Un acercamiento a los vinos de Madeira a través de Madeira Collection

Madeira

MC 12345

MC 12345 es un proyecto creado por The Madeira Collection con el fin de acercar el conocimiento de los vinos de Madeira a través de la elaboración, por parte de Barbeito, de vinos con menos oxidación a través de mezclas de vinos jóvenes de más-menos 10 años de variedades de uva con mucha fruta y buena frescura, generando un estilo diferente al que existe en la oferta actual.

Destacar, junto con la calidad de los vinos, la excelente presentación de los mismos diseñada por Jan Baca (a través de Alessandri desing), jóven diseñador gráfico eslovaco, en las que  luce unas originales etiquetas protagonizadas por personajes de estética decimonónica, inspirados por la fauna y la flora de la isla.

Pero antes de desgranar lo que dieron de sí los vinos de MC 12345 considero obligado un breve acercamiento a la geografía, a la historia, a la elaboración y a la clasificación de los vinos de Madeira con el fin de tener todos los datos propios de la “teoría” previos a la práctica.

La isla de Madeira.

En 1420 la isla es descubierta por Zarco y Teixeira y en 1425 Portugal la coloniza oficialmente.

Denominada así por sus bosques tropicales que fueron quemados para dejar paso a la agricultura, viene a tener el tamaño de Mallorca. Tiene 57 km. de ancho y 23 km de largo. La altitud máxima alcanza 1.861 m. El clima es tropical atemperado por unas corrientes marinas frías del NW que provocan temperaturas medias de entre 16º y 22º con una humedad relativa del 65%. Las corrientes frías afectan más al N y al S, y menos al E en dónde llegan los vientos cálidos del Sahara.

Mapa de la isla de Madeira

 

El origen volcánico del suelo y la altitud de sus montañas dan lugar a un desnivel medio del 10%. El suelo, formado a partir de basalto y lava que con el tiempo han evolucionado a arcillas, es rico en hierro, fósforo y magnesio. Los desniveles obligan a cultivar en terrazas (poios) por lo que la mecanización es tarea imposible.

En este panorama, y bajo un cultivo en pérgolas (emparrados), las viñas de malvasía (malmsey) y de boal (bual) se sitúan en las colinas del S cerca del mar y a poca altitud. La sercial y la verdelho se establecen al N más fresco y a mayor altitud y la tinta negra mole se adapta a todos los climas.

Viñedos de Madeira

Las primeras exportaciones de vino a Inglaterra se produce en 1537, produciéndose la expansión durante el s. XVIII por el continente europeo y el nuevo mundo en el que se llega a brindar con vino Madeira en la proclamación de Independencia de los Estados Unidos.

Entre 1852 y 1897 las plagas de phylloxera y oidium arrasaron las viñas provocando la destrucción del 90% de las plantaciones.

Las castas.

Hay unas 450 ha. de viñedos en la Isla de Madeira. Las variedades blancas más importantes son la sercial, verdelho, boal y malvasía, que alcanzan un 15% de la superficie total. En tintas la predominante es la tinta negra mole con un 80% de la superficie, aunque se están recuperando viñas de terrantez y bastardo.

Sercial:

sercial Madeira

Se encuentra en Portugal bajo el nombre de cerceal / esganacao por su nivel de acidez elevada. Hay viñedos en altura (600-700 m.) en el S (Jardim da Serra y Estreito de Câmara) y en el N (Porto Moniz y Seixal), siendo una variedad de maduración tardía y con unos niveles de azúcar residual que suelen llegar hasta los 25 gr. Utilizada para la elaboración de vinos secos.

Verdelho:

Verdelho Madeira

Tiene su origen en las Islas Azores y no tiene nada que ver con la gouveio (verdelho) del Douro. En la época anterior al ataque de la phylloxera era la uva más imortante de Madeira. Plantada en el N cerca de Sao Vicente y Ponta Delgada. Tiene uno azúcar residual de hasta 40 gr. Utilizada para la elaboración de vinos semi-secos

Boal / Bual:

Boal Madeira

Su hábita es el N de la isla a una altitud de 300 m., pero la mejor calidad se obtiene de viñedos en altura al S de la isla (Campanario y Calheta). Además, a parte de en Madeira se puede encontrar boal en el N de Portugal y en la isla de Tenerife donde se la conoce como gual. Hace vinos con densidad y un azucar residual de hasta 60 gr. Utilizada para la elaboración de vinos semi-dulces.

Malvasía / Malmsey:

Es la más clásica de las uvas y también la primera vid (malvasía candida) cultivada en la isla desde el s. XV. Se trata de una vuva de origen griego (en concreto de la isla de Creta) y que hoy es difícil de encontrar. La malvasía de mejor calidad se encuentra en el S, en concreto en “Jardim do Mar” y Faja dos Padres”. Tiene un azúcar residual de más de 60 gr. Utilizada para la elaboración de vinos dulces.

Tinta Negra Mole:

En primer lugar aclarar que la tinta negra mole no es un híbrido entre pinot noir y garnacha. La tinta negra mole es un camaleón que se adapta a todos los terrenos, pero su hábitat principal es el N (Sao Vicente). “Mole” significa “Suave” y el vino resultante es de una cocentración media con un azúcar residual que puede alcanzar los 40 gr.

Terrantez:

Terrantez y Terrantez tinto tienen su orígen en el Douro, Portugal. Hace 100 años fue muy importante en la isla Porto Santo, al E de Madeira, en el que sobre un terreno muy arenoso sobrevivió a la phylloxera. Con esta casta se realizan elaboraciones con gran equilibrio entre dulzor y acidez.

Bastardo:

Uva tinta que tiene sus raíces en el Douro. También conocido como Trousseau en el Jura y Merenzao en Ribeira Sacra. Es una uva de la que hay poca cantidad y, como la terrantez, son realmente las joyas del Atlántico. Su perfil es dulce, pero su toque amargo y su acidez vibrante le dan un perfil mus similar al de un terrantez.

Moscatel:

Conocida por ser una uva de carácter expresivo y aromático, es muy difícil de encontrar en los vinos ya que su valor como uva de mesa es tres veces más elevado. Por esa razón es muy limitada la cantidad de vino elaborado con esta variedad. El nivel de azúcar residual es alto y tiene cierto parecido a la moscatel de Setúbal, aunque conservando la acidez.

La elaboración.

Tras la fermentación del vino, éste se fortifica añadiendo alcohol vínico al 96%, siendo el momento más delicado ya que la cantidad y el momento del añadido definirá el grado de dulzoar y su grado alcohólico.

De esta forma los vinos elaborados con malvasías se fortificarán el primer día de la fermentación, los de bual a los dos o tres, los verdelhos a los cuatro o cinto y los sercial entre una semana y un mes.

El vino una vez fortificado se transfiere a la estufa, “estufagem“, sistema que hace único al vino de Madeira:

Su origen data del s. XV y XVI cuando los barcos que hacían el viaje a América paraban para recoger el vino y a la vuelta se dieron cuenta de que éste había mejorado de forma notable debido a los cambios de temperatura y elevada humedad a la que habían estado sometidos. A raíz de ello se empezaron a colocar los toneles en las playas al aire libre.

Estufagem Madeira

En el s. XVIII se tuvo la idea de colocar las botas en locales equipados con salidas de aire caliente y muy ventiladas para aprovechar la humedad y de esta forma regular la temperatura del local.

Hoy en día se hace en cuvas de inox calentadas por agua para los vinos más sencillos que llegan a una temperatura de 50º 55º durante tres meses equivalente a 5 años en Canterios -hablaremos de ellos más adelante-.

Cuanto se termina el estufagem se deja enfriar el vino y después de un resposo de tres meses se trasladará a barricas de madera para ser almacenado durante los próximos años, entre 3 y 15 años.

Finalmente el vino se mezcla. El bodeguero trata de matener el sabor característico del vino realizando mezclas de diferentes tipos, salvo para el caso de los Vintage.

Para los vinos de mayor calidad el “estufagem” se realiza en canteiros (cubas) -nombre que proviene de las barras de madera que sustentan los tonesl en las bodegas- de 418 litros, colocados en lugares cercanos al mar, sin refrigeración ni calefacción y, en ocasiones, separados del exterior sólo por grandes cristales. De esta forma el vino sufre los avatares de la climatología y la humedad marina.

 Canteiro

El canteiro no se llena por completo por lo que se produce una oxidación que le permite desarrollar su paleta oxidativa. El período mínimo de estancia es de dos años.

Por último llega un larguísimo período de maduración en botas de madera (local o brasileña) que finaliza tras décadas o siglos de reposo, con una pérdida media del 2% anual, lo que da idea de cómo puede disminuir el volúmen.

La clasificación actual:

Con la creación en 1979 del Instituto del Vino de Madeira se regula y se ordena la producción y comercialización de los vinos conforme a la legislación europea que dan lugar a la siguiente clasificación:

1.- Seleccionado: Realiza estufagem artificial. Entre 3 y 5 años de envejecimiento. No es obligatorio que lleve nombre de la uva o mezcla que lo compone.

2.- Rainwater: Estufagem artificial con un máximo de 5 años de envejecimiento. Se siguie produciendo como vino de aperitivo ligero a base de verdelho y sercial.

3.- Reserva: Estufagem artificial con un envejecimiento entre 5 y 10 años. No es obligatorio que lleve nombre de la uva o mezcla que lo compone.

4.- Reserva Especial o Reserva Velha: envejecimiento entre 10 y 15 años. No es obligatorio que lleve nombre de la uva o mezcla que lo compone.

labels-museu-Barbeito

5.- Reserva 20 años: envejecimiento entre 20 y 30 años. No es obligatorio que lleve nombre de la uva o mezcla que lo compone.

6.- Reserva 30 años: envejecimiento entre 30 y 40 años. No es obligatorio que lleve nombre de la uva o mezcla que lo compone.

7.- Reserva 40 años: envejecimiento de más de 40 años. No es obligatorio que lleve nombre de la uva o mezcla que lo compone.

Todas las variedades Reserva adminte mezcla de añadas y botas. No es obligatorio el estufagem en Canteiro, pero puede darse, principalmente en los de mayora edad en el que se deben de indicar los años de envejecimiento.

labels-museu-Barbeito

8.- Solera: es obligatorio el estufagem en Canteiro por un mínimo de 5 años antes de pasar al sistema de solera y criaderas. Es obligatorio indicar el año de la vendimia -no el de la creación de la solera- y la variedad que ha de ser única al 100%.

9.- Colheita: no es obligatorio el envejecimiento en Canteiro. Se trata de un vino compuesto al menos en un 85% por la misma variedad y añada. El 15% restante puede ser de otras añadas o variedades. El envejecimiento mínimo es de 5 años con un máximo de 20, no siendo necesario que sea en madera. Debe de indicarse el año de la vendimia y el del embotellado, así como su variedad principal, sin que sea necesario indicar el porcentaje.

10.- Fresqueira o Vintage:  mantiente los mismos condicionantes que el Colheita, pero con dos diferencias: el envejecimiento debe de ser en madera y por un mínimo de 20 años, sin que exista un máximo. Tampoco es necesario el uso del Canteiro, aunque por evidente razones de calidad, todos lo son. El 85% del vino ha de ser de la misma añada.

Los vinos

MC1

MC1

Reserva. 20 % vol. Vino Semi-dulce con una mezcla de Tinta negra mole, Verdelho y malvasía. La Tinta negra mole aporta acidez y estructura, la Verdelho elegancia y la Malvasía fruta y frescura. Hay una pequeña cantidad de Tinta negra moel de más de 60 años de edad en la mezcla para dar un toqie extra de complejidad.

Precioso color ambarino brillante. Lágrima fina y densa. Complejidad de aromas que van de frutos secos, fruta confitada y recuerdos de rebotica. Complejo, fresco y con una excelente acidez.

MC2

MC2

Reserva Seco. 19% vol. Mezcla de Tinta negra mole y Verdelho que le dotan de estructura y frescura, acompñadadas de una parte de Sercial para crear sequedad en la mezcla.

En vista se muestra ambarino con una nariz que despliega un abanico de aromas que van de los toques yodados a frutos secos, sutiles cítricos y notas medicinales y mentoladas. Muy buena acidez. Largo en retronasal y con un recorrido del “infinito y más alla”. Excelente.

MC3

MC3 Madeira

Reserva. Elaborado con una mezcla de difererentes malvasías de distintos almacenes dando un estsilo totalmente diferente al vino ya que unos son más fríos, dando menos oxidación y más frescura, y otros son más cálidos proporcionando más energía y aromas.

Llamativo color dorado, limpio y brillante con aromas a cáscara de naranja, toques de quinina y avellana acompañados de sutiles notas de incienso. Boca con muy buena acidez. Se muestra largo y con un retro en la que las notas de fruta confitada y café predominan, terminando con un ligero amargor.

Vino dulce que no resulta para nada pesado gracias a esa magnífica acidez. Excelente.

 

MC4

MC4 Madeira

Reserva. Rainwater semi-seco. Mezcla mayoritaria de verdelho y sercial con una tinta negra que consigue reproducir el clásico “rainwater”.

De color amarino, limpio y con lágrima fina y densa. Aromas yodados, cítricos y afrutados conjuntados con notas de frutos secos, como la nuez, acompañados de toques de galleta de nata y merengue seco tostados.

MC5

MC5 Madeira

Reserva. Semi-seco.

Con el nº 5 se consigue mantener las características de los anteriores en cuanto a estructura y componente frutal pero con un armazón de vino más serio gracias a la utilización de 3 vinos, dos del 2009 y uno del 2000. A ellos se añade vino dulce de tinta negra mole de 30 años y un vino vintage de 1954.

Precioso y llamativo color ambarino, brillante y limpio, aunque su fuerte está en una paleta de aromas amplia y compleja en la que encontramos frutos secos, toques salinos, notas de caramelo y yema tostada, nuez y tabaco. En boca se muestra muy largo, envolvente, complejo y con una excelente acidez. Realmente un gran vino que te deja huella elaboradopara el pleno disfrute sin ningún añadido más. Puro vino de “reflexión”. Excelente.

Madeiras en copas

Vinos por descubrir, por acercarse y disfrutar, porque son vinos que te atrapan. Vinos de sobremesa o de reflexión. En esta ocasión nos hemos acercado como principiantes a estos vinos que nos han dejado tan buen sabor de boca que no creo que tarde mucho en pasar a un nivel superior en un próximo post, así que permanezcan atentos.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: www.madeiracollection (cabecera),  www.islamadeira.es (mapa), www.aprenderdevino.es, www.henriquesehenriques.pt (uvas y bodega), www.barbeito.com (uvas y etiquetas).

Fuentes: Verema.com, wikipedia.org, sobremesa.es, elmundovino.com, aprenderdevino.com

De copa en boca: El soplón 2015, Albillo de Gredos

Cristina Carrillo

La primera vez que probé los vinos de Cristina Carrillo de Bodega Finca Fuentagalana fue a través de José Manuel Mena, un buen amigo con una de las mejores vinotecas al oeste del río Tormes, La Vinoteca Mayor 22 de El Barco de Ávila, y me dejaron tan buen sabor de boca -declaro mi perdición por su Toro de Guisando Syrah- que desde entonces intento no perder de vista sus elaboraciones.

Tuve el placer de invitarla a compartir con el Enolobby Charro sus vinos en una de nuestras catas mensuales y se afianzó aún más mi creencia de que se hablaría tanto de ella como “viñadora”, como de sus vinos, aunque no sean elaboraciones con castas al “uso” en la zona de Gredos. Y doy fe de que mis premoniciones se van cumpliendo.

Es más, estoy convencido de que el destino jugaba en mi favor a la hora de catar El Soplón 2015 ya que tras dar casi por perdida la ocasión -y la botella- surgió de entre las estanterías del Mesón Los Rosales en el camino de vuelta de unos días de vacaciones en la costa alicantina. ¡Y no me digan que es sólo casualidad!. Estoy seguro que el dios Baco jugó en mi favor.

El vino:

El Soplón 2015

Elaborado con uvas de viñas jóvenes en Navahondilla (Ávila) sobre suelos graníticos y arenas degradadas y a 640 msnm, es el primer vino elaborado con esta casta por la Bodega Finca Fuentegalana.

Fermentación en depósito de acero inoxidable. Crianza sobre lías el 50% en barrica de castaño y el otro 50% en depósito de acero inoxidable. 14% vol.

La cata:

De color amarillo con reflejos de pan de oro, lágrima fina y ligeramente acerada.

Nariz limpia y algo “huraña” que necesita aireación para conseguir un despliegue de aromas que van desde notas de fruta amarilla (membrillo fresco) acompañada de toques de frutos secos, sutiles florales (manzanilla) junto con recuerdos de tofe y aportes minerales (granito).

El Soplón 2015 en copa

Boca untuosa, elegante y con buena acidez, y retronasal marcada por las notas olfativas a las que se añade una nota cítrica. Elegante amargor final y buena intensidad.

Me ha gustado, y mucho. Distinto y con personalidad propia. Esperando la nueva añada 2016 que acaba de salir para comprobar un inicio con muy buen pie.

Sigo con la idea de poner cara a los elaboradores de vinos que me hacen disfrutar por lo que aún tengo mucho trabajo por delante. Espero que me acompañen en este viaje.

Y para que les quede, a parte de un buen sabor de boca, una sonrisa, les dejo el enlace a la “cata” del Colectivo Decantado que hicieron de este blanco de Cristina Carrilo.

¡Salud y buen vino!

Fotos: Portada de Abel Valdenebro, Bodega Finca Fuentegalana y autor.

De copa en boca: Forlong Assemblage 2013

forlong-cdc

Forlong, el sueño hecho realidad.

Alejandro Narváez -con experiencia en el château Smith-Haut-Lafite- y Rocío Áspera -Máster en Viticultura y con experiencia en Bodegas Luis Pérez-, son los propietarios de Bodegas Forlong, iniciando un proyecto que vio la luz en año 2014 con la salida al mercado de su primera añada.

Uvas tintas de Frolong

Bodegas Forlong está asentada en el Puerto de Santa María, en la finca  El Olivar de Forlón que en el s. XVIII perteneció a un comerciante inglés apellidado Furlong y tanto Alejandro como Rocío  aprovecharon  para “jugar” entre el nombre del comerciante y la expresión inglesa “for a long time” con el fin de expesar sus deseos de continuidad en el tiempo.

Cuentan con 6 hectareas de palomino en la finca de Plantalina en Balbaina Alta, tenemos 1 hectárea de merlot, 1 de syrah 1 de tintilla y una de cabernet sauvignon en el Lomopardo y 1 hectarea de PX, 1/3 hectarea de palomino, 2 de Tintilla de Rota, 2 de syrah y 2 de merlot en la finca de Forlong en Balbaina baja.

Suelos de Forlong

Practican una viticultura ecológica con apuntes biodinámicos y cuentan con el certificado del Comité de Agricultura Ecológica tanto por el viñedo como por la elaboración posterior de sus vinos en los que sólo emplean levaduras autóctonas.

El proyecto supone un soplo de aire fresco en la zona comenzando desde las propias etiquetas y terminando por un concepto de vino de autor con marcada personalidad en las que los protagonistas son las castas y el terruño de donde nacen.

El vino:

 

Elaborado con un 40% de syrah, un 30% de merlot y un 30% de tintilla de Rota procedentes de viticultura ecológica de viñedos sobre tierra de albarizas.

Tinajas de barro de Forlong

Las uvas una vez despalilladas se introducen en tinajas de barro en las que comienza una maceración prefermentativa en frío.

Crianza sobre lías durante doce meses en barricas de roble francés (90%) y resto en robles americano, húngaro y español.

Producción 8.000 botellas.

La cata:

Precioso color picota de capa media-alta con ribete carmesí y fina lágrima densa y tintada. Atractivo.

Aromaticamente complejo en el que se combinan las notas de fruta negra madura con toques especiados y elegantes aportes minerales y florales (violetas), junto con sutiles apuntes terrosos y salinos gracias al viento que acerca gotas de agua salina que impregnan las viñas de El Puerto de Santamaría.

Forlong assemblage 2013

Boca con buena acidez acompañada de muy buen volúmen y estructura con un paso por barrica muy bien ensamblado que en retronasal apenas predomina sobre las notas olfativas apareciadas. A pesar de sus 15º se muestra fresco, gracias a esa buena acidez.

Retronasal en la que las notas de fruta negra, florales y especiadas se acompañan con apuntews mentolados, regaliz, punta de café y romero. Tanino sedoso y sin aristas. Puro equilibrio.

En recorrido se muestra largo, elegante y con un toque final a cacao ligeramente amargo que me encanta y crea adición.

Seguimos con nuestro recorrido personal de dar a conocer no sólo los vinos, sino las caras de aquellos que nos hacen disfrutar con sus elaboraciones. El próximo post… -mantengo la incertidumbre, o como dicen los críticos de cine, el “suspense“-, así que manténganse alerta.

¡Salud y buen vino!

Fotos de Bodegas Forlong y autor (vino)

De copa en boca: Rufián 2013 de Ismael Gozalo

Ismael Gozalo elaborador de Rufian

Rufián

No es la primera vez, ni la última espero, que me acerco a los vinos de la Sierra de Francia, que tantas alegrías nos están dando una vez entendida la uva más complicada de la zona,  la rufete.

Rufián 2013, segunda añada y con 0% sulfuroso, está elaborado con la uva rufete proveniente de dos pequeñas parcelas de Miranda del Castañar situadas en plena Sierra de Francia de Salamanca: La Cerrá, con suelos de arena y granito blanco, datada en 1909 y El Vínculo con viñas de unos 40 años de edad asentadas sobre suelos de pizarra y granito, trabajadas en tándem bajo parámetros biodinámicos y con escasa intervención en bodega  por Ismael Gozalo, viñador de MicroBioWines.com junto con Mauro Bergesio de Bergesio Collezione, responsable de la uva y coproductor, socio y propietario de la marca.

Mauro Bergesio - Rufian

Como bien queda definido en www.elmundovino.com, Ismael es

uno de los personajes más interesantes dentro del pequeño pero creciente círculo de viñadores independientes castellanos

y por lo tanto alguien del que no hay que perder de vista sus elaboraciones en las que plasma su propia filosofía de vida, sus vinos con alma.

Entre viñas y olivos - Rvfian_opt-1

Crianza de 9-10 meses en barrica borgoñona.

La cata:

Colo rubí con degradaciones en el ribete que van desde las tonalidades rosáceas a azuladas. De capa media-baja.

Aromáticamente de mediana intensidad, pero compleja, con sensaciones iniciales marcadas por las notas de fruta roja madura matizada por aportes terrosos y minerales (pizarra y granito) acompañadas por apuntes de monte bajo, plantas aromáticas y elegantes toques florales (jara). Final con un ligero toque terciario que no molesta.

Rufian 2013

Boca sedosa, elegante y sin aristas. Se muestra fresco y con buena acidez lo que hace que sea ideal para disfrutar desde el inicio. Directo, sin complejos, muestra lo que las viñas, el suelo y el clima de la Sierra de Francia dan e Ismael plasma en este excelente vino: terruño.

Retronasal con recuerdos de eucaliptos y sensaciones balsámicas junto con el aporte de la jara serrana. Cerrar los ojos y transportarte a la Sierra de Francia.

Me ha encantado. Excelente y complejo vino para disfrutar. Recomendación: ¡si se cruzan con él, no dejen de probarlo! y luego me cuentan. ¡Chapeau Ismael!.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: Ismael Gozalo (MicroBioWines.com), Mauro Bergesio y autor.

De copa en boca: Viña Marisa 2014. Crowdfunding para salvar una viña.

Juan Luis Beltrán Martín

El proyecto:

Hace cuatro años y gracias a la web de crowdfunding www.verkami.com tuve noticias de un proyecto capitaneado por Juan Luis Beltrán Martín, asentado en la población de Hoyos de Pinares en el SE de la provincia de Ávila, que tenía como finalidad rescatar de una muerte segura una parcela de 0,5 ha. de viñas de viejas garnacha que iba a engrosar la lista de las 500 ha. que se habían perdido en los últimos años. Ya hablé del crowdfunding en un post hace dos años, por si necesitan información al respecto.

Viñas de garnacha olvidadas

La idea no sólo me pareció atractiva, sino valiente y pensé, como otros tantos enochalados, que merecía la pena ayudar a salvar parte de nuestro patrimonio vinícola tan duramente castigado.

De este proyecto nacería un vino único, Viña Marisa 2014, con apenas 1.150 botellas.

Abriendo mortero a las viñas

El vino

En septiembre de 2014 se realizó la vendimia de la que se recogieron unos 1.500 l. La uva se despalilló y encubó en depositos de acero inox. de 750 litros.
No se realiza pie de cuba, realizando la fermentación expontáneamente.

Después de despalillarla, maceró por espacio de 6 días antes de arrancar la fermentación alcohólica de forma espontánea, la cual se mantuvo por espacio de 28 días, con buenas temperaturas de fermentación, teniendo que usar frío solo por espacio de unos pocos días, y nunca sobrepasando 25 grados de temperatura.

Garnachas

Hizo la maceración post fermentativa y el sábado 1 de noviembre se prensó y pasó a barrica, 3 de 300 litros y 1 de 225 litros.

Crianza en barricas
Realizó una crianza de 12 meses en barrica de roble francés usada de 300 l. y se embotelló el 22-11-2015

Embotellado el 22-11-2015

La cata: Viña Marisa 2014

Bonito color picota de capa media y menisco carmesí acompañado por una lágrima fina, densa y ligeramente tintada.

Aromas con claro protagonismo de las notas de fruta roja madura que se conjuntan con aportes balsámicos y sutiles apuntes minerales y torrefactos.

Ataque fresco en boca en la que refleja buena acidez y un excelente equilibrio acidez-alcohol (no olvidemos que cuenta con 15% vol.). Tanino sedoso “marca” de la garanacha y goloso, que hace de él un vino elegante. Trago largo, envolvente y con muy buena estructura.

Viña Marisa 2014 Hoyanko

Retronasal en la que las notas de fruta-balsámicos-minerales predominan en un vino redondo.

Realmente bueno y para disfrutar de inicio a fin. Reivincación de casta y suelo, de terruño. Por cierto, uno que es previsor, se hizo con algunas botellas que fueron algunas regaladas y otras para seguir disfrutando y viendo la evolución del vino a lo largo del tiempo.

¡Salud y buen vino!

Fotografías:  Cabecera de Pepe Franco / FOTOVIN, Juan Luís Beltran Martín y autor.

De copa en boca: Muñana 3 cepas 2009

Viñedos en Sierra Nevada. Bodegas Muñana

Bodegas Muñana

Ubicada a 1150m de altitud, en el término de Cortes y Graena, en plena ladera Norte de Sierra Nevada (Altiplano) , nace en 1980 Bodegas Muñana con la realización de las primeras plantaciones.

Viñedos de Bodegas Muñana y Sierra Nevada

En la finca se cuenta con 40 ha. destinadas al culivo del viñedo de las variedades Syrah, Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Petit Verdot, Monastrell y Merlot bajo un clima con grandes oscilaciones térmicas de más de 20º C entre el día y la noche, con gran número de horas de sol y con lluvias escasas que son paliadas por el agua procedente del deshielo de Sierra Nevada.

Muñana 3 cepas 2009.

Muñana 3 cepas 2009

Elaborado con las variedades syrah, cabernet sauvignon y merlot de viñedos asentados entre los 1.050 msnm y los 1.156 msnm en plena zona de Sierra Nevada.

Crianza durante 12 meses en barricas de roble francés. 14% vol. Producción 55.454. Ésta es la botella 18.131.

Vino de la Tierra Altiplano de Sierra Nevada.

La cata:

Llamativo color rubí con ligeros apuntes teja en el ribete de capa media baja y lágrima fina.

Muñana 3 cepas 2009 en copa

Nariz que necesita aireación para que las notas de reducción dejen paso a aromas de fruta negra madura que se acompañan por elegantes baslámicos (regaliz negro), retama, plantas aromáticas, sutiles mentolados y toques de crianza (vainillas) junto con ahumados y cacao. Complejo.

La entrada en boca manifiesta una buena acidez que le dota de frescura. Elegante buquet y equilibrio en las sensaciones. Retronasal larga y compleja en la que las notas olfativas vuelven a manifestarse (fruta, aromáticas y baslásmicas). Tanino goloso y aún manteniendo cierta potencia, peor muy agradable. Paso sedoso, largo y envolvente.

Me ha gustado. Se muestra equilibrado, serio, sin aristas y con tratamiento excelente de la madera que queda en un segundo plano.

¡Salud y buen vino!

Fotos de Bodegas Muñana y autor.

De copa en boca: Remírez de Ganuza Reserva 2001

Samaniego

Dice un entrañable amigo que un buen vino mejorará con el tiempo, pero está empíricamente demostrado que el que no irá a mejor sería él, y por lo tanto es mejor disfrutar de los vinos sin esperar a grandes guardas.

Estoy en parte de acuerdo con él y de un tiempo a esta parte intento no guardar mucho los vinos y disfrutarlos lo antes posible, sin que ello derive en infanticicios vinícolas.

En este caso el no haber seguido su máxima ha tenido como consecuencia el poder disfrutar y comprobar la evolución de un vino elaborado en Samaniego por Bodegas Fernando Remírez de Ganuza hace 16 años: su Reserva 2001.

Remirez de Ganuza R2001

Elaborado con un 90% tempranillo y un 10% graciano de viñas de más de 60 años situadas en Elciego, Leza, Samaniego y Laguardia. Se realiza una selección manual del racimo y grano, separando los hombros de las puntas y utilizando exclusivamente los primeros para la elaboración de este vino.

Realiza la maloláctica en barrica de roble francés nueva (80%) y de roble americano nuevo (20%) y una crianza de 21 meses.

D.O.C. Rioja. PVP: Su añada actual 2009, 47 €.

La Cata:

A pesar de esos 16 años que lleva a sus espaldas, presenta un bonito color central cereza picota que va abriéndose a tonos teja en los extremos. Lágrima fina y densa.

Complejo en fase olfativa con un despliegue de aromas que van desde fruta roja en licor a notas lácteas, acompañadas de sutiles tostados, cacao, tabaco, cuero, carne cruda y sutiles apuntes de tapenade.

Remirez de Ganuza 2001

En boca muestra un excelente buquet que ve ampliada su intensidad tras su pase en vía retronasal. Largo, equilibrado y con buena acidez. Sensación sedosa, elegante y aún con un punto de tanino goloso.

Excelente trabajo de Fernando que vale lo que cuesta.

Y podemos concluir “tuneando” el castizo refrán y dejarlo en “No dejes para mañana, lo que puedas disfrutar hoy”.

¡Salud y buen vino!.

Fotos: bodega y autor.

De copa en boca: Eldoze 2012, el vino de El Rosalejo

La Finca

Eldoze nace de viñas surgidas sobre la raña formada en torno al Parque de Cabañeros,  rodeadas por 500 ha. de monte bravo, dentro la finca Valle del Rosalejo en la que Joseba Altuna, enólogo,  se encarga de mimarlas desde el inicio del proyecto allá por 2007.

La protagonista es la uva syrah, perfectamente aclimatada en estos terrenos de los Montes de Toledo, asentada sobre suelos de cuarcitas y pizarra, ácidos y poco calizos a una altitud de 650 msnm. que se han visto acompañadas por viñas de garnacha con el fin de experimentar nuevos coupages, que esperamos vean pronto la luz para poder catarlos.

Syrah de Eldoze

Eldoze, 100% syrah, realiza una crianza en barricas de 225 l. de roble francés de uno y dos años durante 15 meses, y pasa en reposo nueve meses en botella antes de salir al mercado como Vino de la Tierra de Castilla. Producción 17.500 bot. P.V.P. sobre 21 €.

Eldoze 2012

La Cata:

Precisosa vista de color rubí intenso con ribete cardenalicio. Lágrima fina, densa y ligeramente tintada.

En nariz muestra un complejo abanico de aromas: fruta roja, retama, toques balsámicos y mentolados, apuntes minerales, sutiles lácteos, monte bajo y ráfagas aromáticas de pinar acompañadas de notas de chocolate en un conjunto armónico.

Excelente ataque mostrando una boca sedosa y con excelente acidez acompañada de un tanino goloso. Elegante inicio.

Eldoze 2012 en copa

En retronasal toman protagonismo la fruta, los toques lácteos, y el monte bajo acompañados de sensaciones terrosas y minerales.

Fresco a pesar de sus 14,5 % vol. Elegante, largo y fácil de beber, que no simple. Un muy buen vino en el que se siente el terruño y una muy buena elaboración que marca un estilo propio.

Por cierto, ¿alguien sabe por qué se llama Eldoze?. Curiosamente no se menciona esta palabra en ninguno de los texto que he podido leer sobre la bodega y la curiosidad me corroe.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: bodega y autor.

De copa en boca: As Sortes 2004. La primera añada de Rafael Palacios en Valdeorras.

Rafael Palacios

As Sortes 2004 es la primera añada que se elaboró en la Bodega Rafael Palacios procedente de 4 parcelas del Valle de Bibei: O Soro, Sorte Coalleira, Os Caniros y Chao do Couso, adquiridas 4 meses antes de la vendimia y en las que no pudo intervenir en la viticultura.

Elaborada con uva 100% godello de viejos viñedos, algunos de hasta 95 años, asentados sobre suelos de textura arenosa y pizarra, y cultivados bajo los parámetros de una viticultura tradicional. 13,5% vol. Producción de 11.500 bot. Bodega Val do Vivei. D.O. Valdeorras

suelo de pizarra viñedo valdeorras

Climatológicamente 2004 fue un año frío de maduración lenta con un octubre muy frío que ayudó a fijar la acidez tartárica.

Se elaboró en fudres nuevos de 3.000 l. de roble francés con sus lías hasta su embotellado en 2005.

As Sortes 2004 etiqueta

La cata:

En vista presenta un color amarillo dorado con reflejos ambarinos fruto del paso del tiempo en botella. Muestra una ligera turbidez a la vez que se manifiesta untuoso en agitación con una lágrima fina y densa.

Complejo abanico de aromas en los que predominan sutiles aportes de flores blancas (cala) acompañados de tostados y fruta amarilla (melocotón) que se complementan con notas cítricas, miel, frutos secos y recuerdos minerales.

As Sortes 2004 en copa

Paso de boca en la que mantienen muy buena acidez aunque muestra un recorrido de mediana intensidad. La retronasal manifiesta de nuevo la complejidad reflejada en la fase olfativa con las flores blancas y el aporte mineral como protagonistas.

Podemos decir que va tocado, pero para nada hundido, resultando un vino muy disfrutable en el que se aprecia una muy buena evolución tras el paso de casi 13 años.

Un gran trabajo de Rafael Palacios, apasionado por la elaboración de vinos blancos, en el que vuelve a demostrar que éstos, y en este caso un gallego de Valdeorras, pueden mantenerse a lo largo del tiempo, evolucionando, como no puede ser de otra forma, pero sin renunciar a su personalidad inicial y sin olvidar de donde viene: fruta y terruño.

Fotografías: http://urbinavinos.blogspot.com.es/, bodega y el autor.

De copa en boca: Cortijo Los Aguilares 2011 y 2014

CORTIJO_LOS_AGUILARES_VIÑEDO_ENCINAR04

Dos añadas, dos vinos y Bibi “Higgins”

Al igual que Herni Higgins en el musical My Fair Lady es capaz de conseguir que Eliza Doolittle acabe pasando por una duquesa de la alta sociedad gracias a pulir su lenguaje y sus bastos modales, tengo muy claro que un buen vino nace de dos variables: un buen terruño en el que se conjugan clima, tierra y viña, y un buen elaborador que sea capaz de adaptar desde la viña aquellas adversidades que puedan producirse en el “terroir” debidas, sobre todo, por factores climáticos que marcarán todo el proceso de posterior.

Bibi García

En este caso nuestro Henri Higgins es sin lugar a duda Bibi García que con su trabajo y profesionalidad es capaz de elaborar, en este caso,  dos vinos fruto de dos añadas muy distintas entre sí debido a una climatología muy variable:  2011 tal vez no pase como la mejor, pero se nota en ella un buen trabajo de campo y bodega, algo que hay que resaltar en las añadas complicadas, mientras que el año 2014 dio lugar a una añada excelente en todos los sentidos y el vino muestra todo su potencial, como comentaremos a continuación.

Ambos vinos están elaborados por la Bodega Cortijo de los Aguilares en un 100% por uva pinot noir de una viña de 3 ha. situada a 900 msm sobre suelos arcilloso-calcáreos.

Realiza la maloláctica en barricas de 300 l. y 500 l. y una crianza de 8 meses en barricas de roble francés allier. Mientras que la añada 2011 tiene 14% vol. , la añada 2014 tiene 13,5% vol. D.O. Sierras de Málaga, Sub. Serranía de Ronda.

Cortijo Los Aguilares 2011

Los Aguilares 2011

Cata:

Preciosa vista con un llamativo color granate y reflejos azulados en el ribete con una capa media-baja. Lágrima fina y densa.

Aromas de frutas roja y negra compotada acompañados de notas de incienso, flores azules, regaliz, sutiles mentolados y apuntes minerales.

Cortijo Los Aguilares 2011 en copa

En boca muestra buena acidez y un ataque en el que se mantiene una excelente integración del alcohol. Sedoso, elegante y con un toque final de chocolate amargo que me encanta.

Largo, de buen recorrido y con una retro en la que se resaltan las notas olfativas iniciales.

Cortijo Los Aguilares 2014.

Cortijo Los Aguilares 2014-001

Elaborado con las mismas características que la añada 2011, pero con un 13,5% vol.

Cata:

Llamativo color rubí de capa baja y reflejos carmesí. Precioso. Se muestra limpio y brillante con una lágrima fina y densa.

Despliegue complejo de aromas con notas frutales (grosella, fresas) conjuntado con aportes florales (violetas), sutiles balsámicos y apuntes de monte bajo acompañadas por elegantes notas minerales y de cacao.

Cortijo Los Aguilares 2014 en copa

En boca muestra una excelente acidez, mostrándose fresco, elegante, largo, equilibrado y con un tanino sedoso. ¡Pura delicia!.

Retronasal compleja, como no puede ser menos, marcando las pautas de la fase olfativa: fruta, flores y terruño. Excelente y adictivo.

En mi modesta opinión, el mejor pinot noir nacional que he probado.

En definitiva un buen trabajo en el que manteniendo la tipicidad de uva y suelo, se marcan claras diferencias, como no podía ser de otro modo, provocadas por la climatología: más cálida la 2011 -no en vano estamos ante 14% vol.- y más fresca la 2014 -como queda reflejado en esos 13,5% vol.-

Cuando me preguntan cuáles es mi tipo de vino preferido, siempre contesto lo mismo: me gustan todos los vinos bien elaborados huyendo del “uniformismo”. Estamos en uno de los mejores momentos vinicolamente hablando con aportaciones de buenos profesionales que entienden el vino partiendo del terruño o retoman la elaboración que se realizaba por nuestros mayores, pero respetando siempre la viña e intentando evitar que la mano del hombre desvirtúe lo que la propia naturaleza nos ofrece. No entenderé nunca a los bebedores de vino que se decantan por un prototipo de vino repetitivo año tras año puesto que es todo lo contrario a lo que debería de ser una buena elaboración alejada de “artificios”.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: Bodeboca, bodega y autor.