Anís del Mono

Bueno como prometí a La guarda de Navarra la historia del Anís del Mono parte de la epidemia de cólera que sufrió España en 1884, año en el que la citada población quedó a salvo de la misma debido a los efectos saludables que se le atribuían al anís.
Debido ello la gente empezó pedir anís de Monóvar, popularizándose como anís de Mono, incrementándose de forma considerable el consumo de la citada bebida.
Entre los comerciantes que se dieron cuenta del aumento de las ventas del anís se encuentra D. José Bosch Grau, quien observó que al pedir el anis de Monóvar como anís del Mono creó la botella de anís -hoy forma parte de nuestro acerbo instrumental- en el formato actual e incluyó la foto de de un simio -imagen en la que algunos creyeron ver a algún político de la época y otros a Charles Darwin-. Además si observamos con detalle el documento que sostiene el simio en su mano derecha se puede leer Es el mejor. La ciencia lo dijo y yo no miento” en alusión a las propiedades curativas que le precedían.
Bueno y esa es toda la historia del anís de Monóvar y cómo derivó al famoso anís del Mono.

2 opiniones en “Anís del Mono”

Deja un comentario