega a pie de viñas.

Vimbio

Se parte de 2,5 hectáreas de un conjunto de tres pequeñas fincas anexas: Casendo, Veque y O Eido. Están situadas en la parroquia de Goian (Tomiño), entre el valle del Miño y la Serra do Argalo, dentro de la subzona Rosal de la Denominación de Origen Rias Baixas.

Las viñas tienen una edad entre 20 y 30 años.

El vino

 

Vimbio, vime o vimbieira es el término gallego para mimbre, arbusto de largas y flexibles varas utilizado tradicionalmente para atar las vides a las guías. Es la promesa y el compromiso de Martín y Patricia de trabajar de una manera artesana, manual y cercana a la tierra.

Vimbio

Elaborado en Tui para Martín Crusat con un 90% de albariño -que le aporta estructura- y resto de caíño branco -acidez noble-  y loureiro -aromas frutales y especiados-. Suelo mixto de aluvión, esquisto y arcillas. Producción. 8.000 botellas.

La cata:

Precioso color amarillo con reflejos ligeramente dorados. Untuoso en agitación. Brillante y atractivo.

Complejo en la fase olfativa muestra un abanico de aromas florales (cala) fruta amarilla (piña y manzana), minerales (granito) y aportes herbáceos y cítricos acompañados de recuerdos de camomila e hinojo.

Boca fresca con una excelente acidez y un paso de boca graso y envolvente. Puro equilibrio y placer. Vino sin aristas que va desgranando una retronasal  que nos devuelve una complejidad olfativa mantenida en un paso largo que te hace disfrutar y culmina con un toque ligeramente amargo que embriaga y crea adicción.

Excelente elaboración que sigue demostrando el gran error de consumir los vinos blancos sin darles tiempo en botella y acabar cometiendo infanticidios al impedir que den lo mejor de sí con un poco más de paciencia.

Desde luego lo que no pienso es dejar de perder de vista las siguientes elaboraciones de Martín y Patricia si es que consiguen algunas de sus escasas botellas.

Así que entren en modo “Busca y captura”.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: Vimbios (http://oscmaroscelestes.blogspot.com.es/), Adega do Vimbio y autor.

De copa en boca: Viña Marisa 2014. Crowdfunding para salvar una viña.

Juan Luis Beltrán Martín

El proyecto:

Hace cuatro años y gracias a la web de crowdfunding www.verkami.com tuve noticias de un proyecto capitaneado por Juan Luis Beltrán Martín, asentado en la población de Hoyos de Pinares en el SE de la provincia de Ávila, que tenía como finalidad rescatar de una muerte segura una parcela de 0,5 ha. de viñas de viejas garnacha que iba a engrosar la lista de las 500 ha. que se habían perdido en los últimos años. Ya hablé del crowdfunding en un post hace dos años, por si necesitan información al respecto.

Viñas de garnacha olvidadas

La idea no sólo me pareció atractiva, sino valiente y pensé, como otros tantos enochalados, que merecía la pena ayudar a salvar parte de nuestro patrimonio vinícola tan duramente castigado.

De este proyecto nacería un vino único, Viña Marisa 2014, con apenas 1.150 botellas.

Abriendo mortero a las viñas

El vino

En septiembre de 2014 se realizó la vendimia de la que se recogieron unos 1.500 l. La uva se despalilló y encubó en depositos de acero inox. de 750 litros.
No se realiza pie de cuba, realizando la fermentación expontáneamente.

Después de despalillarla, maceró por espacio de 6 días antes de arrancar la fermentación alcohólica de forma espontánea, la cual se mantuvo por espacio de 28 días, con buenas temperaturas de fermentación, teniendo que usar frío solo por espacio de unos pocos días, y nunca sobrepasando 25 grados de temperatura.

Garnachas

Hizo la maceración post fermentativa y el sábado 1 de noviembre se prensó y pasó a barrica, 3 de 300 litros y 1 de 225 litros.

Crianza en barricas
Realizó una crianza de 12 meses en barrica de roble francés usada de 300 l. y se embotelló el 22-11-2015

Embotellado el 22-11-2015

La cata: Viña Marisa 2014

Bonito color picota de capa media y menisco carmesí acompañado por una lágrima fina, densa y ligeramente tintada.

Aromas con claro protagonismo de las notas de fruta roja madura que se conjuntan con aportes balsámicos y sutiles apuntes minerales y torrefactos.

Ataque fresco en boca en la que refleja buena acidez y un excelente equilibrio acidez-alcohol (no olvidemos que cuenta con 15% vol.). Tanino sedoso “marca” de la garanacha y goloso, que hace de él un vino elegante. Trago largo, envolvente y con muy buena estructura.

Viña Marisa 2014 Hoyanko

Retronasal en la que las notas de fruta-balsámicos-minerales predominan en un vino redondo.

Realmente bueno y para disfrutar de inicio a fin. Reivincación de casta y suelo, de terruño. Por cierto, uno que es previsor, se hizo con algunas botellas que fueron algunas regaladas y otras para seguir disfrutando y viendo la evolución del vino a lo largo del tiempo.

¡Salud y buen vino!

Fotografías:  Cabecera de Pepe Franco / FOTOVIN, Juan Luís Beltran Martín y autor.

De copa en boca: Remírez de Ganuza Reserva 2001

Samaniego

Dice un entrañable amigo que un buen vino mejorará con el tiempo, pero está empíricamente demostrado que el que no irá a mejor sería él, y por lo tanto es mejor disfrutar de los vinos sin esperar a grandes guardas.

Estoy en parte de acuerdo con él y de un tiempo a esta parte intento no guardar mucho los vinos y disfrutarlos lo antes posible, sin que ello derive en infanticicios vinícolas.

En este caso el no haber seguido su máxima ha tenido como consecuencia el poder disfrutar y comprobar la evolución de un vino elaborado en Samaniego por Bodegas Fernando Remírez de Ganuza hace 16 años: su Reserva 2001.

Remirez de Ganuza R2001

Elaborado con un 90% tempranillo y un 10% graciano de viñas de más de 60 años situadas en Elciego, Leza, Samaniego y Laguardia. Se realiza una selección manual del racimo y grano, separando los hombros de las puntas y utilizando exclusivamente los primeros para la elaboración de este vino.

Realiza la maloláctica en barrica de roble francés nueva (80%) y de roble americano nuevo (20%) y una crianza de 21 meses.

D.O.C. Rioja. PVP: Su añada actual 2009, 47 €.

La Cata:

A pesar de esos 16 años que lleva a sus espaldas, presenta un bonito color central cereza picota que va abriéndose a tonos teja en los extremos. Lágrima fina y densa.

Complejo en fase olfativa con un despliegue de aromas que van desde fruta roja en licor a notas lácteas, acompañadas de sutiles tostados, cacao, tabaco, cuero, carne cruda y sutiles apuntes de tapenade.

Remirez de Ganuza 2001

En boca muestra un excelente buquet que ve ampliada su intensidad tras su pase en vía retronasal. Largo, equilibrado y con buena acidez. Sensación sedosa, elegante y aún con un punto de tanino goloso.

Excelente trabajo de Fernando que vale lo que cuesta.

Y podemos concluir “tuneando” el castizo refrán y dejarlo en “No dejes para mañana, lo que puedas disfrutar hoy”.

¡Salud y buen vino!.

Fotos: bodega y autor.

De copa en boca: Eldoze 2012, el vino de El Rosalejo

La Finca

Eldoze nace de viñas surgidas sobre la raña formada en torno al Parque de Cabañeros,  rodeadas por 500 ha. de monte bravo, dentro la finca Valle del Rosalejo en la que Joseba Altuna, enólogo,  se encarga de mimarlas desde el inicio del proyecto allá por 2007.

La protagonista es la uva syrah, perfectamente aclimatada en estos terrenos de los Montes de Toledo, asentada sobre suelos de cuarcitas y pizarra, ácidos y poco calizos a una altitud de 650 msnm. que se han visto acompañadas por viñas de garnacha con el fin de experimentar nuevos coupages, que esperamos vean pronto la luz para poder catarlos.

Syrah de Eldoze

Eldoze, 100% syrah, realiza una crianza en barricas de 225 l. de roble francés de uno y dos años durante 15 meses, y pasa en reposo nueve meses en botella antes de salir al mercado como Vino de la Tierra de Castilla. Producción 17.500 bot. P.V.P. sobre 21 €.

Eldoze 2012

La Cata:

Precisosa vista de color rubí intenso con ribete cardenalicio. Lágrima fina, densa y ligeramente tintada.

En nariz muestra un complejo abanico de aromas: fruta roja, retama, toques balsámicos y mentolados, apuntes minerales, sutiles lácteos, monte bajo y ráfagas aromáticas de pinar acompañadas de notas de chocolate en un conjunto armónico.

Excelente ataque mostrando una boca sedosa y con excelente acidez acompañada de un tanino goloso. Elegante inicio.

Eldoze 2012 en copa

En retronasal toman protagonismo la fruta, los toques lácteos, y el monte bajo acompañados de sensaciones terrosas y minerales.

Fresco a pesar de sus 14,5 % vol. Elegante, largo y fácil de beber, que no simple. Un muy buen vino en el que se siente el terruño y una muy buena elaboración que marca un estilo propio.

Por cierto, ¿alguien sabe por qué se llama Eldoze?. Curiosamente no se menciona esta palabra en ninguno de los texto que he podido leer sobre la bodega y la curiosidad me corroe.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: bodega y autor.

De copa en boca: Cortijo Los Aguilares 2011 y 2014

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Dos añadas, dos vinos y Bibi “Higgins”

Al igual que Herni Higgins en el musical My Fair Lady es capaz de conseguir que Eliza Doolittle acabe pasando por una duquesa de la alta sociedad gracias a pulir su lenguaje y sus bastos modales, tengo muy claro que un buen vino nace de dos variables: un buen terruño en el que se conjugan clima, tierra y viña, y un buen elaborador que sea capaz de adaptar desde la viña aquellas adversidades que puedan producirse en el “terroir” debidas, sobre todo, por factores climáticos que marcarán todo el proceso de posterior.

Bibi García

En este caso nuestro Henri Higgins es sin lugar a duda Bibi García que con su trabajo y profesionalidad es capaz de elaborar, en este caso,  dos vinos fruto de dos añadas muy distintas entre sí debido a una climatología muy variable:  2011 tal vez no pase como la mejor, pero se nota en ella un buen trabajo de campo y bodega, algo que hay que resaltar en las añadas complicadas, mientras que el año 2014 dio lugar a una añada excelente en todos los sentidos y el vino muestra todo su potencial, como comentaremos a continuación.

Ambos vinos están elaborados por la Bodega Cortijo de los Aguilares en un 100% por uva pinot noir de una viña de 3 ha. situada a 900 msm sobre suelos arcilloso-calcáreos.

Realiza la maloláctica en barricas de 300 l. y 500 l. y una crianza de 8 meses en barricas de roble francés allier. Mientras que la añada 2011 tiene 14% vol. , la añada 2014 tiene 13,5% vol. D.O. Sierras de Málaga, Sub. Serranía de Ronda.

Cortijo Los Aguilares 2011

Los Aguilares 2011

Cata:

Preciosa vista con un llamativo color granate y reflejos azulados en el ribete con una capa media-baja. Lágrima fina y densa.

Aromas de frutas roja y negra compotada acompañados de notas de incienso, flores azules, regaliz, sutiles mentolados y apuntes minerales.

Cortijo Los Aguilares 2011 en copa

En boca muestra buena acidez y un ataque en el que se mantiene una excelente integración del alcohol. Sedoso, elegante y con un toque final de chocolate amargo que me encanta.

Largo, de buen recorrido y con una retro en la que se resaltan las notas olfativas iniciales.

Cortijo Los Aguilares 2014.

Cortijo Los Aguilares 2014-001

Elaborado con las mismas características que la añada 2011, pero con un 13,5% vol.

Cata:

Llamativo color rubí de capa baja y reflejos carmesí. Precioso. Se muestra limpio y brillante con una lágrima fina y densa.

Despliegue complejo de aromas con notas frutales (grosella, fresas) conjuntado con aportes florales (violetas), sutiles balsámicos y apuntes de monte bajo acompañadas por elegantes notas minerales y de cacao.

Cortijo Los Aguilares 2014 en copa

En boca muestra una excelente acidez, mostrándose fresco, elegante, largo, equilibrado y con un tanino sedoso. ¡Pura delicia!.

Retronasal compleja, como no puede ser menos, marcando las pautas de la fase olfativa: fruta, flores y terruño. Excelente y adictivo.

En mi modesta opinión, el mejor pinot noir nacional que he probado.

En definitiva un buen trabajo en el que manteniendo la tipicidad de uva y suelo, se marcan claras diferencias, como no podía ser de otro modo, provocadas por la climatología: más cálida la 2011 -no en vano estamos ante 14% vol.- y más fresca la 2014 -como queda reflejado en esos 13,5% vol.-

Cuando me preguntan cuáles es mi tipo de vino preferido, siempre contesto lo mismo: me gustan todos los vinos bien elaborados huyendo del “uniformismo”. Estamos en uno de los mejores momentos vinicolamente hablando con aportaciones de buenos profesionales que entienden el vino partiendo del terruño o retoman la elaboración que se realizaba por nuestros mayores, pero respetando siempre la viña e intentando evitar que la mano del hombre desvirtúe lo que la propia naturaleza nos ofrece. No entenderé nunca a los bebedores de vino que se decantan por un prototipo de vino repetitivo año tras año puesto que es todo lo contrario a lo que debería de ser una buena elaboración alejada de “artificios”.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: Bodeboca, bodega y autor.